viernes, 20 de marzo de 2026

Cosas de poetas

Cosas de poetas

La pluma salvaje, inquieta
moviéndose sin ton ni son
tropezando con el tintero
en el papel secante durmiendo la siesta.

La pluma amorosa
enamorándose hasta de las sombras
un corazón latente
un gran lío en su mente.

La pluma tierna
su mirada suave como el algodón
su letra decorada con cariño
procurando no hacer ningún borrón.

La pluma serena
sacando el alma a las letras
quiere ser perfecta
¡Una mancha, qué horror!

La pluma política
sí, esa de las mentiras
montando falsas escenas
haciendo realidades inexistentes.

La pluma futurista
la que un futuro inventa 
de las ideas de niño
sin miedo a las reprimendas.

La pluma cansada
abandonada por las musas
silentes, ausentes
hojas arrugadas en las papelera.

La pluma alegre
la que todo lo arregla
una sonrisa no falla
hasta la convierte en carcajada.

Plumas, plumas, plumas.
¿Qué será lo siguiente?
Las locas ideas
o las silentes.

Toni Oliver



El lago

El lago

El brillo de la luna se reflejaba sobre las aguas oscuras del lago, un búho ululaba entre los árboles sobre alguna indefinida rama, pisadas indescifrables sobre la hojarasca que tapa todo el suelo, por mucho que se intente, no se descifra de donde salen ni por donde viene, desbandada de pájaros con su correspondiente escándalo, el búho callado, esos pasos que se acercan, la única salida, el mismo bosque, un fuerte chillido ahogado, silencio, se escucha el arrastre algún objeto, ulula el búho de nuevo. Un relámpago, sombras, un trueno, se remueven las aguas por la furia de un remolino que va arrasando todo a su paso, ya ni rastro de pisadas ni del objeto arrastrado. La gente del pueblo mira tras los cristales, el miedo hace tiritar los cuerpos, el vello totalmente erizado, sólo el sonido del tornado afuera, dentro, silencio, sólo el castañeteo de los dientes, las miradas perdidas, dentro la oscuridad, sólo iluminadas por algún que otro relámpago, estremecidas por el escándalo de los correspondientes truenos.

Toni Oliver