lunes, 15 de noviembre de 2021

Sa Roquete

Sa Roquete. (Entiéndase la Isla de Mallorca)

Te estabas secando
bajo el sol del tórrido verano
las lluvias habían desaparecido
los pozos se estaban secando
no quedaba agua en los pantanos
las fuentes con su agua en el olvido
las desaladoras desalando.

Muy bonitas las playas
de blanca arena
el mar en calma
el sol que broncea
algunos con borracheras
otros disfrutando la belleza
de esa isla de la calma.

Llegaron las lluvias
fervorosamente esperadas
devolviendo la esperanza 
a las gentes que el agua deseaba.

Se llenaron las fuentes
llenos los torrentes
grandes saltos de agua 
cayendo de las alturas
formando bellas cataratas
recobrando la hermosura innata
de una isla paradisíaca.

Entre el sonido de las cascadas
el agua que de los suelos brota
como por arte de magia
el perfume de la tierra mojada
el encanto de los bosques de encinas
setas de mil colores afloran
ver los nomos sólo nos falta.

Cuenta la leyenda
que si despacio miras
quieto, sin respirar
como si al acecho estuvieras
cuando el cuerpo se te agota
y los párpados cierras
aparecen de entre la nada...

Toni Oliver

domingo, 14 de noviembre de 2021

Cruza el puente del bosque

Cruza el puente del bosque

Cruza el puente del bosque
de lado a lado entre la nada
luz de fondo, imaginaria
el follaje todo lo tapa.

Quizás imagines lianas
donde te puedas agarrar
mientras de una a otra saltas
pero son las garras
las del bosque que te va a atrapar.

La mente te atrapará
cuando quieras liberarte, cadenas
te das cuenta que las arrastras
mientras andas sin avanzar.

Su perfume, su belleza
mundo inmenso de naturaleza
lejos de la selva
del asfalto y la ciudad.

Eslabones de acero, vil metal
a veces desearías una sierra
para cortar lo que te encadena
pero... Lo piensas y vuelves atrás.

Prefieres quedarte encadenada
siendo tu le gran fiera
moviéndote sobre las hojas
desde lo alto caídas.

Sacas la belleza
que llevas en tus entrañas
antes entre el silencio enterrada
ahora con las cadenas, liberada.

Los sonidos de la orquesta
animales, chillidos, hojas
música celestial
entre el silencio del alma.

Toni Oliver

Te dije alguna vez

Te dije alguna vez

Te dije alguna vez
que bajo esa capucha peluda
brilla tu rostro como el sol 
al fotógrafo no se lo digas
si bien el tiene todo el mérito
de que tu sonrías con ese destello. 

Ya se me ha ido el santo al cielo
por donde iba, qué iba diciendo...
¡Ahhhh, sí! Ese brillo sólo aparece
cuando el amor sale desde dentro
generado por un evento
que hace que te entre 
un cosquilleo por dentro
como las mariposas y su revoloteo...

Ahora que me acuerdo
la memoria a veces me falla
se va de festejo y me olvida
sí te lo dije alguna vez
esas letras perdidas por el desierto
que se evaporan con el sol 
cuando entra en su pleno apogeo
como el agua tras la lluvia
pero la semilla queda dentro...

Toni Oliver

El banco

El banco

Cansado, los pies llevaban mucho tiempo caminando sobre las blandas arenas del desierto. El sudor ya estaba agotando las reservas líquidas de mi cuerpo, el sol, siempre ardiente llegando las horas del medio día, la luz cegadora. Mi mente pensando, para un rato, descansa, que a este paso te quedas disecado bajo este sol.

Unas grandes rocas se vislumbraban, allá a lo lejos, quizás veinte minutos o treinta para llegar. Me cargué de ánimos para ver si conseguía alcanzarlas, pues parecía que algo de sombra hallaría, así poder descansar un rato.

