sábado, 1 de abril de 2023

Andaba con mis cansados pasos

Andaba con mis cansados pasos

Andaba con mis cansados pasos, mis pies tras tantos años aguantando mi cuerpo les costaba caminar, pero seguían constantes, sin parar. Por un momento, me volví para ver si mi sombra todavía me acompañaba, vi como todo tipo de aves de rapiña, cuervos, buitres, incluso las hienas se les sumaban esperando que del todo me parara.

Decidí en este momento que no estoy para darles placer ni alimentar a tanto desalmado hambriento. Abandoné mi sombra entre la oscuridad de las tinieblas, aún siendo de su calaña, no encontró la salida para seguir mis pasos, ahora, ya más libre por no tener que arrastrarla bajo la luz del día, la gente me mira extrañada, ya no van mis pasos lentos, levitan sobre el asfalto, el cemento, esa sombra no me ancla a la tierra ni a sus despojos, no se explican como sombra no dejo tras mis pasos, soy la luz que refleja la sombra de quien me mira, más la mía ni asoma, ni los carroñeros me buscan se perdieron entre los misterios que ellos mismos crearon.

Tan es así que la propia oscuridad se difumina a mi paso, me teme por enfrentarme con su prima, mi sombra, que en su casa la abandoné para que se repensara su existencia.

Mis pasos, ahora ya livianos, sigue andando por los caminos de la aventura, quizás no tan rápidos como cuando iba corriendo a todos lados sin saber ni el destino ni para que lo estaba haciendo, sólo siguiendo la inercia de los que, al igual que yo seguían corriendo hacina ningún lado.

Un día, en una de mis pausas, viendo como la tortuga llegaba a todos lados, sin prisas, también sin pausas, me sentí como la liebre totalmente agotada por correr sin rumbo, saltando como una cabra sin saber donde ni porqué saltaba, la tortuga, siempre serena, su gran coraza sobre sus espaldas, su piel arrugada, no le importaba ni su madriguera, ni su casa, ella era su propia casa, no tenía que llegar a ellas tras estar todo el día corriendo, no, ella no corría, siempre estaba en su casa, pero jamás en el mismo sitio, feliz como ella misma sin la locura de la joven liebre con sus carreras sin rumbo. La tortuga quizás no busque su destino, ella es su propio destino, tampoco le teme a sus agresores, ella es su propia defensa, si se siente atacada, se esconde en su fuerte castillo donde los colmillos no entran, tampoco se preocupa por su sombra, cuando de ella se cansa, la abandona en sus escondites bajo tierra, donde su ego se muere al no ser contemplada ni recibir los aplausos que deseaba.

Decidí ser como la tortuga, quizás no corra, pero vivo mi existencia con más calma, contemplando las pequeñas cosas, los pequeños actos que me acompañan, sabiendo disfrutar de una sonrisa, unas palabras que me acompañen en mi calma, o solamente una mirada que diga más cosas que una enciclopedia, que me haga sentir vivo, sin pensar si viviré mañana, tampoco si moriré, eso ya poco importa, es un futuro utópico, ya llegará si tiene que hacerlo, lo que importa es no perder ese momento, sino vivirlo, sentirlo, aprovecharlo, todo lo demás son simples e inútiles inventos.

Toni Oliver

¿A dónde vas asesino de bosques?

¿A dónde vas asesino de bosques?

¿A dónde vas asesino de bosques?
No quemas solo madera
quemas la fauna, la vida
el oxígeno que respiras...

Con ese “malage” que buscas
alimentar las madereras
edificar con más cemento sin hierba
dejando que aumente la temperatura...

¿Dónde anidarán los pájaros?
O  harán sus madrigueras
esos conejos, liebres
u otros animales que su casa ya tenían.

Destruiste su vida
para llenar unos bolsillos
con papeles que llaman dinero
no, no se come, da miseria.

De dónde conseguirás el oxígeno
que necesitas segundo a segundo...
Acaso unos billetes te solucionan el problema
o el de la gente que tienes a tu vera.

O tú, que disfrutas de ver como quema
esas llamas que todo lo destruyen
¿Tu placer vale más que la vida?
La que destruyes como un psicópata...

¿A dónde vas asesino de bosques?
Asesino sin alma
disfrutando del olor a carne quemada
para que tu vanidad sea llenada.

No, no sólo asesinas la vida del bosque
asesinas, aniquilas la del planeta
por cuatro míseras pesetas
mientras se forren quienes te lo mandan y pagan...

