domingo, 26 de febrero de 2023

Me fuiste clavando

Me fuiste clavando

Me fuiste clavando
alfileres en el corazón
con tus palabras, tus manos
tu mirada, tu aliento
con este más se iban hundiendo
en el infinito del abismo
tal como los días iban pasando
el viento soplando
llevándose la sangre hacia el río
el del agua, mis sentimientos
cayendo en cascada hacia el vacío
donde yacen mis pensamientos
cuando en ti pienso.

Quiero pasarlo al olvido
sacar las agujas para seguir viviendo
algo me lo está impidiendo
a la carne del corazón
se han agarrado con pasión
ahora destrozado 
si las saco... También agujereado
si no lo hago me muero en el intento
el dolor desde dentro va ganando
hasta que destroce ese pasado
desapareciendo de mi aliento
de mis pensamientos.

Toni Oliver

Dicen de los perros

Dicen de los perros

Dicen de los perros
que en la playa no quieren verlos
los tildan de guarros
cuando ese es el humano
no el pobre animalito
intrínsecamente maltratado
en el silente despecho
de no dejarle sacar sus desechos
cuando sí, para él, es adecuado.

Nos olvidamos
de estos que nos están vendiendo
el mal entendido ambientalismo
millones y millones gastados
para a la playa ir soltando
la escoria que nosotros vamos soltando
pero que muy bien nos la vienen cobrando
se olvidan de ello 
los que de traje y corbata van disfrazados
con la cantinela, “todo bien para el ciudadano”.

De la caca chorros
comida para los patos
la vergüenza han olvidado
todos los desechos en cascada al charco
nubes de espuma van soltando
todo el mundo callado
mientras nos estamos contaminando
con el veneno de los millones evaporados
quién sabe donde y cuando...

Luego a los perros criticamos
siendo ellos quienes nos van salvando
de los rescates, estados anímicos
ellos, siempre, con su cariño
sus caricias, sus alientos
más cuando nos ven desalentados
donde nuestras fuerzas se han acabado
a nuestra vera se van acostando
si es menester calentando
siempre animando...

Seamos mejores que los perros
ellos siempre nos van amando
amémoslos con todo nuestro cariño
con creces nos lo irán devolviendo
cuando menos lo esperamos
o estemos más necesitados.

Toni Oliver



La vi, si, a ella

La vi, sí, a ella

La vi, si, a ella
con sus mofletes colorados 
al alba, bajo el cielo azul
con sus greñas alocadas
mientras mi alba palpitaba
sí, mi alma, el corazón estaba de baja
del infarto al ver sus colorados labios
mientras un beso le mandaban
en la distancia infinita
sí, esa maldita terráquea
donde cuando alcanzas
se disuelve en la nada.
La vi, sí, a ella.

Toni Oliver

Estoy viendo un castillo

Estoy viendo un castillo

Estoy viendo un castillo
con sus muros gruesos
sus rejas de acero
a veces lo veo demacrado
otras como recién construido.

Me mente está pensando
cuantas historias ahí habrán pasado
me contarían su historia esos muros
si le preguntara con tiento
desde el amor y el cariño.

Pues sí, se lo pregunto
de algo me está avisando
antes de que empiece su cuento
¡Estás dispuesto a conocerte a ti mismo?
Me quedé desconcertado...

La curiosidad va ganando
imprudentemente acepto
tal como va hablando
me estoy enterando
del común de ambos castillos.

¿Como qué ambos?
Te estarás preguntando
pues sí el que veo y el de mis adentros
el que impide verme a mi mismo
y no es el espejo.

Es curioso, cuanto más va contando
más en mi profundizo
sí, lo reconozco, me cuesta aceptarlo
pero si tiene razón
porqué voy a negarlo.

Toda mi parte oscura va saliendo
como los sucios trapos tras los muros
también los limpios
que no todo es bueno o malo
todo es según su uso.

Toni Oliver

viernes, 24 de febrero de 2023

Cuerpo de mujer, cabeza de medusa

Cuerpo de mujer, cabeza de medusa

Cuerpo de mujer
cabeza de medusa
bella como el alma
figura divina.

