domingo, 21 de noviembre de 2021

Caracolas

Caracolas

Caracolas
donde se escucha el sonido del mar 
la brisa marina
el canto de la sirena en las noches frías
los llantos de Neptuno, el caer de sus lágrimas
sobre el vacío de entre la nada.

Si los ojos cierras
hondo respiras
te cuenta las vidas secretas
de esa mar misteriosa
de la que nadie sabe nada
pero todos de ella hablan
¿Qué hay en sus entrañas?
Tú escucha la caracola
ella de todo habla
lo sabe, aunque calla
sólo tienes que mimarla
con tu mano acariciarla
como un niño que juega en la playa
con esa pasión escucharla
huele su perfume de mar salada...

Toni Oliver

¡Que viene el apagón!

¡Qué viene el apagón!

¡Qué viene el apagón!
Id comprando sin mesura
con el COVID 
compraste alimentos frescos
las latas las dejaste en el estante
¡Oh qué curiosidad!
Hay que sacarlas y venderlas
montamos un gran bulo. 
¡Qué viene el apagón!
Todo el mundo a comprar
todas las latas del estante
llenar la despensa por si acaso
no nos olvidemos de comprar
eso que llaman camping gas
que con algo la comida hay que calentar...
Pero, y si se nos acaban las mini botellas
que para poco van a durar...
A comprar muchas botellas
así las podemos reservar.
Estamos en invierno, hacer frío
las mantas hay que comprar
también las chaquetas de esquimal
todos en masa, como la gran borregada
a comprar, a comprar.
Se me olvidaba
los camiones a basto no van a dar
no hay camiones, no hay conductores
ya no saben con que robar
desabastecemos el universo
los precios hay que aumentar.
Los mismos, dueños de las energéticas
suben el petróleo, suben el gas
por si fuera poco se inventan algo más
el jodernos con la electricidad
las suben a deshora con tal de fastidiar.
¡Oh, mi España querida!
Callada, muda, sentada en el sofá
de quien se acuesta con quien se quieren enterar
como expertos en todo el local
que ni idea de nada tienen ni han tenido jamás
contratan al más charlatán
bla, bla, bla, bla, bla.
Esa España nos saquean
no nos queremos enterar
y eso que basta nuestro bolsillo mirar.

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 21/11/2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 21/11/2021

¿Quién es quien para dar consejos si no va a liderar con las consecuencias de lo que aconseja?" Otra cosa es dar tu opinión si te preguntan, aún así si no te informan de todo difícilmente podrás dar una opinión válida. 

Toni Oliver

sábado, 20 de noviembre de 2021

Oscureció

Oscureció

Oscureció
se cegaron los ojos
renacieron los sentidos
se escuchaban del aire los silbidos
el pasar de los dedos
las caricias del incierto
un mundo nuevo percibido
donde se escucha de la mariposa el aliento
de la hormiga el latir del corazón
de la brisa de tu boca la calor
esas caricias de aire cálido
el caer del un grano de polvo
con el sonido de un terremoto
que por dentro del cuerpo
vibra como las cuerdas de un piano
al recibir los martillazos
del destino y los besos
por un lado van excitando
por el otro el alma calmando
la interna pasión reventando
pasando de un mundo cuerdo
a la explosión de lo ignoto 
de la que no existen recuerdos
ni enciclopedias para explicarlo.

Toni Oliver

Te pusiste el vestido

Te pusiste el vestido

Te pusiste el vestido
ese largo de color rojo
sombrero acorde del mismo tono
con las amapolas te ibas codeando
de tú a tú al ritmo del viento
ambas, frágiles, como el mismísimo aliento.

Las nubes te están acompañando
ellas, el color de tu vestido asimilando
el atardecer de un día soleado
ese color rojo anaranjado
como si un lienzo estuvieran pintando
en el suelo, el rojo verde, contrastando.

Por un momento alzaste el vuelo
como movida por el viento
en una danza de movimientos armónicos
acompañándolos con el sombrero en la mano
como la batuta del director
dirigiendo el bello concierto.

Te pusiste el vestido de rojo
con el aire iba ondulando
bandera de la pasión
color del corazón
sangre que da vida a la ilusión
avivando los sentimientos.

Toni Oliver

jueves, 18 de noviembre de 2021

Me miro en esas gafas

Me miro en esas gafas

Me miro en esas gafas
intentando acercarme a tu mirada
tu rostro me deslumbra 
mi vista ya cansada
rejuveneciendo
al verte rezumar alegría
esparciéndose el pelo con la brisa
bajo el sol que brilla
como si fuera la cola de un cometa
siendo tu la misma estrella 
que vuela por la galaxia.