Reflexiona, apaga tu ego que enciende la miseria
sin apagar las llamas, más bien aviva las del odio
las del dolor, las del hambre cercana
del pan que quemas sin haber mañana.

Toni Oliver

Se abrazaron

Se encontraron

Se encontraron con esa bella luna
dos bellezas con sus sonrisas
los tres con su rostro que brilla
allá en el cielo como las estrellas
también en esa tierra de pequeñas alegrías
de cosas cotidianas cada día
donde una sonrisa te alegra
quitando el mal humor y la malicia.

En el universo se abren las puertas
cuando las de tu alma tienes abiertas
con tus brazos de par en par 
para que a ellos quiera llegar
y poderse abrazar sin más
sin motivo aparente ni nada que aparentar
sólo con el sentir de esos brazos como abrazan
y el corazón palpitar.

Toni Oliver

Crecerán nuevas alas

Crecerán nuevas alas

Crecerán nuevas alas
una vez curada la herida
por haberlas perdidas
dolorosa, 
pero hay que sobrevivir a las caídas.

De la nada, surgirán nuevas plumas
aunque tengas que coserlas una a una
emprendiendo de nuevo ese vuelo
hacia un cielo infinito
mucho más allá de las montañas.

Imagina el columpio
roto entre escombros
hasta que ese niño curioso
lo arranca de ese entorno
lo limpia y lo instala...

Brilla el sol de nuevo
oscilando entre las subidas y bajadas
ese vaivén que es como la misma vida
ahora arriba, abajo, otra vez arriba
repitiendo la jugada.

No mires las alas rotas
imagina las nuevas
recién salidas
más fuerza, más belleza
corre y vuela.

Toni Oliver

viernes, 31 de marzo de 2023

Solté mis dedos

Solté mis dedos

Solté mis dedos inconscientes con su locura, la pluma cargada, el papel en blanco, el cerebro apagado y la mente ausente.

Se pusieron a jugar los duendes de la tinta, las hadas de los poemas indefinidos, las musas de cachondeo con unos y otros, los dedos temblorosos, soltando gotas de tinta en forma de letras , formando palabras, frases, versos, todos inconexos.

Se escuchó el trinar de los pájaros, bajo la luz naciente del sol, empezaba a calentar su plumaje, coloridos colores resaltados baso esa luz, la libido amorosa en esas calenturas primaverales, el cortejo para el apareamiento, sus cánticos, hicieron que las letras y palabras inconexas, inentendibles, sin sentido, se juntaran de forma legible, ahora ya formando sus notas con el buen sonar de las palabras, enamorándose entre versos, entre las notas de los trinos, la armonía de los escritos, a veces sin entender lo plasmado, el corazón, el cerebro, rara vez de acuerdo, entienden algo que no está en el papel, pero se siente con el alma, algo jamás expresado ni escuchado por el oído humano, eso que cuando lees, escuchas, te traslada a esos mundo no descritos, donde se funde la realidad con la fantasía, incluso con los sueños inexistentes, jamás recordados, pero que afloran con el danzar de las palabras.

Se siente uno como en una nube mágica, cargada de energía, esa neblina que te nubla la vista, pero te abre el corazón, el alma, el sentir de la vida, ese que no está en los escritos, en las escuelas, de los que nadie habla, cuales misterios indefinidos, de los que nada se dice, miedo al intentar descifrarlos, pero no, con la melodía de los versos, su música, el concierto de su conjunto fluyes como el agua del río, siguiendo su curso, recorriendo mundos desconocidos jamás imaginados, hasta entrar el el mar de tus infinitos pensamientos, esos mundos recónditos e ignotos, ahora simplemente sentidos con los sentidos inexplorados del alma.

Y ahí, los dedos inconscientes, intentando seguir explicando lo inexplicable para que el resto de los mortales sean capaces de entender lo que no se entiende, pero se pierden entre los infinitos, lo que no está marcado en los escritos por lo que no encuentras palabras que puedan definir tales eventos que transcurren en nuestras mentes. Ya guardadas en secreto para que no vengan los muy letrados a jodernos los pensamientos ni esos sentires que no les explicamos, ni la locura, según ellos, que nos ataca por momentos.

Deciden esos dedos, ya cansados de vanas explicaciones, tomarse un descanso en las profundidades de las ignotas cavernas, esas oscuras, pero a la vez luminosas, donde la claridad permanece, aun dentro de la oscuridad permanente, donde aparece la verdad entre las mentiras no perennes y que ciegan nuestro mundo, enterrándolo en el mundo de las tinieblas, donde ya las luces son inexistentes.