Bajo una de las rocas, una pequeña cueva, mucho más de lo que esperaba para esa pausa que tanto me hacía falta. Por un momento pensé que tenía un espejismo o que mi mente me jugaba malas pasadas. Había un banco en forma de libro abierto, cosa extraña, mucho más en un desierto, las hojas estaban escritas, las palabras grabadas a cincel, un pequeño problema, no entendía ni una palabra.

Me despojé por un rato de las ropas, de sudor empapadas, para que se secaran y, de paso, refrescarme un poco con la ligera brisa, que al entrar en la cueva era algo más fresca que el aire que soplaba sobre el desierto. Este último era como cruzar entre las llamas.

Me acosté sobre el banco, curiosamente, estaba fresco, lo que ayudaba al descanso. Pronto el sueño me venció, los ojos se cerraron, entré en el mundo de Morfeo.

De repente, sin saber como, estaba leyendo el banco libro. Me transportó a otra cueva, en la entrada una gran piedra, con un simple toque se abría, al cruzar se cerraba, me recordó las puertas automáticas de los aeropuertos, pero en piedra. Una tenue luz alumbraba una larga escalera que bajaba hacia las entrañas de la tierra ,anchos escalones bien excavados en la misma roca.

A cada lado, se veían las estalactitas y estalagmitas, sus correspondientes goteos de agua, aportando música a la estancia. Al final de la escalera, una pequeña explanada  y una puerta como la de la entrada que se deslizaba con un simple toque, sin apenas fuerza, al cruzarla, se encendió la luz, ya un poco más fuerte que la anterior, un perfume de papel añejo, como de libros antiguos, estanterías infinitas, cerradas con cristaleras, dentro, todas llenas de libros, pergaminos, montones de folios agrupados en cintas de varios colores, me imaginé estar soñando dentro de un sueño.

En el centro de todas estas estanterías, una pequeña sala en la que había unos bancos y sus correspondientes mesas, con atriles, la luz sobre ellos era un poco más intensa que en el resto del lugar.

Intento abrir la cristalera de una de las librerías, no llegué a tocar el cristal, éste se deslizo suavemente mostrando su contenido, curiosamente, entendía todos los títulos, no había confusión con los idiomas, al abrir el primero de ellos para ojearlo...

Un salto en el tiempo, me vi viviendo en medio de una selva, en una tribu, nos estábamos preparando para salir de caza, era hora de conseguir alimento, empezamos a caminar unas cuantas horas, pero ahí el tiempo no contaba, tenían todo el del universo. De pronto, nos paramos, todos silentes, no se nos escuchaba ni el aliento, en las manos, cada uno con una rudimentaria lanza, punta de piedra, nos dispusimos  para el ataque, no distinguía el animal, pero era grande...

Nos esparcimos, pasos silenciosos, para atacarlo por todos los francos. A una señal, salimos corriendo hacia el animal, cuadrúpedo, sin cuernos. Se quedó quieto, como pensando, ataco o salgo corriendo, su instinto le dijo que corriera, lo hizo, todos nosotros corriendo desesperados tras él, para abatirlo y conseguir alimento para unos días, me di cuenta que íbamos desnudos, descalzos, al pasar por entre las zarzas, estas se deleitaban haciendo sus marcas en nuestros pies y piernas, alguna hasta nos cortaba la piel, Ya casi sin aliento, la velocidad del animal era más fuerte que la nuestra, seguimos en el intento, pero al poco le perdimos.

Medio desechos por el esfuerzo, sin haber conseguido el alimento que buscábamos, nos paramos un rato para recuperar las fuerzas...

Cerré el libro, abrí los ojos, seguía tumbado sobre el extraño banco, ahora sí, más descansado, afuera, el sol ya se estaba preparando para acostarse tras las arenas del horizonte, las arenas se iban enfriando.

Decidí seguir el viaje y guardar ese lugar en secreto, como guarida para el descanso, y... Quién sabe, si para volver a intentar recuperar el sueño donde lo había dejado.