Mi imagen, la que en tus cristales miraba
por el tiempo desvanecida
intentando entrar en tus pupilas
para juntar con la tuya mi alma
pero nada, 
los cristales forman una muralla
intento escalarla
dos pasos al alza
tres en caída picada...
Seguiré intentando alcanzarla
sé que un día, allí en lo alto de la cima
alcanzaré tu mirada.

Toni Oliver

Me fundo con la noche

Me fundo con la noche

Me fundo con la noche
buscando un sueño al vuelo
de tanto buscar me desvelo
dan vueltas mis pensamientos
a toda velocidad por el universo
de estrella en estrella saltando
donde la incoherencia va reinando.

A veces, allá a lo lejos
ese azul planeta veo
verde, azul, blanco
fronteras imaginarias, el despecho
desde las estrellas no se ven los humanos
si acaso, muy bien mirando
una especia de hormigas corriendo
sin sentido de lado a lado.

Montañas de hormigón
ese cemento armado
formando colmenas de mal gusto
ni tan siquiera a las abejas han imitado.
Dicen ser libres, en ciudades encerrados
cuando salen en jaulas enlatados
cuando dicen que es su casa, ahí encarcelados
pensando que son libres como el viento.

Pero ni siquiera ese viendo
dejan que en su cárcel vaya pasando
todo bien cerrado
no sea que se escape el aliento
con lo que cuesta recuperarlo
al ser toda la vida esclavo
antes conocían a los amos
ahora, esos en el limbo.

Pero nos auto esclavizamos
consumiendo lo innecesario
cosas inútiles comprando
imbéciles, su tiempo van regalando
por una miseria de sueldo
en pos de la felicidad que nunca van encontrando
ese tiempo que jamás van recuperando
los auténticos amos se lo han quedado.

Toni Oliver

miércoles, 17 de noviembre de 2021

De entre las hojas

De entre las hojas

De entre las hojas
soportadas por tus brazos
rezuma la vida
aportando belleza al presente
vivos colores
el sol aporta la luz
los ojos disfrutan el regalo
los animales, también humanos
alimentándose de sus frutos
hasta que llegan los vientos
de los otoños lluviosos
languideciendo su belleza
hasta la muerte aparente
convertido, como la Bella Durmiente
en la sombra de los troncos
cuentos de brujas y leyendas
miedos inconscientes
bajo los reflejos de la luna
en esa noche naciente.
Al alba de la primavera
aflora todo el verde en la pradera
renacen las hojas, fuertes
acogiendo el sol con el cariño de su alma
para volver a florecer
dejando la muerte aparente
como alimento permanente.
Pasa el pintor, también el poeta
con el alma floreciente
labios callados, sonrientes
brillan sus rostros, como enamorados
esa belleza que refresca su mente
bailan las letras sobre el papel
sobre el lienzo los pinceles
ambos bailando la danza
de la belleza emergente
retazos de historia
plasmados para el recuerdo
inmortales mientras estén presentes.

Toni Oliver

martes, 16 de noviembre de 2021

Con mi traje de hojalata

Con mi traje de hojalata

Con mi traje de hojalata
como arma, una rosa de chapa
en el corazón un beso, como una mancha
un ejército invisible en mi cabeza
el campo de batalla, la vida entera
mi sonrisa para quien me venza
los abrazos se guardan
para quien tenga la llave de la hojalata
la flor para quien revierte la chapa
en el amor que sale del alma. 

Toni Oliver

Se dispuso la pintora

Se dispuso la pintora

Se dispuso la pintora
a darle al lienzo darle vida
cerró los ojos, buscando en la oscuridad
manos, pinceles, pintura
bellos caballos sobre la tela
libres entre la verde hierba.

Se quedó dormida
pinceles en la mano, agotada
en el suelo tumbada
frío, su piel tiembla.

Los caballos del lienzo saltan
con su aliento y cuerpo calentándola
inconsciente, a ellos se abraza
se le ve su carita, tierna
llena de inocencia
sus labios sonríen entre la nada.

Como en un sueño, se despierta
en el lienzo sólo la hierba
los caballos, en el suelo, a su vera
todos la miraban
como si su madre fuera
paradójicamente, como una hija
la cuidaban para que frío no tuviera.

Ella, calmada soñolienta
en sus labios una enorme sonrisa
con sus manos los acariciaba
su pelo, como la seda
sus dedos lo peinaban.

Abrió los ojos, el sueño no era
se escuchaba su respirar
sus corazones palpitaban
sonreían, sonreían
con la cabeza, con ella jugaban...

