Manacor, antes del asfalto
En esa hora en que el sol deja de apretar, se rompe el silencio de la calle, se moja ésta con agua para que se levante menos polvo, se sacan las sillas, mecedoras, etc. los pequeños no hacen caso de estos objetos, prefieren jugar con sus vecinos a lo que sea, dejando las cosas de adultos para los vecinos que hablaban entre ellos, cada uno con sus ilusiones y penas, los más viejos contando sus historias de siempre, alguna nueva siempre aparecía, el abanico en la mano, gran invento...
Toni Oliver