miércoles, 25 de agosto de 2021

Quedé atrapado

Quedé atrapado 

Quedé atrapado en tu mirada
al bajar la vista vi como erraba
en mi mente falló la perspectiva
mis pies, mis manos, mi cuerpo en una telaraña
devolviéndome a la realidad
mi intención no era la escapada
sino el trepar por esas hebras
que forman esa tela
como en una gran escalada
a esa cueva del centro de la montaña
obnubilado por el perfume que exhala
sin mirar al suelo por si mis pies resbalan 
o mis manos, ya sin fuerzas, aflojan
por no imaginar al vacío la caída 
de los jugos que caen en cascada
de esa cueva, ideada, quizás imaginaria
o una realidad lejos de alcanzarla.

Toni Oliver

Me perdí

Me perdí

Me perdí en un mar de lienzos
colores varios, diversos
chiribitas en los ojos
en mi cabeza incomprensión
mas, todo es una expresión
del artista y su cerebro...

Qué hay ahí adentro
multitud de laberintos
quizás sufrimiento
un incomprendido anhelo
ideas, conceptos
pintura al viento.

Me perdí entre colores varios
camino de la vida, en el desierto
donde reinan los sentimientos
para un mundo incomprendidos
para otros simples brochazos
por la mano de unos niños.

Que hay en esa mente que concibió
entre su verdad un mundo abstracto
para expresar verdades y no salir herido
de esa incomprensión por un mundo
que prefiera la sangre con sufrimiento
a el del amor, abrazos y besos.

Me perdí entre los pasillos
por los granos de arena formados
minúsculo entre el universo
donde subir a esos granos como acantilados
ya es un reto para seguir andando
en la salva de calumnias y odios.

Mundo donde ganan los avaros
los de la mente sangrientos
los del fácil gatillo
la excitación por el miedo
la sumisión de los esclavos
bajo los dientes de los perros.

Toni Oliver

Te agarré fuerte

Te agarré fuerte

Te agarré fuerte
hasta tenerte pegada a mi pecho
aflojé suavemente
mientras acariciaba esa tersa piel
que sonaba como las cuerdas del violonchelo.

Cuanto más acariciaba
más te calentabas
las notas que de ti salían
subían hasta el cielo
música celestial...

Tu respiración 
saliendo desde el fondo de tu ser 
aumentaba este sonido
como una caja de resonancia
mi piel sonaba al son de la tuya.

Seguían los dedos
explorando esas curvas
a su paso erizaban esa piel
la mía, la tuya
aumentando la vibración de tus notas.

A modo de orquesta
se sumaron ambos corazones
la tiendo con fuerza
de la un ejército de tambores
al unísono con nuestro palpitar.

El pasar del brazo, con su vello
con su vello erizado
simulando el arco del violonchelo
sacando las mejores notas del musical espectro
en el aire sólo se escuchan nuestros sentimientos.

El fuego, como ese rojo vestido
ardiendo desde las entrañas
saliendo desde las entrañas de la tierra
la tuya, la mía, la nuestra
en nuestra mente la pasión de lo incomprendido.

Toni Oliver