Toni Oliver

¿Dónde están?

¿Dónde están?

¿Dónde están?
Esos niños que corrían
saltaban, brincaban
la pelota se disputaban
de cualquier cosa un juego hacían
de barro hacían una canicas
al sol secadas, aunque se destrozaran
aquellas pelotas hechas de gomas agujereadas
de la vieja bicicleta ahora reparada.

Aquella ropa remendada
sin etiquetas ni nada que las identificara
que se cosían y cosían
parches y más parches se hacían
hasta que un día de fiesta, si se podía
una muda nueva llegaba
o aquellos zapatos de suela gastada
que el zapatero remendaba
de trozos de goma de coche abandonada.

Aquellos papeles de periódico
que las compras envolvían
un canuto de papel que para todo servía
para las lentejas, los garbanzos, las alubias
el arroz, la pasta, los cacahuetes, las pipas
incluso los caramelos cuando se podía
para los huevos ibas con las hueveras
para la leche con la lechera
de los yogures los envases devolvías
o las botellas cambiándola por una llena.

Quien no llevaba su cesta
a la hora de hacer la compra
para llevar se el bocata
con la aceitera, la sal, lo que hiciera falta
o esa fiambrera que al trabajo llevabas
con las sobras de la cena pasada
el botijo con el agua fresca
los más osados con una copa de cazalla...

¿Dónde están esos niños?
Que a comprar mandabas
corriendo, veloz de casa salía
sin preocuparse por esa pequeña pantalla...

Toni Oliver

jueves, 30 de marzo de 2023

Como el árbol

Como el árbol

Como el árbol de hojas caducas
hay que desprenderse de los viejos conocimientos
ya caducos, secos
dejarlos caer que vuelen como las mariposas
con el viento hasta que se posen en el suelo.

Savia nueva tras una pausa
descanso que es aprendizaje
para lanzar el nuevo follaje
brillante, verde, con fuerza
dotando así su tronco, el cerebro.

Ideas nuevas, frescas
nueva vida, nueva sabiduría
lo viejo, ya abono
sirviendo de alimento
para ese viejo tronco.

Tronco cada vez más grande
resistente a las inclemencias
resiliente para seguir su vida
tras los avatares que va encontrando
sean tormentas, vientos huracanados.

El árbol quieto aparentemente
no se mueve, pero vive, crece
el sol lo achicharra 
el fuego su madera resiente
sus marcas quedan grabadas.

Grabadas en ese tronco
registro de un pasado
nuestros recuerdos interiormente grabados
mientras vivan ahí guardados
sólo aparecerán tras su muerte.

Testamento de una vida
pidiendo que seamos conscientes
cuidemos nuestro entorno
nuestros hechos, pensamientos
para que no nos destruyan del todo.

Toni Oliver

Paró



Paró

La algarabía mental paró
hallando la paz del cuerpo
extasiado por este gran vuelo
de sensaciones y sentires alocados
boca abierta, ojos cerrados
asimilando la realidad de esos sueños
tan simples como in imaginados
en las enciclopedias no están escritos
sólo en textos malditos
por los que no entienden el sentir no ordenado
ese que fluye del corazón
recorriendo todo el cuerpo
haciendo vibrar desde el cerebro
hasta el más in pensado rincón
de la piel, cualquier centímetro
vibrando todos los poros
como cuerpo endemoniado
ahora, en la paz, calmado
ausente, huido
sólo sintiendo y asimilando
en intenso y cercano pasado
segundos tan cercanos
intensidad de esos momentos
calmándose la respiración
la fluidez de la sangre volviendo
a sus acostumbrados pasos...

Toni Oliver

Nadan los peces

Nadan los peces

Nadan los peces
en el mar de los pensamientos
acariciando la piel
de tus dos gemelas caras
la erizan, la erizan
en tus ojos toman forma
en tu flequillo se mimetizan
en él tu tercer ojo
lleno de amor
florece entre las algas
de mil colores
en su centro el color de la pasión
que sube y sube, flota
como los sueños, entre palomas
se funde el color del cielo
entre los rayos de sol
formando el tridente de Neptuno
éste y yo mirando los mofletes
colorados de nacimiento
palpitan como el corazón
a su ritmo, también a destiempo
cambiantes como el son del baile
de las algas entre corrientes
jardín de flores permanentes
ingrávidas entre esas aguas
entre sirenas   y otros seres vivientes
de esas profundidades ignotas
como la ignota fauna y flora
que en sus entrañas lleva, se cría
mundo de fantasía, o no
la realidad supera la ficción
como la de los sueños supera la vida
al abrir de los ojos
no los de la vista
los del sentir con el corazón
del esa alma escondida 
el del simple fluir
como nunca en la vida.


