Me planté ante un cuadro
Atravesé el cristal entre sus reflejos
todo mi yo, mi mente, mi cuerpo
aparecí en el reino de Neptuno
arriba,. Sobre las aguas, el sol
iluminando el fondo con sus rayos
contemplando algo maravilloso
la vida, el fondo marino.
Ahí, sus peces, a cual más bello
la flora, la fantasía, su mundo
todo un gran desconocido universo
lleno de colores vivos
los peces más extraños
moviéndose con esa danza hipnótica, los ojos
de su belleza disfrutando.
Pasando de las butacas al escenario
no hacía falta el oxígeno
bajo el agua respirando
era uno más, un extraño acogido
bailando cualquier danza de la mano
aletas, mejor dicho
de todo ser vivo.
No me sentía extraño
era sólo otro ser vivo
cuasi ingrávido
sin miedo a los peligros
un ser intrépido
jugando al escondite
en un espléndido paraíso.
Toni Oliver
Pintura de Jaime Gost Cabello
