martes, 21 de marzo de 2023

Ha llegado la Prima Vera

Ha llegado la Prima Vera

Ha llegado la Prima Vera, 
muy cachonda ella, 
con su cara cambiante, 
sarcástica su sonrisa, 
sus lágrimas alternadas y alteradas, 
sus abrazos te calientan o congelan, 
según la brisa que se asoma, 
al tiempo que más le calienta... O te hiela. 

Inciertos los días
como si sacar o no el paraguas
ponerte el abrigo sobre el pijama
o irte a la playa nudista
presumiendo de las comilonas
que te has dado en esas fiestas
convirtiendo la tableta
esa que de chocolate llaman
en un bombón relleno de ganas
de más fiesta y pachanga.

Hay quien canta
la primavera la sangre altera
pero siempre va alterada
en todas las épocas
un poco de ilusión en las neuronas
explotan la bomba y las ganas
los ardores del alma
y la ceguera tras la fiesta.

Toni Oliver

¿Qué es la poesía?

Ya que es el día internacional de la poesía, hoy le dedico esta.

¿Qué es la poesía?

¿Qué es la poesía?
Un juego con las palabras
como hacen las notas con la música
haciendo que suenen melódicas
tristes, violentas, que levanten el ánimo
que enamoren el alma
como se tiene que amar la vida.

Según el estado de ánimo del momento y día
así suena la melodía de las notas en forma de letras
sacadas del corazón con la más excelente pluma
plasmada sobre un papel o recitada
con esa sangre que llaman tinta
que a veces cuesta sacarla
de esas venas tan escondidas.

Son esas palabras que riman
sacándote lágrimas en la tristeza
también grandes sonrisas
que iluminan esos ojos, esa cara 
como el sol de día brilla
o de noche, en la oscuridad, la luna llena
que a escribir invita.

Gustavo Adolfo Becquer diría
“poesía eres tú”, y yo añado, tú la vida
esa que se hace sentir cada día
si pensamos vivirla
no de largo pasar como pasa el cometa
siempre a toda prisa.
¡Disfrutemos de esas pequeñas cosas, la vida!

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 21/03/2023

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 21/03/2023

Me pasé toda la vida corriendo sin saber a donde iba, hasta que me tropecé de bruces con el adverso diéndome cuenta de lo absurdo de mis prisas olvidándome del camino, su esencia, el valor que hay que darle a cada paso. Aquella meta que tanto deseaba llegar sin saber lo que era, era simplemente la tumba. 

Toni Oliver

lunes, 20 de marzo de 2023

Vi la mitad de tu cara

Vi la mitad de tu cara 

Vi la mitad de tu cara 
la mitad de tu negra melena
con el viento ondulaba
tu ojo brillaba
el sol que el el se reflejaba
ahí se veía, como en su casa.

De los sentimientos la mitad
no, enteritos estaban
rezumaban en esa sonrisa
que tanto engatusa a quien la mira
hipnótico queda con el alma embrujada 
cautiva hasta la eternidad.

Mientras, dicen que hay 
un cielo de color azul lleno de estrellas
que al oscurecer parpadean
mas yo no las veo, me perdí en tu mirada
cuando me vista levantaba
intentando verlas cuando el sol me deslumbraba.

Por ti, ciego ahora
si bien es mentira
fui yo que ante tus ojos me quedaba
aunque sólo uno viera
mis párpados ya no se cerraban
ahora ciego, con tu imagen grabada.

Toni Oliver

El carrito

El carrito

Se escuchaban las ruedas metálicas rodar sobre la calle empedrada, ese ruido tan característico, lento, pero sin pausa. No dejaban escuchar los pasos de quien lo empujaba. De todos conocido, por el humo de sus fogón donde asaba las castañas los días de frío. Se paró, poniendo el freno, unos tacos de madera, al carro. Avivó el fuego, sacó la negra sartén, le añadió un buen puñado de castañas, las que iba removiendo constantemente para que no se quemaran. Su perfume, embriagador, entraba por la nariz mientras las  pupilas gustativas empezaban a babear deseando ese precioso manjar, típico del frío del invierno.

A su vera, a unos metros, unos niños, con sus canicas de barro, algunas viajadas de tierras extrañas, de cristal con dibujos en sus entrañas, de diversos colores. Antes de empezar la partida se las enseñaban los unos a los otros, uno traía una bola de acero, de esas de los rodamientos de los camiones, más grande que las otras. Tenía nombre, “la maligna”, cuando daba encima de alguna canica la rompía en mil pedazos... Creo que más bien el maligno era el que la portaba...

No pudieron resistir esos niños la tentación de las castañas. Empezaron a buscar por los bolsillos algunas monedas, pero quitando algún pañuelo, de esos ya usados con mil colores en su superficie, nada les quedaba. Sólo las canicas que portaban para jugar.

