Divagando
Divagando, siendo energía en un sin espacio, sin tiempo, una frecuencia que te identifica, no hay números, no hay letras ni símbolos identificativos, simplemente “ERES”, pero hay un problema, no puedes sentir lo que un humano, un animal, una planta, lo que cualquier ser vivo siente, pero esto tiene una solución, un mundo inexistente, sólo en apariencia, sólo en tu mente, una especie de vídeo juego donde antes de empezar y adentrarte en la gran aventura, te pide qué es lo que quieres hacer, a quienes quieres como padres, dónde nacer, todo lo que vas a vivir dentro de esa máquina, una vez terminado el formulario, te adentras en el juego, pero hay algo que no te dijeron, te borran toda la memoria nada más entrar, a partir de ahí todo es nuevo, experiencia tras experiencia, la primera, la de encontrarte dentro de un vientre, no tienes ni idea de lo que es eso, pero ahí te sientes muy a gusto, vas formando tu avatar, lo que es tu cuerpo, ese que sufriendo transformaciones a cada día que pasa, irá cambiando, naces, sigues sin conocer el tiempo ni el espacio, pero una vez nacido ya te lo van enseñando poco a poco, además, te marcan como a una res, te inscriben en un registro, te inculcan una religión, unos comportamientos para que vivas en sociedad, no te piden que lo aceptes, simplemente ahí estás, te enseñas a contar segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años, tal como sumas los años te van imponiendo obligaciones, miedos, según en que familia serán menos o más, o simplemente, diferentes. Según lo que hayas pedido en el formulario de entrada en la máquina, empezarás a vivir experiencias, mejores o peores, eso ya lo decidiste, aunque no te acuerdes antes de entrar. Ahora, con el pasar de los años, esos que te han dicho que marcan tu vida, niño, adolescente, adulto y la parte final, viejo y muerte, en esa parte, la de viejo simplemente por sumar años desde tu nacimiento, te hacen creer que ya eres un inútil, por lo que ya sobras en la máquina.
Curiosamente, hay algunos que con el tiempo empiezan a hacerse preguntas, no quieren que te las hagas, pero te vas dando cuenta de que has sido un esclavo de un sistema todo el tiempo, eso sí, te han hecho creer que eres libre. Tu mente piensa, tiene que haber otra cosa, no te encaja lo que estás viviendo, no tiene mucho sentido, no te han enseñado a “VIVIR”, simplemente a ser una realidad inexistente que no encaja. Poco a poco empiezas a leer libros raros, que jamás los hubieras leído anteriormente, estabas muy ocupado en otras cosas, las religiones se han encargado de meterte miedo todo el tiempo, temerle a un “Dios”, al igual que a los gobernantes, un Dios que primero te dicen que es amor, luego que castigador. Se les escapó una frase, pensando en que la gente no piensa, “Dios está en todas partes”, lo ve todo.
Ahora me voy a centrar en esa frase, sí Dios está en todas partes, cada átomo, cada célula, hasta la misma energía que somos, es Dios, entonces, “SOMOS DIOS”. Cada elemento de lo que vemos, sea animal, o cosa es Dios, entonces... ¿No lo entiendes? Te lo explico de otra manera, si tienes un pan, le cortas un trozo, ¿Qués el trozo que has cortado? Seguramente me contestarás que es pan. Pero me dirás también que es un trozo, pero sigue siendo pan.
Ahora veamos otras cosas que dicen, “todos somos uno” (el trozo de pan y el pan), todos y todos estamos unidos, no hay vacío, lo que llamamos como tal es simplemente un mundo de energías cuánticas, el vacío no existe, por ley cósmica cuando algo se vacía do otro algo se llena, “lo que hay adentro es afuera”, (lo que ves en el otro está dentro de ti), lo que es abajo es arriba, somos un todo, da igual donde estés, arriba y abajo es una concepción humana en un mundo sin sentido.
Por hoy ya os he dicho demasiado, ahora toca pensar un poco.
Nota: No me creáis, simplemente investigad y pensad, cada uno con sus propias conclusiones.
Toni Oliver