Toni Oliver

sábado, 13 de noviembre de 2021

Un piano

Un piano

Un piano
viejo y anciano
bajo mis inquietos dedos
silente, me esta pidiendo
que lo vaya acariciando.

Como partitura un tablero
de damas, ajedrez, un cuadro
las damas, sobre las teclas mirando
alrededor, dando vueltas, los caballos
por los suelos, los soldados.

Las teclas aporreadas por los dedos
las notas por los aires saltando
elevándose como globos
en el aire apareciendo sueños
las damas bailando.

Reyes, reinas, aburridos
en el sillón de los fracasados
de la anda se lo dieron todo
los dejaron sin fuerzas ni ánimos
sanguijuelas, sangre, chupando.

Incansables los dedos
la lengua han cortado
no sea cosa que hable el músico
los demás de la fiesta se vayan enterando.
¡Dios, habrase visto tal despilfarro!

Un piano
viejo y anciano
cazalla en el vaso
apestoso el aliento
brillo en los ojos...
¡Uffff, los labios!

Toni Oliver

viernes, 12 de noviembre de 2021

Dos ojos

Dos ojos

Dos ojos, una mirada
unos labios, besos
pupilas marrones, tierra
sobre ella, minúsculo cuerpo
bosque de tulipanes, blancos
cada grano de tierra, una montaña
el cielo, sólo una idea 
las estrellas, puntos de luz
el sol, el que calienta
al atardecer nos abandona 
la luna le releva, brilla entre las sombras.

Una mente, un estorbo
de basura la llenamos, a diario
dándole vueltas a todo, nada claro
en el mar una luz, el faro
seguimos con la mente, oscuridad
la gran caverna, un viaje
nuestros males, ignotos
nuestras virtudes, miedo
¿A qué? A conocernos
poco nos importa, todo superfluo
¿Del amor? ¿Qué es eso?

Con fundimos el placer, sin amor
nuestros esfuerzos, sin destino
las verdades, sólo en el teatro y circo
las mentiras, nuestra vida
nuestro entorno, una farsa
nuestras vestimentas, máscaras
nuestras caras, un espejo
en el espejo, nada
queremos agua, la envenenamos
buscamos alimento, lo desperdiciamos
amistad, llenamos de odio
dos ojos, nos miramos 
hablamos, somos sordos
humanos, estúpidos
algunos nos equivocamos
hasta amamos, las cosas
a nosotros, ¿Quiénes somos?

Toni Oliver

jueves, 11 de noviembre de 2021

Entre los silencios de la noche

Entre los silencios de la noche

Entre los silencios de la noche
acercándose las primeras luces del alma
sonaba la aldaba, sus golpes en la puerta
fuerte, muy fuerte, acallando los latidos
de ese esforzado corazón que la sangre bombeaba.

Entre las pausas y la desesperación
de los golpes que cada vez más rápidos sonaban
la soledad innata de mis entrañas
mi cerebro con sus jaurías
las fieras de las mudas palabras.

Entreabrí la puerta, chillaba
tiempo ha que no la engrasaba
mi corazón no la necesitaba
tu presencia, enfrente, toda alborotada
tus ojos, los míos miraban.

Diría yo, hasta los adentros perforaban
desnudo, no de ropa, sino del alma
entraste como rebaño de cabras salvajes
alborotando lo que quieto estaba
no dejando en su sitio nada.

Enorme remolino, me arrastrabas
tu fuerza centrífuga me absorbía
llevándome en un vuelo entre el todo y la nada
me cerebro bailaba y cantaba
despertando del sueño que le adormilaba.

Remolino salvaje, verde la selva
las hojas de los árboles me arrancas
los troncos desnudos dejas
sin que pueda esconder nada
indefenso, sin caretas ni coraza...

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 11/11/2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 11/11/2021

¿Qué entienden los cuerdos de locura cuando eso no entra en sus razonamientos sino sigue los dogmas de los mandatarios? 

Prefiero la locura, donde afloran los sentimientos que la cordura donde se muestran las caras de las máscaras antes que la piel de su cuerpo. 

