lunes, 24 de julio de 2023

Pensativo

Pensativo

Pensativo, más bien melancólico, mientras pienso en ti, en mi vida desesperada, tras esa despedida, sin mediar palabra, sólo un portazo que sonó a trueno en una noche de tormenta, sin relámpago que me iluminara.

Decidí salir a pasear bajo la luna, para ver si mi mente se aclaraba, estaba la luna llena mirándome, yo sentado en la playa, escuchando el vaivén de las olas, ellas calmas, acariciando la arena.

Al verlas, de las tuyas me acordaba, así suaves, con esa piel de terciopelo que mis manos hallaban al acariciarte, muestra piel se erizaba. 

Encendí un cigarrillo, tiempo ha que no fumaba, al expulsar el humo, me traicionaba, tus formas me enseñaba, como si salieras de la lámpara de Aladino, mil posturas tomabas, la luna lo iluminaba, al humo, haciendo que mi mente te imaginara desnuda, aquellos días en esa playa, revolcándonos sobre la arena, más bien rebozados, para acabar a las tantas de la madrugada, bajo esa luz de luna llena, acabando con un buen baño en las oscuridad antes del alba.

Abrazados, viendo el amanecer, el sol tomando esos colores colorados,hasta tomar el amarillo deslumbrante,volviendo a aportar el calor de ese verano, aunque nuestros corazones estaban más ardientes que sus propios rayos.

Encendí otro cigarro, otra vez la traición del humo, me recordaba tu cuerpo en la cama, cuando los vecinos se quejaban de los gemidos, los tuyos, los de la cama, ya viejita que no nos aguantaba, pero resistía los embates de la pasión asilvestrada. Seguro que era por la resistencia que le aportaron los años de uso, muchos más que los que mi vida, por el momento contaba.

Una nota al abrir la puerta, no sé si en tono de humor o cabreo en forma de sátira “Si van a montar la orgía cada noche, avisen, y montamos la orquesta a coro, con una gran orgía entre todos”. Simples avatares de un hotel en la playa.

Desde la playa, viendo el amanecer, esta vez ya no es el humo, son las nubes que me recuerdan tus formas, simulando tus movimientos tan eróticos que tanto me excitan, pero besándote con el ardiente sol, traición calculada, ante mis ojos. Mi cabeza un día de estos me mata.

Vacía la caja de cigarrillos, dolor de garganta, el tractor de la limpieza casi me aplasta, suerte que el tractorista tiene buena vista, frenando a tiempo antes de pasarme por encima, pasándome por la criba al igual que la arena.

Del susto ya no sabía ni lo que estaba haciendo en la playa, quizás la cara algo demacrada por alguna de las caprichosas lágrimas que la surcaron durante esa noche, con mi mente alborotada.

Toni Oliver

Sabes...

Sabes...

Sabes, tú lo eres todo
que quieras compartir
que desees entregar
primero, 
la otra parte se lo tiene que ganar
segundo,
también ganarse la confianza
cosa fácil de perder
sino hay empatía
y tampoco tolerancia.

Nos gusta sentirnos
a veces, 
juguetes
mas no dejamos de ser personas
una cosa es el juego en un momento dado
a cuanto más confianza
más profundo
pero cuidado
se nos puede engañar.

También está claro
si no arriesgas no ganas
no arriesgar ya es una pérdida
pero para eso hace falta
antes de arriesgar
visos de poder ganar
a costa del riesgo
que esto puede aportar.

Toni Oliver

Anhelos

Anhelos

Anhelos
cuantos y cuantos tenemos
lo imposible vamos anhelando
mientras nuestro corazón va palpitando.

Anhelamos
mil cosas que no tenemos
desde los sentimientos olvidados
a los que aún no conocemos.

Quizás ese bello cuerpo
que un día vimos
en la sombra de algún sueño
o esa mente que un día brillar vimos.

Tal vez, ambas cosas en uno
o ese gran proyecto
por nuestra mente fabricado
con trocitos de recuerdos.

Esos recuerdos mirando a un futuro
construido en el vacío
de ilusiones que aún no hallo
en un camino de precipicios.

Entre penas, piensa uno
si realidad fuera, qué sueño
una sonrisa en los labios
mientras... Anhelamos.

Y sí, anhelo
ese cuerpo que veo
con esa mente que conozco
y que tanto coincidimos.

Toni Oliver

Me sigo buscando

Me sigo buscando

Me sigo buscando
cada día cambio
así no hay forma 
imposible encontrar 
lo que ya no existe
en este mundo de cambios constantes
buscando en el ayer 
lo que hoy ya ha cambiado.

Me miro al espejo
lo que veo no lo reconozco
no es lo que vi ayer 
en ese mismo espejo
me lo han cambiado
a lo mejor si miro a mis adentros
mi yo, el de hoy, el de este momento
sabiendo que ese soy yo, ahora
pero no lo que seré en unos segundos...

Que complicado todo
la lección que aprendí
ya no es de este mundo
todo ha cambiado
las preguntas, las respuestas
lo que sabía nada vale
lo que sé, será algo mañana... 
No lo sé.

Sólo sé que no sé nada
todo cambia a velocidad de vértigo
entrando en una espiral sin destino
donde cada momento es tan distinto...
Que de aprender no tengo tiempo
menos para asimilar lo que vivo.

Aún así me busco a mi mismo
sin saber que busco
algo tan absurdo
pensando que algún día me encuentro.

Voy sin destino ni meta
sólo viviendo los pasos a cada momento
lo único que aprendo
es que cuando acabe el camino
mi cuerpo, ese avatar imperfecto
acabará putrefacto o en el fuego.

De mi otro yo, 
el que no se ve, pero se siente
quizás se evapore entre los átomos
los del universo
pero eso ya es otra vida
otro momento.

Toni Oliver

En este mundo no me encuentro

En este mundo no me encuentro

En este mundo no me encuentro
mi cuerpo no es de este mundo
vaya lío me estoy haciendo
me busco, no me hallo
aquí que yo hago...

Me cerebro embarullado
como una gran maraña de hilos
ideas, sentimientos, incomprensión
mi mundo de mueve en un caos
permanente y en evolución.

Un día en la oscuridad 
vi la luz oscura 
ante mis ciegos ojos
brillaba bella esa oscuridad
convirtiéndose en luz entre la nada.

La vida me cantaba
nada de ello entendía
pero ella avanzaba
cambió el negro por el blanco
entre ambos vivos colores, alegría.

Si bien palos seguía 
la vida dándome
un colchón a mis espaldas me defendía
otro por delante por si me caía
hasta el suelo de espuma suave se convertía.

Dejé de pelearme con mi mente
aún con el entorno en mi contra 
sabía que era yo, nada más
lo que afuera veo es mi maraña
ahora, ya con mucha más calma.

Esa maraña se desvanece
al respirar la vida misma
antes ardía, quemaba
ahora, suavidad perfumada
donde reina la alegría.

Toni Oliver