miércoles, 29 de marzo de 2023

Se sienten

Se sienten

Se sienten en el ambiente
esos sentires de fuego
llamas ardientes
parpadeantes con la brisa
portadora de mudas palabras
miradas interminables
robando ese beso de los labios
por ambos tan deseado
Siéntese como poesía
sin palabra alguna
sólo el rozar de los dedos
esos labios cálidos
ese aliento en el rostro
el respirar como trinos
ingrávido vuelo
a un infinito sin retorno
desconocidas sus galaxias
cada una un sentimiento 
desembocando en pasión
fuego del infierno
cielo en el corazón
la calidez del alma.
¡Viva la sin razón!
El cerebro no la entiende
al corazón no le importa
ni la lógica ni nada aparente.

Toni Oliver

martes, 28 de marzo de 2023

Te bendijo este sol

Te bendijo este sol

Te bendijo este sol
que tu rostro ilumina 
sobre el mar, sus aguas
fuente de vida.

Vida la que das
a quien ese amor necesita
ante el desahucio de esa propia vida
la que el tiempo y el dolor quita.

Fíjate en esas olas
te mecen como si fueras una niña
ahí en la cuna cuando pequeña
alimentando ese corazón y su fuerza.

Un día, el premio, esa sonrisa
cortando el dolor a navaja
aflorando en la cara 
tu esfuerzo gratifica.

 ¿Y a ti, quién te cuida?
La vida te pone trabas y más trabas
es como si te pelearas con la Parca
ella la quieres, si ganas, tu la salvas.

Recuerda que desde la distancia
unos brazos que te abrazan
una caricia cuando llegas cansada
esos besos con la simple mirada.

O una invisible energía
que cruza mares, océanos y montañas
en el cielo las fuertes tormentas
pero silente te abraza.

Te estremece el cuerpo, vibra 
nada entiendes, nada
todo lo perdido recuperas...
Como nueva cada mañana.

Toni Oliver

Un día sin saber

Un día sin saber

Un día sin saber el como
tras incontables baches
precipicios pasados
subidas montañas
atravesando lagos
amores vencidos
otros encontrados
te estrellas contra el invisible muro
saltando las mil y una careta
los mil y un uniformes
otros tantos mandatos
programas robóticos
esa mochila pesada
conocimientos esporádicos
aparecen como por arte de magia
la realidad de uno oculta
despertando de las grandes mentiras
viendo esa luz infinitas
en un mundo de oscuridad 
ese en el que nos entrenaron
diciéndonos que eso era la luz
guiándonos al precipicio sin fin
camino a la aniquilación 
del propio ser en sí
dejando la marioneta prefabricada
la que de los hilos es manejada
manipulada al antojo
de las ignotas oscuras fuerzas
que lo controlan todo
hasta el aire con el que te contaminan
el agua con veneno autorizado
muertos vivientes sin voluntad
el pensamiento han cercenado
para que no se use de verdad 
sólo una ficción del juego
del que uno no sabe que está jugando
no te asustes, eres un peón
uno más del tablero.

Toni Oliver

lunes, 27 de marzo de 2023

Piensa la gente que el poeta...

Piensa la gente que el poeta...

Piensa la gente que el poeta
afortunado en amores lo contemplan 
que la vida le brilla, gente perfecta
millonario entre alegría y penas
sólo su pluma trabaja 
y se mantiene con tal proeza.

Más no piensa que el poeta
tiene la misión de crear belleza
incluso en tiempos de dolor
ayudar a decir con palabras
que a veces no salen
por mucho que se intenta.

La belleza de las palabras
medicina cuando la gente la necesita 
sirviéndose sin receta
al son de la vida cuando pasa
una poesía o prosa 
en su momento es perfecta.

No se ve esos momentos de soledad
que del tintero sale cuando de amor habla
esa tinta que a veces son lágrimas
de amor por no tenerlo cerca
o de dolor por su ausencia
pero en versos se expresan.

Tampoco se ve
por esos caminos y sus andanzas
como se cargó su tinta en sus pasos
para que las palabras del tintero salgan
como en el corazón se sienten
cuando uno lee y con ellas se identifica.