Toni Oliver

Me enamoré de la tormenta

Me enamoré de la tormenta

Me enamoré de la tormenta
tan mal de ti me hablaban
todos te criticaban
otros hasta te odiaban.

Abrí la ventana de par en par 
te miré con los ojos de la calma
escuché ese sonido que al caer forma el agua 
como esta misma corría hacia el mar.

Un relámpago, miles de formas
la luz entre la oscuridad
incandescente belleza
magia entre cielo y tierra.

El trueno, su estruendo, música
ayuda al despertar de las almas
ante la realidad dormidas
siguiendo la corriente, bla, bla, bla.

Entre y entre, esa humedad de la tierra
entrando por las fosas respiratorias 
ese perfume tan peculiar
que te eleve la vida tras la sequía.

Ese viento huracanado, sopla
formando con el agua corredizas cortinas
abriendo y cerrando la panorámica
por allá donde miras.

Dicen que tormenta es desgracia
quizás verdad sea si no la amas
un marinero sin ella
sólo es un hombre más.

Más cuando aprendes de ella
a capear con calma te te enseña
a no perder la esperanza 
por muy fuerte que se levantes las olas.

Y sí, con todo ello me enamore de la tormenta
aunque a veces a su paso la maldijera
claro, también hay pérdidas
es el precio de la enseñanza...

Toni Oliver

Pícara y cómplice mirada

Pícara y cómplice mirada

Pícara y cómplice mirada
cruzando los charcos, desde la lejanía
el sol y la lluvia asoman por la ventana
un enorme beso asoma, pide entrada
quiere entrar en mi vida
quedándose pegado a mis mejillas
mientras los labios busca
sellando ese acuerdo en la distancia
enamorándome de tu sonrisa.

Toni Oliver

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 10/11/2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 10/11/2021

Estaba viendo un cuadro, seres humanos, trazos lineales, pero rectos, poco curvados, asemejándose más a robots que a humanos propiamente dichos.

Se me viene a la cabeza, locuras de una mente que aveces, sí, aunque cueste creerlo, pienso, bien o mal ya es otro cantar.

Hace ya años que se venía diciendo que teníamos que hacer robots y más robots para que hicieran nuestro trabajo y así tener tiempo libre para hacer lo que nos de la gana. Utopía.

Veamos, unos pocos son los que mandan en el mundo, en el fondo son menos de 20 familias, los demás sólo son como los perros del hortelano, ni comen ni dejan comer, pero ladran que no veas, imponen respeto y sobretodo miedo.

Y pienso yo, para que vamos a hacer robots que hagan el trabajo de los humanos, si a estos últimos nos basta con darles unos mendrugos, mucho circo para que no piensen, una buena ración de miedo diario y los tenemos como esclavos, sin cerebro, pues se lo comemos cada día.

Si hacemos robots y la gente tiene tiempo para estar ociosa, entonces tendrá tiempo para pensar, lo más seguro es que se rebelen si no les damos todo lo que nos pidan.

Entonces la cosa está clara, nos prefieren de esclavos que de gente pensante.


Toni Oliver

Ansioso

Ansioso

Ansioso
sí, esa ansiedad que te persigue 
en doquier cuando respiras
en los momentos de calma
anhelas aquellos tiempos
donde la tranquilidad ganaba
la serenidad, sin prisas
y ahora el mero hecho de respirar
ansioso todo el día estás.

Nada entiendes
nada te calma
las pastillitas te duermen
reaccionas como un perezoso
animal lento donde los haya
tu mente parece una jauría
de perros hambrientos
esperando la hora del alimento.

Ni un minuto de calma
sin saber la causa
el más mínimo cambio
te hunde en la confusión
el nerviosismo te paraliza 
el cuerpo responde con desorden 
todo duele, nada calma
buscas solución, pastillitas para el alma.

