De ti me despido
Sí, Señora Parca
de ti me despido
después de una década
un lustro y dos años
ese día viniste desesperada
con tu afilada guadaña
sin importarte si me importabas
me dejaste al más inútil de guardia
tenías la puerta abierta de par en par
no contaste con ese testarudo
que aprendió que siempre tenía que llegar
y llegué a trancas y barrancas
con vallas a punta pala
baches, camiones sin ninguna urgencia
las carreteras ocupadas
pero llegué, como un una película trágica
salvado por los pelos que no tengo
por unos señores que fumando estaban.
Esos que se habían tomado un descanso
interrumpido por mi mala cara
quizás también porque por los suelos ya reptaba
algo más que saliva mi boca soltaba
una piedra fría, sala llena de pantallas
unas manos con pulso firme
mi cuerpo se recuperaba
tú abandonabas la sala
triste, furiosa, brillaba la guadaña
una muesca nueva se notaba.
Cada año un poema te mandaba
ha llegado la hora
nuestra cita muy lejos se traslada
lejos, muy lejos en este inexistente espacio
que llamamos tiempo
todo un engorro
ese de tanto contar lo que no existe
Muchos años con un escrito
sin faltar ni uno.
Este ya es el último
sin más encuentros bilaterales
donde nos contamos mis penas
ahora me toca vivir
sí, VIVIR” ese mundo
que izo esa gran muesca en tu guadaña
mellándola por los tiempos de los tiempos
para que conmigo no te metas
nuestro próximo encuentro y mis versos
están ahora muy, muy lejos
sin prisa, que mucho camino de esa VIDA queda
cuanto más lejos mejor, evitarás otra mella.
Tienes mucho trabajo que hacer
antes de que nuestro encuentro vuelva a suceder
olvidémonos por un rato
tú a lo tuyo, yo a lo mío.
Toni Oliver