Toni Oliver

lunes, 15 de noviembre de 2021

Sa Roquete

Sa Roquete. (Entiéndase la Isla de Mallorca)

Te estabas secando
bajo el sol del tórrido verano
las lluvias habían desaparecido
los pozos se estaban secando
no quedaba agua en los pantanos
las fuentes con su agua en el olvido
las desaladoras desalando.

Muy bonitas las playas
de blanca arena
el mar en calma
el sol que broncea
algunos con borracheras
otros disfrutando la belleza
de esa isla de la calma.

Llegaron las lluvias
fervorosamente esperadas
devolviendo la esperanza 
a las gentes que el agua deseaba.

Se llenaron las fuentes
llenos los torrentes
grandes saltos de agua 
cayendo de las alturas
formando bellas cataratas
recobrando la hermosura innata
de una isla paradisíaca.

Entre el sonido de las cascadas
el agua que de los suelos brota
como por arte de magia
el perfume de la tierra mojada
el encanto de los bosques de encinas
setas de mil colores afloran
ver los nomos sólo nos falta.

Cuenta la leyenda
que si despacio miras
quieto, sin respirar
como si al acecho estuvieras
cuando el cuerpo se te agota
y los párpados cierras
aparecen de entre la nada...

Toni Oliver

domingo, 14 de noviembre de 2021

Cruza el puente del bosque

Cruza el puente del bosque

Cruza el puente del bosque
de lado a lado entre la nada
luz de fondo, imaginaria
el follaje todo lo tapa.

Quizás imagines lianas
donde te puedas agarrar
mientras de una a otra saltas
pero son las garras
las del bosque que te va a atrapar.

La mente te atrapará
cuando quieras liberarte, cadenas
te das cuenta que las arrastras
mientras andas sin avanzar.

Su perfume, su belleza
mundo inmenso de naturaleza
lejos de la selva
del asfalto y la ciudad.

Eslabones de acero, vil metal
a veces desearías una sierra
para cortar lo que te encadena
pero... Lo piensas y vuelves atrás.

Prefieres quedarte encadenada
siendo tu le gran fiera
moviéndote sobre las hojas
desde lo alto caídas.

Sacas la belleza
que llevas en tus entrañas
antes entre el silencio enterrada
ahora con las cadenas, liberada.

Los sonidos de la orquesta
animales, chillidos, hojas
música celestial
entre el silencio del alma.

Toni Oliver

Te dije alguna vez

Te dije alguna vez

Te dije alguna vez
que bajo esa capucha peluda
brilla tu rostro como el sol 
al fotógrafo no se lo digas
si bien el tiene todo el mérito
de que tu sonrías con ese destello. 

Ya se me ha ido el santo al cielo
por donde iba, qué iba diciendo...
¡Ahhhh, sí! Ese brillo sólo aparece
cuando el amor sale desde dentro
generado por un evento
que hace que te entre 
un cosquilleo por dentro
como las mariposas y su revoloteo...

Ahora que me acuerdo
la memoria a veces me falla
se va de festejo y me olvida
sí te lo dije alguna vez
esas letras perdidas por el desierto
que se evaporan con el sol 
cuando entra en su pleno apogeo
como el agua tras la lluvia
pero la semilla queda dentro...

Toni Oliver

El banco

El banco

Cansado, los pies llevaban mucho tiempo caminando sobre las blandas arenas del desierto. El sudor ya estaba agotando las reservas líquidas de mi cuerpo, el sol, siempre ardiente llegando las horas del medio día, la luz cegadora. Mi mente pensando, para un rato, descansa, que a este paso te quedas disecado bajo este sol.

Unas grandes rocas se vislumbraban, allá a lo lejos, quizás veinte minutos o treinta para llegar. Me cargué de ánimos para ver si conseguía alcanzarlas, pues parecía que algo de sombra hallaría, así poder descansar un rato.

Bajo una de las rocas, una pequeña cueva, mucho más de lo que esperaba para esa pausa que tanto me hacía falta. Por un momento pensé que tenía un espejismo o que mi mente me jugaba malas pasadas. Había un banco en forma de libro abierto, cosa extraña, mucho más en un desierto, las hojas estaban escritas, las palabras grabadas a cincel, un pequeño problema, no entendía ni una palabra.

Me despojé por un rato de las ropas, de sudor empapadas, para que se secaran y, de paso, refrescarme un poco con la ligera brisa, que al entrar en la cueva era algo más fresca que el aire que soplaba sobre el desierto. Este último era como cruzar entre las llamas.