Y ahora te  pregunto:
¿Cuánto tiempo aguantando ese estrés,
ese no encontrar soluciones, sino chapuzas,
ese tiempo que necesitas para calmar la mente,
esa paz para recomponer las fuerzas,
cuanto tiempo acumulando,
esas pequeñas cosas que suman y no restan?
El cuerpo un día explota, la ansiedad aumenta.

Toni Oliver

Como una flor

Como una flor

Como una flor, en sus entrañas la semilla, bajo la luz su belleza, al alba, bajo el rocío, el brillo de su alma, su perfume que a uno alimenta, al respirar el frescor de su inocencia, moviéndose al son de la brisa, por sexo diríamos que  es como la luna que de noche brilla, pero más brilla cuando se levanta sobre las aguas, ese reflejo que te hipnotiza, no digamos del habla, celestial música que remueves las mariposas de las entrañas, levantando el ánimo cuando está de capa caída, así eres tú, mujer.

Toni Oliver

Buscándome

Buscándome

Buscándome entre los restos de los bombardeos cotidianos, mentiras en forma de cascotes manchados de sangre, de esa cotidianidad en forma de farsa, a mil engaños por hora, sin pausa. Entre la niebla de falsedades, un claro de luz, tus ojos, acompañados de tu cuerpo, belleza escultural, no de mármol, si bien se asemeja, sino de sangre y huesos, piel blanca entre lo que la niebla deja ver, mis ojos, ya incrédulos, me robaste en porciones mi alma, un cachito en cada parpadeo.

Toni Oliver

martes, 9 de noviembre de 2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 09/11/2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 09/11/2021

Esta vida está llena de cosas muy importantes, pero son minúsculas, como las hormigas u otros bichos más pequeños, no los vemos, pero ahí están, a nuestro alcance. Estamos demasiado ciegos viendo las cosas grandes que nunca vamos a alcanzar, mientras desperdiciamos "esas pequeñas cosas" que encontramos en nuestro camino, una de las más importantes es querernos a nosotros mismos, pero, paradójicamente, nos enseñan a odiar a los demás en lugar de repartir ese amor que deberíamos tener dentro de nosotros.
No olvidemos, que para dar amor tienes que amarte a ti mismo primero.

Toni Oliver

El perdón, perdonar

El perdón, perdonar

El perdón, perdonar, algo tan simple y el horror que puede plantear en las entrañas la sola idea de perdonar el daño o las ofensas pertinentes, en la mente, voz recurrente, se lo tienes que hacer pagar, voz que te carcome por dentro como un cocodrilo que se alimenta de tu odio u ofensa, el Pepito grillo que no te deja descansar, y tú, venga darle vueltas y más vueltas.

Te has parado a pensar: ¿ Qué es lo que piensa o qué es lo que hace ese al que te niegas a perdonar?
¿Acaso le importa un carajo lo que tu pienses? ¿Acaso se acuerda de ti cada vez que tu piensas?
Aparte de eso: ¿Esa ofensa fue a propósito o simplemente un error?

En cualquier caso, y ahí si tienes respuesta: ¿Quién es el perjudicado de tu odio, de tu estar ofendido, de tu sed de venganza, de tu negación de perdón?

Si eres sincero reconocerás que el único perjudicado eres tu mismo, te quita el sueño, te carcome por dentro, te enferma, te frena tu propio futuro, te quita la libertad de ser tu mismo, la de poder sentir otras cosas mejores libremente, dejarte llevar en muchas cosas que serían beneficiosas para ti, pero no, prefieres que te corroa por dentro como si hubieras bebido un bidón de salfumant. Tu erre que erre a seguir perjudicando tu salud.

Conclusión de todo este rollo: Perdona por tu propio bien, no para que el perdonado sea feliz por ello, sino tú eres el que tienes que ser feliz y si perdonas la tranquilidad te acompaña, cosa imprescindible para la felicidad.