De las coletas, rastas 
tentáculos de medusa
hipnotizantes a la mirada
tu corazón conquista.

Salvaje, como ella misma
no obedece normas
sólo las que ella dicta
a su antojo, cual Afrodita.

Sus labios miras
si rostro igual 
te atrapa sin palabras
tu cuerpo tiembla
el corazón palpita.

Sólo su presencia
ébano en su piel viva
enamora a la brisa
cuando su cuerpo acaricia.

Toni Oliver


Imagen (foto) de Raúl Díaz


Apareció la mujer árbol

Apareció la mujer árbol

Apareció la mujer árbol
de la tierra surgida
como de la nada
ahí ella afloraba
de sus raíces sus retoños salían
los alimentaba.

Espeso follaje en su cabeza
resaltando su gran belleza
sombras para relajarse con calma
luces para despertar la viveza
esa que aviva la inteligencia
con esos rayos que iluminan su esencia.

Su corteza, suave, aterciopelada
agrietada por las inclemencias
curadas las llagas de las tormentas
cicatrices que recuerdan su existencia
curadas con el tiempo y la paciencia
criticadas por no llevar los cánones de la exigencia.

También alabadas
por los que la ternura ensalzan
por los que, igual que ella, sus cicatricen marcan
sabiendo que de la vida es la batalla
con sus raíces bien arraladas
combatiendo todo lo que venga.

Toni Oliver


Imagen (foto) de Raúl Díaz


Cabeza de león

Cabeza de león

Cabeza de león
patas de madera ilustrada
rey de la selva y sabana
cara de fiereza
felina la mirada
al acecho en la caza
días de hambre y gana
hambre por el pasar de los días
ganas de una buena caza
los cachorros miran como se las apañan
mientras su pieza reclaman
el león con su cabeza
imponiendo su ley los mira
saben que es tiempo de espera 
que siempre gana la jerarquía
los restos sirven de escuela
aprendizajes de por vida.

Toni Oliver


Imagen (foto) de Raúl Díaz


Rebeldía

Rebeldía

Rebeldía
quizás nos falten las armas, 
la munición quizás
el entendimiento con la gente
para que se levanten contra los que mandan
quizás nos fallen las fuerzas
pero no las ganas.

Pero tenemos la pluma
esa que tu voz con ella alzas
es silente, pero cala
con los arranques se pierde la batalla
la guerra se gana con la constancia
usemos la pluma como arma
para que llegue a todas las almas.

Esas que en el circo están pedidas
riéndose a carcajadas
de las bofetadas recibidas
consigamos que lean
viendo que hay algo más
que los movimientos de masas
por el mero placer de seguir la manada.

Que es una ardua faena
contar verdades dentro de esa gran farsa
que calen más fuerte que las mentiras
aunque se digan en voz baja
pues los gritos alejan
las palabras suaves calan
te acercan, abrazan.

Quitémonos la pereza
para cautivar las cabezas
quizás consigamos hacerlas pensar
en cosas serias y no en las vanas
que vivan su vida, no la marcada
que del camino se salgan
aunque se tengan que romper las vallas.

De lo contrario, la libertad se extermina
por el placer de no pensar en nada
obedeciendo a quien manda 
sin importar el daño que nos haga
esa falsa ilusión errada
donde para nuestro bien ir con la cabeza calada
mientras los palos van a nuestra espalda.

Toni Oliver

Salió a la luz

Salió a la luz

Salió a la luz
la gran farsa del sistema
los opresores dicen que 
se basan en las ideas de los oprimidos
los luchadores de los oprimidos
ahora luchan con los opresores.

¿Acaso hubo alguna verdad?
Siempre farsas y mentiras
el pueblo balando como los corderos
da igual en que bando
si opresores o oprimidos
en el fondo, ahora son los mismos.

Sólo unos pocos
no asoman sus cabezas
tampoco sus hocicos 
dirigen el cotarro del circo
los payasos bajo la lona
el pueblo la entrada siempre pagando.

Incluso a la salida
caro ya es el entierro
dos tablas de madera
a precio de diamante
cuando al final es simple tierra
la que oculta nuestro cadáver.