A veces es dura esa vida
otras pura belleza
dientes de sierra
manteniendo el corazón vivo
aunque a veces por momentos fallezcas
revive de entre las cenizas y sus guerras.

Toni Oliver

Cuan dichosos mis ojos

Cuan dichosos mis ojos

Cuan dichosos mis ojos
al contemplar tu silueta
al abrirlos al alba
tu cuerpo tal llego al mundo
sin tapujas que valgan.

El trino de los pájaros
de entre la frondosa foresta 
celestial música que suena
cuan dichosos mis oídos
por escuchar tal belleza.

Del café su aroma
frescor, calor
frescor de la mañana
el calor de la taza
el sabor amargo que endulza.

De la compañía la mejor
se escucha tu aliento calmo
entre la paz del alma
que se respira entre esas ramas
tu perfume que con el del café se mezcla.

Al volver mis ojos
chocar con tu mirada
esa que hipnotiza 
aunque conmigo ya no haga falta
hipnotizado me tienes, tiempo ha.

Ese diálogo mudo
sin palabras
esa sonrisa 
que por si sola todo lo expresa
la mía revive con firmeza.

Esa hamaca
fantasías interminables entre su vaivén
café, brisa, tú
el latir de tu corazón
ese que también me acompaña.

Toni Oliver

Flores

Flores

Flores, al igual que los mandalas
vivos coloridos, armónicas figuras
sobre el lienzo danzan
entre la pasión real o imaginaria...

¿Sabrá el lienzo 
el amor de las manos que los pintan?
El cariño de esos dedos que el pincel manejan
como la pluma del poeta.

El vuelo de esas sedas
ahora de color magenta
transparentes, la imaginación inventa 
el baile de la danza poética.

La danzarina
con sus formas arabescas
Afrodita, musa perfecta
parpadea la luz de las velas.

Velo, rojo pasión, en la cabeza
el misterio, la pasión, esa mirada
asomando como detrás de una reja
de inexistentes barras viejas.

De nuevo los colores asoman
mil flores, mil colores, todas bellas
moviéndose al son de la brisa
con la musa, danza perfecta.

Silentes los labios, muda
todo lo expresa con esa mirada
el son de la música
la danza de la mariposa...

Toni Oliver

En esta vida

En esta vida

En esta vida se anda por los caminos, uno toma los que mejor les parece, otros los que la marea les manda o arrastra, pero a veces, uno congenia con las gentes que encuentra a su paso, otras gentes las dejas pasar de largo, poco te aportan, pero con las primeras se encuentra algo que no está en los libros, ni en las agencias de viaje, gente que te hace pensar, vibrar, sentir, gente que necesitas pasar un tiempo con ella, unas te enseñan, otras te abren los ojos para que puedas decidir mejor, las más especiales deciden hacer el camino o un trozo contigo, esas son las que más aprecias, personas que ten van enseñando al tiempo que ellas de ti aprenden, sin echarte en cara tu pasado, ni tus defectos, te alaban las virtudes, te quieren como eres, no como un proyecto de personaje hecho a su medida. Esas últimas quieren desvirtuarte y que dejes de ser quien y lo que eras haciendo de ti una gran mentira para su goce. Pero se olvidan que en tu alma la esencia tuya queda y reclama quien eras, por lo que el invento no funciona.

Agradece cuando una persona quiere hacer el camino contigo, porque le apetece, sin que le haga falta para nada tu compañía, pero que disfrute con ella y viceversa.

Toni Oliver

Tras las cortinas

Tras las cortinas

Tras las cortinas de la vieja cabaña de madera, la de la playa, hecha con restos de naufragios en la por el mar expulsados, esas cortinas de cuerda de cáñamo anudada, entre nudo y nudo un canuto de caña, que resuenan con el viento, o como campana cuando alguien cruza el portal, alarma que rompe el sueño en momentos de siesta, buscando la paz sobre el camastro, colchón de lino, sábanas de imaginación hechas. Tras esas cortinas, el continuo pasar de las gentes de mar, entres sus labores, acarreando sus redes de pesca a lugares más limpios para poder remendarlas, a la arribada de las barcas de madrugada. Pescado vivo, coleando dentro de las cestas, de todas clases, colores y formas. Fructífera esa mañana, otras, aparecen las caras de pena de los pescadores, las cestas vacías, redes rotas, manos ensangrentadas, el corazón herido, no hay alimento para llevar a casa.