Me acosté sobre el banco, curiosamente, estaba fresco, lo que ayudaba al descanso. Pronto el sueño me venció, los ojos se cerraron, entré en el mundo de Morfeo.

De repente, sin saber como, estaba leyendo el banco libro. Me transportó a otra cueva, en la entrada una gran piedra, con un simple toque se abría, al cruzar se cerraba, me recordó las puertas automáticas de los aeropuertos, pero en piedra. Una tenue luz alumbraba una larga escalera que bajaba hacia las entrañas de la tierra ,anchos escalones bien excavados en la misma roca.

A cada lado, se veían las estalactitas y estalagmitas, sus correspondientes goteos de agua, aportando música a la estancia. Al final de la escalera, una pequeña explanada  y una puerta como la de la entrada que se deslizaba con un simple toque, sin apenas fuerza, al cruzarla, se encendió la luz, ya un poco más fuerte que la anterior, un perfume de papel añejo, como de libros antiguos, estanterías infinitas, cerradas con cristaleras, dentro, todas llenas de libros, pergaminos, montones de folios agrupados en cintas de varios colores, me imaginé estar soñando dentro de un sueño.

En el centro de todas estas estanterías, una pequeña sala en la que había unos bancos y sus correspondientes mesas, con atriles, la luz sobre ellos era un poco más intensa que en el resto del lugar.

Intento abrir la cristalera de una de las librerías, no llegué a tocar el cristal, éste se deslizo suavemente mostrando su contenido, curiosamente, entendía todos los títulos, no había confusión con los idiomas, al abrir el primero de ellos para ojearlo...

Un salto en el tiempo, me vi viviendo en medio de una selva, en una tribu, nos estábamos preparando para salir de caza, era hora de conseguir alimento, empezamos a caminar unas cuantas horas, pero ahí el tiempo no contaba, tenían todo el del universo. De pronto, nos paramos, todos silentes, no se nos escuchaba ni el aliento, en las manos, cada uno con una rudimentaria lanza, punta de piedra, nos dispusimos  para el ataque, no distinguía el animal, pero era grande...

Nos esparcimos, pasos silenciosos, para atacarlo por todos los francos. A una señal, salimos corriendo hacia el animal, cuadrúpedo, sin cuernos. Se quedó quieto, como pensando, ataco o salgo corriendo, su instinto le dijo que corriera, lo hizo, todos nosotros corriendo desesperados tras él, para abatirlo y conseguir alimento para unos días, me di cuenta que íbamos desnudos, descalzos, al pasar por entre las zarzas, estas se deleitaban haciendo sus marcas en nuestros pies y piernas, alguna hasta nos cortaba la piel, Ya casi sin aliento, la velocidad del animal era más fuerte que la nuestra, seguimos en el intento, pero al poco le perdimos.

Medio desechos por el esfuerzo, sin haber conseguido el alimento que buscábamos, nos paramos un rato para recuperar las fuerzas...

Cerré el libro, abrí los ojos, seguía tumbado sobre el extraño banco, ahora sí, más descansado, afuera, el sol ya se estaba preparando para acostarse tras las arenas del horizonte, las arenas se iban enfriando.

Decidí seguir el viaje y guardar ese lugar en secreto, como guarida para el descanso, y... Quién sabe, si para volver a intentar recuperar el sueño donde lo había dejado.

Toni Oliver

sábado, 13 de noviembre de 2021

Un piano

Un piano

Un piano
viejo y anciano
bajo mis inquietos dedos
silente, me esta pidiendo
que lo vaya acariciando.

Como partitura un tablero
de damas, ajedrez, un cuadro
las damas, sobre las teclas mirando
alrededor, dando vueltas, los caballos
por los suelos, los soldados.

Las teclas aporreadas por los dedos
las notas por los aires saltando
elevándose como globos
en el aire apareciendo sueños
las damas bailando.

Reyes, reinas, aburridos
en el sillón de los fracasados
de la anda se lo dieron todo
los dejaron sin fuerzas ni ánimos
sanguijuelas, sangre, chupando.

Incansables los dedos
la lengua han cortado
no sea cosa que hable el músico
los demás de la fiesta se vayan enterando.
¡Dios, habrase visto tal despilfarro!

Un piano
viejo y anciano
cazalla en el vaso
apestoso el aliento
brillo en los ojos...
¡Uffff, los labios!