Quieren enterrar las mentiras
funeral a precio de oro
pagando a más mentirosos
para mantener la farsa
el poder y su avaricia...
Del pueblo... ¡Coño, ya se han olvidado!

Éste sigue callado
delante la pantalla
en la gradería del fútbol
los que mandan en el palco
con sus gambas y cava
en las gradas ni agua.

Toni Oliver

jueves, 23 de febrero de 2023

Allá en las alturas

Allá en las alturas

Allá en las alturas
va creciendo un joven árbol
dura su niñez, fuerte, robusto
raíces hasta lo profundo
divisando el mar por un lado
el río que busca mar por el otro
se divisa la sirena en el primero
viendo en la lejanía al marino
acercándose el uno al otro
con el pasar del tiempo
a través de este viviendo
en el reino de Neptuno
por éste invitados de honor...

Toni Oliver

Capitana pirata

Capitana pirata

Capitana pirata
calaveras y espadas cruzadas
teclas blancas y negras
velero de notas y corcheas
un piano bajo la luna llena
bajo las estrellas, entre la calma
el viento no hincha las velas
pero suenan las notas
animando a las sirenas
saliendo estas
del mar y sus entrañas
para bailar tus danzas.

Los delfines, con ganas de juerga
a las sirenas acompañan 
al igual que a las medusas
como si fuera ballet bailan
cien mil brazos, una cabeza
la calma y la calma y la belleza
baile de fantasmas bajo la brisa
al son de la marea.

Las notas que suenen y suenan
moviendo los cuerpos de forma automática
dejando fluir las fuerzas
entre los sueños, la locura
los dedos sobre esas teclas
magia infinita
se abre la mente, se desvela
arriba, la luna, su sonrisa
la brisa que acaricia 
el rostro de la capitana pirata.

Toni Oliver

Marionetas

Marionetas

Marionetas
como las fichas de ajedrez
se mueven con destreza
hasta que se pierde el Rey.

Mientras siguen los jugadores
moviendo esas fichas
van cayendo, son simples peones
de ellos no importa la vida.

Los jugadores ni se inmutan
hasta el Rey se piensa que es quien juega
sin saber que nada pinta 
sólo pinta la mano de quien juega.

Gana quien gana
sus juegos, sus batallas
pierde quien pierde
todo alternativamente.

¿Qué saben las fichas
de la mano que las mueve?
Se piensan seres muy letrados
cuando sólo son analfabetos engañados.

Miramos el tablero de al lado
pensando que es otra partida
no dos damos cuenta 
que la mano que juega es la misma.

Vemos el dolor, los regueros de sangre
sí, los del tablero de al lado
pero no vemos algo más cercano
la sangre que estamos pisando.

Pisando las de nuestros compañeros
la de nuestra familia
el cerebro tan comido tenemos
que no vemos como el corazón nos van arrancando.

Tablero de ajedrez
Planeta Tierra
Jugadores, esas manos negras
Las fichas, el resto de humanos.

Despertemos, estamos adormilados
drogados de tanto circo
mentiras, farsas y otros tantos engaños.

Toni Oliver

Me he perdido

Me he perdido

Me he perdido 
con el sonar de tus palabras
incomprendidas por mis oídos
con el pasar del viento olvidadas
suenen como un agudo silbido
perdiéndose entre la arena como el agua
la angustia del aullido de un lobo
entre la estepa helada
hasta mis pensamientos
rompen en lágrimas
pequeños diamantes van cayendo
como gotas de agua.

Me he perdido mientras te leía
parecía un río de miedos
de agua corrompida
que su cauce iba necesitando
para filtrar toda su agua 
para ir repartiendo
por las tierras que baña
mandarla al cielo
que las nubes acompaña 
en lluvia purificada terminando
mientras cae por mi cara
recorriendo mi rostro
para que mi lengua la lama.

Toni Oliver

miércoles, 22 de febrero de 2023

Interrogatorio de Pinocho

Interrogatorio de Pinocho

Ahí estaba Pinocho
en la silla atado de pies y manos
en la mesa un enorme foco
para que no viera quien le estaba interrogando.

Sólo sombras estaba intuyendo
de lado alado se iban moviendo
sólo los pasos, ellos callados
ve vez en cuando, en la mesa, un golpe con la mano.