Los niños, ajenos a todos esos desbarajustes, avatares cotidianos, empatizan con ellos tras llegar corriendo y recibirlos con los brazos abiertos, si vienen cargados, alegría y saltos, si sin nada, acompañando cabizbajo, saben que poco van a comer hasta mañana, salgo algo seco, pescado hace ya tiempo, colgado en la despensa para días como estos. 

Al atardecer, los rayos de sol de poniente entrando por entre las cuerdas y cañas de esas cortinas, alumbrando tenuamente la estancia con finos rayos danzarines con el sonido del chocar de las cañas. Afuera, el color rojo inunda la arena, en el horizonte, el sol acompañado de algunas nubes, figuras cambiantes, de sangre teñidas, sirviéndole de manta en su descanso nocturno, tras ocultarse en su reino entre las estrellas, la luna, esta noche llena, todo su esplendor saliendo por el este, como si fuera de fuego, roja incandescente, saliendo de detrás de las montañas, mientras asciende a las alturas con toda su majestuosa belleza. Ante ella, las aves en su último vuelo del día antes de posarse sobre los árboles, apareciendo como sombras volantes, aumentando la belleza de este atardecer impresionante.

Ahora, se escucha el canto del búho y la lechuza, misterioso, mientras se contempla la luna tras esas cortinas de cuerda y caña iluminando el mar y la playa entre penumbras, sombras misteriosas a las que se le añade más misterios a través de loc cuantos que las gentes cuentan a sus niños, generaciones tras generaciones. Con el añadido de que cada contador le pone su esencia y propia experiencia en esas escenas para que se queden grabadas como si realidad fueran y así mantener vivo el misterio de las sombras en las noches de luna llena.

Al sonido de los búhos y las lechuzas, se le suman los ronquidos del guardián de la cabaña, afuera, los pasos de alguna pareja buscando algo de paz y tranquilidad para explorar sus cuerpos, compartir esos besos, caricias, arrumacos, confidencias que no los son tanto, en esos lugares todo se sabe, y sino, se inventa.

A lo lejos se escuchan el repique interminable de los vientos de algún barco fondeado, movidos por la brisa, sólo una sombra ante la bella luna llena...

Toni Oliver

No pasa el tiempo

No pasa el tiempo

No pasa el tiempo, somos nosotros los que pasamos, el nos acompaña en nuestros pasos, pero no olvidemos que el tiempo es un invento, antes se llamaba simplemente vida.
Se nace, se vive y se muere, lo primero sin pedirlo, lo segundo depende de nuestro comportamiento y concepción, lo tercero, simplemente es transformación en los dos primeros. No busquemos esa transformación en elementos iguales, sino en miles de elementos diferentes que empiezan el ciclo, volviéndolo en interminable, permanente, rotatorio. En el fondo somos lo mismo, átomos y frecuencias, vibraciones, en estas dos últimas lo que vemos como diferente, aunque sea todo lo mismo. 

Toni Oliver

A veces las maravillas

A veces las maravillas

A veces las maravillas
esas que tanto buscas
en el escondido universo
aparecen da la nada
como por arte de magia
en una charla, una sonrisa
con su sola presencia
cargándote de energía
cuales de la electricidad
esas grandes chispas
quizás del relámpago su energía
del trueno que todo el cuerpo vibra.

Cambia ese universo
ahora brilla más que nunca
insospechadas alegrías
surgiendo como los nomos
de debajo las setas
cantando con esa alegría
que el ánimo recobra sus fuerzas
mientras la vida gira
ahora alegre y viva
la magia sale de debajo de las piedras
o esas manos que vibran y vibran.

Toni Oliver

Realidad o ficción

Realidad o ficción

Realidad, ficción
cual es la definición
si la realidad es ficción
y la ficción se convierte en realidad.

Y ya en mi ficción
acaso quiero activar
esos ojos de rayo X
si en esa ficción a gusto estoy...

Eso sí, leyéndote me sorprendes
ya no sé si me engañas o no
me pierdo entre el divagar en tus palabras
y me dejo sorprender es mejor.

Sorpresa tras sorpresa
el divagar entre la vida
cuando dejas que el fluir fluya
disfrutando de lo que te aporta...

Dejemos que esas palabras
o esos hechos convexos 
quizás la corriente que nos mueve
esos locos sentimientos.

Quizás se piense que es locura
mas no confío en la cordura
prefiero la tierra en barbecho
que tanta cordura de cemento.

Toni Oliver