El salto
Estábamos mi amigo y yo dando un paseo por el bosque, cerca del mar. Nos acercamos al abismo, había una pared que lo separaba y paraba caídas involuntarias. Miramos hacia abajo, el mar estaba muy lejos, nosotros a una altura bastante elevada, la bajada casi imposible desde esta posición, pensamos que teníamos que encontrar otro sitio para bajar. Me doy la vuelta y al volverme veo a mi amigo que había saltado, lo miré, empezó a perder el control, al ver que no se podía mantener con la pierna que todavía estaba en las rocas, empujó hacia afuera, pero parecía imposible que cayera ene l mar, todo estaba lleno de rocas, levanté la vista para buscar una forma de bajar para ayudarle, si es que todavía se podía, no se como, hizo una maniobra extraña, en lugar de ir hacia el mar y las rocas que había debajo, maniobró hacia una cueva en el mismo acantilado que estaba llena de agua, aterrizó ahí adentro, yo seguía buscando como bajar, vi una especie de jardines haciendo escalones y bajé por ellos, al llegar a la cueva estaba nadando tan tranquilo, el lugar era precioso y la calma que se sentía era indescriptible. Despareció la angustia de verlo caer... Ahí nos quedamos.
Toni Oliver