Ya con la desesperación
chilla para que vayan acabando
no entiende nada de ese lío montado
su cabeza va estallando.

Empieza el interrogatorio
mentiras y mentiras va soltando
ellos, todo asombrados
la nariz creciendo, creciendo.

Se miran entre ellos, tras los focos
nos está mintiendo exclamaron
se revolcaron por los suelos 
de la risa que les estaba dando.

Pinocho, ya desesperado
a pleno pulmón gritando:
¿Qué coños está pasando?
Sin respuesta se quedó el acusado.

Risas y más risas, abandonaron
la lúgubre sala del interrogatorio
solito ahí lo dejaron
su cabeza estallando y... Silencio...

¿Que estará pasando?

Toni Oliver

Esta mañana, al alba

Esta mañana, al alba

Esta mañana, al alba
mirando las marinas aguas
me acorde de mi barca
velero imaginario que las surcaba
con el empuje de la brisa
o los fuertes vientos en la mar brava.

Mientras levantaba las sábanas
que izaba las velas imaginaba
éstas se hinchaban y hinchaban
el imaginario velero casi volaba
sobre las olas donde cabalgaba
en el cristal del puente la brújula se reflejaba.

Los aparejos tintineaban
cuando el viento aflojaba
se callaban cuando fuerte soplaba
las maderas de la tensión crujían
dando pantocazos sobre las olas
mientras subía y de ellas bajaba.

Como un niño me sentía
cual capitán pirata
en el hombro el loro que me hablaba
la tripulación laboraba
entre los lapsus de las copas de ron que tragaba
sí, tragaba, más veces de la garrafa.

Ya no se me atrofian las piernas
los mareos en tierra olvidada
sólo importa navegar
conquistando tierras no encontradas
aventura diaria entre velas y mareas
con el salitre en la cara.

Toni Oliver

martes, 21 de febrero de 2023

Me sentí como un barro moldeado

Me sentí como un barro moldeado

Me sentí como un barro moldeado
de la arcilla la mejor
pero tan manipulado
que no parecía yo.

Me vi como recién caído
del pico más alto
ciego, mudo, aplastado
con mi cerebro aniquilado.

Intentaba recomponer mi estado
cuando más moldeaba, más deformado
me sentía frustrado
no por mi, sino por pasar por mil manos.

Quería saber quien era yo
imposible recordarlo
era un simple muñeco de barro
quizás en un cajón ya olvidado.

Toni Oliver

Y se cumplió mi sueño

Y se cumplió mi sueño

Harto de buscar vivienda, tanto para alquilar como para comprar, todas a precios astronómicos, el alquiler supera el sueldo, no digamos si le añadimos, agua, gas, luz, teléfono, algo ilógico, como se puede gastar más para vivir en una mini casa que lo que uno gana, haciendo malabarismos, alquilando parte de ella, trabajando en negro en otro lado, eso que hacienda persigue, pero no el abuso de los precios.

Toda la vida trabajando, si lo piensas bien, todo para ser más esclavo. Si quieres comprar un piso te piden un sueldo fijo y bastante elevado, una entrada inaccesible y si llegas a conseguirla, luego te dicen que no es suficiente, quieren avales.

Un manicomio de sociedad, vives para trabajar y, como la canción de Julio Iglesias, “me olvide de vivir”. Pero siempre queda la esperanza...

Un día, ya harto de tanta incongruencia, me levanté con ganas de hacer algo nuevo, me fui a caminar por el bosque. Empecé cabizbajo, poco a poco la cabeza se fue levantando al tiempo que los pulmones se iban hinchando de aire fresco, fijándome hasta en las hormigas como caminaban en procesión, como en Semana Santa, pero sin los tambores marcando el camino ni las trompetas quitándote el sueño. Los pájaros, volaban sin prisa, alimentando a los polluelos de sus nidos, estaba por preguntar cuanto les costaba vivir en su casas, pero no, me callé, imaginé que no me contestarían, total, ellos seguían su camino, sus vuelos en busca de comida, al alba y al atardecer cantaban con alegría... Yo pensando... Uf, cuanto tiempo hace que no canto ni silbo, se me había olvidado hacía mucho tiempo.