Toni Oliver

lunes, 8 de noviembre de 2021

Cuando te abracé

Cuando te abracé

Cuando te abracé
al pasar mis dedos
sobre tu desnuda piel
sentí vibrar tu cuerpo
como las cuerdas de un arpa
así vibraban los sentimientos
un ejército de mariposas impertinentes
que cuando menos lo esperas
aparecen silentes, como cosquillas
en doquier les apetece.

Sentí como la piel se erizaba
no sólo la tuya
sino la mía en resonancia
haciendo arder los corazones
el fuego del alma
el mismo cuerpo como la lava
acabando en regueros
que en el mar se sumergen
el mundo de los sentires
como en la Tierra, sus adentros.

Toni Oliver

domingo, 7 de noviembre de 2021

Brava la mar

Brava la mar 

Brava la mar 
al romper con su enfado
contras las duras rocas
su furia sale lanzada
hasta el mismísimo espacio
donde antes no había nada
ahora son montañas
de furia, angustia, bravura
sin poder negar su hermosura
al verla tan bravía
espectáculo único
sólo quien lo vive descifra
las simples palabras no cuentan
lo que se siente cuando se mira
ni el sabor de la piel
cuando la sal en ella cala
cuando te relames, salada
torna la saliva.

Toni Oliver

Verdes prados

Verdes prados

Verdes prados, 
mirando al mar 
su romper sobre las rocas
esa espuma blanca
forma indefinida
que en el aire se pulveriza
como la mismísima neblina.

Sabor salado, te relames
con los párpados cerrados
respiras hondo ese trozo de mar 
que en los pulmones entra
como medicina para el alma.

Sentada, como una sirena 
sobre las rocas de mar bañadas
aparece un cromañón 
todo peludo, espesa barba
salido de las cavernas cántabras.

La sirena, entre incertezas
o certezas vanas
deliran sus pupilas
el corazón baila 
mariposas en las entrañas.

Como en un cuento de hadas
con sus vaivenes, como las olas
que la propia roca bañan
entre cánticos, miradas
dulces palabras románticas.

Duda la sirena, pero acata
sí, acata el ser salvaje mientras ama 
ser libre como el viento, como su alma
cogidos de la mano se embarcan
en un viaje sin barco, avanzan.

Ya, en el mar, sobre las olas
patinando sobre ellas
juntos una vida nueva
caminando entre las aguas
las profundidades ignotas.

El cromañon enseña sus cavernas
la sirena las profundidades del mar 
ambos su propias entrañas
aflorando esas salvajes almas
sacando lo mejor de cada.

Volando sobre ambos murciélagos
salidos de las oscuras cavernas
ambos mostrando su belleza
uno las de la tierra
las del mar la sirena.

Como en un tobogán
saltaron sobre las olas
cambiando la montura 
por fornidos delfines
TioVivo marino.

Bajando a las profundidades
sobre el pulpo gigante
de brazo a brazo deslizándose
montaña rusa viviente
sobre brazos serpenteantes. 

Por un momento, ante los ojos
de ese pulpo gigante
tres miradas irreverentes
dos caminos convergentes
hacia la oscuridad iluminada.

De entre esa nada presente
un mundo desconocido
sensaciones no escuchadas
sentidas en ese viaje
incontables, no narradas.

Un día, un inesperado cambio
accidente de la vida imperdonable
dos vidas convergentes se separaron
viendo alejarse sus manos, una promesa
encontrarse entre el mar y la tierra
como el cromañón y la sirena.

Toni Oliver.

sábado, 6 de noviembre de 2021

Sólo un rayo de luz

Sólo un rayo de luz

Sólo un rayo de luz alumbraba en la noche, calle de farolas rotas por las pedradas de los chavales y, quizás, de algún vándalo algo más grande, allí ese pelirrojo pelo, como el fuego del infierno, esos labios carmín mandándome ese cálido besos que los míos deseaban, fogosos, ardientes, como las mismísimas llamas del averno, tu angelical cara, de diabólicos pensamientos, perversión de lobos hambrientos. Empezaron las llamas, hoguera infinita, rompiendo la oscuridad nocturna, la luna...

Toni Oliver