jueves, 23 de abril de 2026

Cuentos de los Himalayas, De Karma Tsondru

Cuentos de los Himalayas
De Karma Tsondru

Corre el agua del río
a su ritmo, sin prisas
los ojos la observan 
sólo miran, mientras escuchan su sonido
el río observa a quien le está mirando
mientras pasa, ambos siguen mirando.

La mente, entre la algarabía y el silencio
piensa, medita, calla por un momento
sigue su camino, al igual que la vida
nace, vive, sigue su camino, muere
se observan los pasos, son el camino
no son la meta, esta es la excusa para seguir andando.

Si corres sin ton ni son
te das cuenta que te pierdes el camino
los pequeños detalles que sólo ves cuando observas
parado o despacio en tus andares
dando prioridad a ese preciso instante
ese precioso momento que estás viviendo.

La vida te enseña a cada momento
cada paso una lección en silencio
este silencio no es el enemigo
es el gran maestro
el que te enseña con las mudas palabras
el control de los sentimientos.

No quiere decir que no derrames lágrimas
esas hay que soltarlas cuando haga falta
no se tienen que quedar atascadas
si ahí se quedan lo paga tu preciado cuerpo
como si repicaran las campanas
sonando cada dolor como una campanada
que retumba en el silencio.

Como el agua del río
nacemos, andamos
corremos hacia abajo
acabando en el gran mar 
luego volvemos al río
una vez nos hemos evaporado.

Somos gotas
pero también, mar, río
la lluvia, la nieve
la niebla, el mismo aire que respiramos
como somos tierra
de ahí salimos a ella volvemos.

Nuestra esencia nunca muere
se mantiene por los tiempos.

Toni Oliver




Sant Jorge, día del libro

San Jorge, día del libro

Un libro, una rosa roja
presente literario
fomentando la cultura
nuevas vidas viviendo
grandes aventuras
nacidas de otros cerebros.

Reviven la imaginación
renace la ilusión
hace trabajar al cerebro
siguiendo así siempre activo
sin fronteras volando
aportando color a lo descolorido.

Siempre es una aventura
bien sea con el aroma a papel y cola
recién sacado de la imprenta
o con el olor a añejo
páginas amarillentas
quitándole el polvo de los tiempos.

Aunque todo sea para el mercadeo
bien merecería ser todo el año
a todas horas, en el tren, en el metro
bajo un árbol mientas sopla la brisa
en la playa con el sonido de fondo
de las olas rompiendo sobre la arena.

Respirando ese olor a sal 
mezclado con el perfume de libro nuevo o viejo
viajando a través de los tiempos
imaginándolos como si fuera ese instante
en que en tus manos lo estás leyendo
poco importa cual género.

Lo importante es que te haga sentir
con los cinco sentidos
erizando la piel
llegando al corazón
al alma, esa desconocida
desconectando del exterior.

Sólo tú y el libro
no importa el lugar
sólo aquí y ahora
en ese preciso instante que estás leyendo
cabalgando entre sueños
descubriendo nuevos mundos y otros no tan nuevos.

Toni Oliver