Me senté debajo de un árbol, miro a los lados explorando los alrededores, eché una cabezadita, de esas que apetece, tomando el fresco bajo sus ramas...

Al abrir los ojos, vi en frente de mi, aquella casita que de niño imaginaba, en el tronco de un árbol, su escalerita para que la humedad, los días de lluvia no entrara dentro, una puerta amarilla, como advirtiendo que puede ser tóxico tocarla, sus ventanas para que entre la luz... Como si fuera la vivienda de unos nomos, pero grande.

Me acerqué, llamé a la puerta,nadie apareció, abrí con cuidado la amarilla puerta, el interior, era pequeño, pero acogedor, inspiraba calma, paz, afuera se escuchaban los pájaros trinar, algún que otro revoloteo, por el alboroto que montaban.

Volví a salir para sentarme de nuevo y observar si alguien aparecía por la casa, me pasé todo el día, incluso la noche, nadie volvía. Volví a llamar a la puerta, nadie contestó, entré, me instalé y ahí me quedé, mi casita del árbol imaginada.

Un fuerte estruendo, disparos de escopeta, los perros corriendo, chillidos, voces. Abrí los ojos, mucha gente cazando, yo seguía debajo del árbol en que me había echado la siesta...

Toni Oliver



lunes, 20 de febrero de 2023

Mírome al espejo

Mírome al espejo

Mírome al espejo
mil caras mirándome
blancas,negras, 
de todos los colores imaginables
altos, bajos, flacos, rechonchos
rubios, morenos, teñidos
jóvenes, no tanto, más viejos
ricos, pobres, de entre medio
con el pellejo arrugado, otros no tanto
gente de diferente sexo
otros que todavía no se han aclarado
sabios, otros menos, tontos rematados...

Y yo, ahí asustado
nada entendía de lo visto
sólo quería acicalar mi rostro
pero mi espejo se ha vuelto loco... 
¿O quizás soy yo?

Iba a romperlo
estaba endiablado
me acordé de esos siete años
que dicen que si lo rompes has ganado
mala suerte lo van llamando.

Cerré los ojos
ya cansados
lucidez en un lapsus de tiempo
algo que escuché a un anciano
un día hablando en un banco
mientras las palomas alimentamos
me dijo algo que me dejó pensando...
¡Lo que ves en los demás es tu propio yo!

Me costó asimilarlos
cuando estaba criticando
miraba a mis adentros
duelo, lo reconozco,
lo mismo que que estaba diciendo
ahí estaba, muy adentro
como una puñalada en un principio
hasta que acepté que lo que veo
soy yo, mi interior
el que no se ve en el frágil espejo
ni con mi propio ego.

Toni Oliver

Y la llamé

Y la llamé

Y la llamé mi “Terapeuta”
no tenía nombre, pero me escuchaba 
escuchaba mis quejas, mis alegrías
mis gritos de desesperación, de guerra
rugía cuando la acariciaba 
lo más grande, no me abandonaba.

En mis viajes me acompañaba 
mis decisiones apoyaba
sólo me pedía que la mimara
que la alimentara cuando haga falta
también zapatos nuevos, los gastaba
sobre el suelo los restos dejaba.

Si tenía frío, me calentaba
en verano también lo hacía
para que lo voy a negar
pero no se queja uno de la buena compañía
cuando en las buenas, en las malas
un rugido de guerra sabe dar.

Quizás no sea de guerra
si de fiel compañera
te mira, te conquista
la acaricias, te besa
la invitas a comer y beber, te lleva
allá donde el sol se acuesta.

Y sí, la llamo “Terapeuta”.

Toni Oliver



Qué puede

Qué puede

Que puede haber mejor
que una mirada sintiente
donde sin palabras se expresa
el sentir latente
una caricia activa todos los sentidos
encluso desconecta la mente
dejándola con su blanco inmaculado
fluyendo como el río o la fuente
por ese camino desconocido
donde los pasos son los que abren el camino
entre los ignotos recovecos
esos ya olvidados por el tiempo
iluminándose con la luz de los sentimientos
dejando las sombras para el recuerdo.

Toni Oliver