Toni Oliver

viernes, 12 de noviembre de 2021

Dos ojos

Dos ojos

Dos ojos, una mirada
unos labios, besos
pupilas marrones, tierra
sobre ella, minúsculo cuerpo
bosque de tulipanes, blancos
cada grano de tierra, una montaña
el cielo, sólo una idea 
las estrellas, puntos de luz
el sol, el que calienta
al atardecer nos abandona 
la luna le releva, brilla entre las sombras.

Una mente, un estorbo
de basura la llenamos, a diario
dándole vueltas a todo, nada claro
en el mar una luz, el faro
seguimos con la mente, oscuridad
la gran caverna, un viaje
nuestros males, ignotos
nuestras virtudes, miedo
¿A qué? A conocernos
poco nos importa, todo superfluo
¿Del amor? ¿Qué es eso?

Con fundimos el placer, sin amor
nuestros esfuerzos, sin destino
las verdades, sólo en el teatro y circo
las mentiras, nuestra vida
nuestro entorno, una farsa
nuestras vestimentas, máscaras
nuestras caras, un espejo
en el espejo, nada
queremos agua, la envenenamos
buscamos alimento, lo desperdiciamos
amistad, llenamos de odio
dos ojos, nos miramos 
hablamos, somos sordos
humanos, estúpidos
algunos nos equivocamos
hasta amamos, las cosas
a nosotros, ¿Quiénes somos?

Toni Oliver

jueves, 11 de noviembre de 2021

Entre los silencios de la noche

Entre los silencios de la noche

Entre los silencios de la noche
acercándose las primeras luces del alma
sonaba la aldaba, sus golpes en la puerta
fuerte, muy fuerte, acallando los latidos
de ese esforzado corazón que la sangre bombeaba.

Entre las pausas y la desesperación
de los golpes que cada vez más rápidos sonaban
la soledad innata de mis entrañas
mi cerebro con sus jaurías
las fieras de las mudas palabras.

Entreabrí la puerta, chillaba
tiempo ha que no la engrasaba
mi corazón no la necesitaba
tu presencia, enfrente, toda alborotada
tus ojos, los míos miraban.

Diría yo, hasta los adentros perforaban
desnudo, no de ropa, sino del alma
entraste como rebaño de cabras salvajes
alborotando lo que quieto estaba
no dejando en su sitio nada.

Enorme remolino, me arrastrabas
tu fuerza centrífuga me absorbía
llevándome en un vuelo entre el todo y la nada
me cerebro bailaba y cantaba
despertando del sueño que le adormilaba.

Remolino salvaje, verde la selva
las hojas de los árboles me arrancas
los troncos desnudos dejas
sin que pueda esconder nada
indefenso, sin caretas ni coraza...

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 11/11/2021

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 11/11/2021

¿Qué entienden los cuerdos de locura cuando eso no entra en sus razonamientos sino sigue los dogmas de los mandatarios? 

Prefiero la locura, donde afloran los sentimientos que la cordura donde se muestran las caras de las máscaras antes que la piel de su cuerpo. 

Toni Oliver

Me enamoré de la tormenta

Me enamoré de la tormenta

Me enamoré de la tormenta
tan mal de ti me hablaban
todos te criticaban
otros hasta te odiaban.

Abrí la ventana de par en par 
te miré con los ojos de la calma
escuché ese sonido que al caer forma el agua 
como esta misma corría hacia el mar.

Un relámpago, miles de formas
la luz entre la oscuridad
incandescente belleza
magia entre cielo y tierra.

El trueno, su estruendo, música
ayuda al despertar de las almas
ante la realidad dormidas
siguiendo la corriente, bla, bla, bla.

Entre y entre, esa humedad de la tierra
entrando por las fosas respiratorias 
ese perfume tan peculiar
que te eleve la vida tras la sequía.

Ese viento huracanado, sopla
formando con el agua corredizas cortinas
abriendo y cerrando la panorámica
por allá donde miras.

Dicen que tormenta es desgracia
quizás verdad sea si no la amas
un marinero sin ella
sólo es un hombre más.

Más cuando aprendes de ella
a capear con calma te te enseña
a no perder la esperanza 
por muy fuerte que se levantes las olas.

Y sí, con todo ello me enamore de la tormenta
aunque a veces a su paso la maldijera
claro, también hay pérdidas
es el precio de la enseñanza...

Toni Oliver

Pícara y cómplice mirada

Pícara y cómplice mirada

Pícara y cómplice mirada
cruzando los charcos, desde la lejanía
el sol y la lluvia asoman por la ventana
un enorme beso asoma, pide entrada
quiere entrar en mi vida
quedándose pegado a mis mejillas
mientras los labios busca
sellando ese acuerdo en la distancia
enamorándome de tu sonrisa.

Toni Oliver