El ego ante el espejo
El ego ante el espejo
mirándose para acicalarse
pero no encuentra su reflejo
nadie lo ve y el mucho menos
chilla fuerte, no le responde ni el eco
le ataca el miedo, odia no ser visto
el no ser halagado, el no ser aplaudido
se siente estúpido, desesperado
no entiende que está pasando
se aparta entristecido
su furia está aumentando
su mundo se está desmoronando
ese silencio lo está evaporando.
Se aleja entristecido, ya sin voz
mira un poco hacia sus adentros
donde la algarabía era su alimento
ahora ve paz, silencio
allá en el fondo, muy al fondo
alguien parecido a su reflejo
feliz, sonriendo
no se reconoce, ese silencio lo tiene ciego
su mente piensa que se ha quedado ciego y sordo
pero no, sigue mirando y escuchando
ni sus ojos ni sus oídos nada van viendo ni escuchando
por un momento entra en pánico...
Se reconoce allá en el fondo, muy al fondo
sin maquillaje, callado
sólo el sonido de la suave brisa o el viento
en en el entorno, lo que nunca había escuchado
el sonido de su corazón
mientras su sangre va bombeando
el resto, silente, no hay halagos
un simple ser que se va escuchando y sintiendo
sin el ruido externo
no reconoce este mundo
no se siente cansado, sino levitando
esa paz que nunca había conocido
por fin algo ha encontrado
eso que estaba buscando sin saberlo
eso que estaba gritando
intentando romper el miedo...
Sí, a ese silencio placentero.
Toni Oliver




