Empezaron a dar vueltas por el carrito, por lo menos se calentaban con el calor de la leña que estaba ardiendo, pero sus ojos no se apartaban de esas castañas, estaban ya tomando un color oscuro, su perfume, de tan bueno, insoportable para esos estómagos vacíos, tras la postguerra, poco había para llenarlos, tampoco dinero para caprichos. Tras un buen rato dando vueltas, viendo como la gente se llevaba su cucurucho de papel de periódico lleno de castañas, sus estómagos rugientes, cuales fieras hambrientas, la boca babeando, el castañero les hizo un trato. Una canica, cinco castañas. Todos aceptaron. Dobló el castañero el papel de periódico en forma de cucurucho, cinco castañas en su interior, una canica para su bolsillo, mientras pensaba, esta para mi niño, que nada le sobraba de lo que ganaba con las castañas.

Una vez acabadas las castañas, organizó su carro, sin prisas, colocando las cenizas de modo que no se esparcieran, tapando la sartén con la gran tapa que llevaba... Se escuchaba de nuevo el acero de las ruedas, mientras se alejaba, el sonido se desvanecía en la distancia, mientras, las luces de gas se encendían, pues ya anochecía, los huesos se helaban y las manos, temblorosas, pues guantes pocos había, la miseria reinaba. También entre penas, la felicidad se adaptaba.

Toni Oliver

¿A qué llamas riqueza?



¿A qué llamas riqueza?

¿A qué llamas riqueza?
Al dinero, las cosas materiales
un gran coche, una gran casa
muchos amigos que cuando los llamas
si pueden chupar aparecen
pero a la hora de echarte una mano
de esas que sí hacen falta a veces
no aparece ni el más pintado.

O llamas riqueza
a lo justo para seguir viviendo
coleccionando vivencias
superándote cada día como persona
da igual si amigos hay pocos
los justos, pero que lo sean
de esos que sin pedir te lo dan todo
y si pides se desviven hasta que te arreglas.

Eso que tanto alabas
una pareja o amigo que te entiende
te hace ver el mundo de otra manera
de la más simple, aunque sea compleja
no te critica por lo que haces
ni tampoco por lo que piensas
no te juzga, te escucha
si no comprende te respeta.

O a esas simples cosas
sin prisa, sin tiempo
contemplando la belleza
del mundo del universo
de esas pequeñas cosas 
esas de las que pasamos de largo
por las prisas autoimpuestas
para no llegar a ningún lado
sólo al precipicio o al muro 
en que nos estrellamos.

Quizás escuchar sin juzgar
pero analizando lo escuchado
luego te miras al espejo
viéndote cual tan errado
toda la vida has estado
lecciones se aprenden todos los días
sólo hay que observar a ir despacio.

Si piensas eso y lo vives
te olvidas de lo primero
no eres rico, eres millonario
con un gran valor, sin precio
un corazón inmenso
y con luz irradiando.

El dinero ayuda, es necesario
para vivir donde estamos
pero al tiempo es el veneno
del que nos van alimentando.

Toni Oliver

El mundo es inmenso

El mundo es inmenso

El mundo es inmenso 
si a él te abres
eliminas las fronteras
las barreras de tu pensamiento...

Ahora no quedan muros
ni paredes, ni rejas
ni tan siquiera techo
sólo en el cielo estrellas.

Preconcebimos ideas
pensamientos erróneos
que nos cercenan los pasos
hasta que andamos con pies de plomo.

Parados nos estancamos
no sabemos vivir como el árbol
pero a andar no nos atrevemos
hasta que nos hundimos en nosotros.

Las fronteras sólo son mentales
no son fronteras físicas
esas se derriban
las otras hay que eliminarlas.

Sin ellas el mundo se abre
volviéndose infinito
cada experiencia un lujo
cada lujo un recuerdo bonito.

No olvides la goma de borrar
si preconcibes borra
si imaginas, borra y vive
sobre todo siente lo que haces.

Y ya vamos a los sentidos
esos que llevan a la sin razón
pero llegan al corazón
teniendo el alma en vilo.

y, aun con la incerteza
el alma por ti vela
para que sientas y más sientas
cada segundo vida nueva.

Toni Oliver

domingo, 19 de marzo de 2023

Entre burbujas

Entre burbujas

Entre burbujas, adéntrome en los fondos marinos, con mi nave mágica, la de la imaginación resultante de mu pluma incipiente, pero inquieta, intentando emular a Don Julio Verne sin asomarme a sus letras, será que venía de otro planeta, el de la imaginación persistente.

En mi gran burbuja, toda ella transparente, bajando poco a poco a las profundidades marinas, encogiéndose dicha burbuja por la presión existente, volviéndose menguante hasta llegar a burbujita inapreciable, invisible  si no es bajo microscopio.

La luz, cada vez más des-iluminada entrando en la oscuridad aparente de los extraños mundos submarinos, desconocidos por la mayoría de la gente. Poco a poco seres luminiscentes, de formas diferentes, transparentes como vasos de agua pura. Quizás medusas con luces de neón como en las ferias, diferentes colores con sus parpadeos pertinentes.

Seguía bajando ya, mi mini burbuja, que aunque yo me veía igual, seguramente encogido ya estaba, por lógica, minúsculo al igual que esa burbuja con que viajaba.

Entrando en la cueva de los tiempos, donde el tiempo no existe, la mano humana todavía no ha llegado para ahí implantarlo. De la oscuridad, pasa a mil luces de millones de colores, una gran feria visual, por entre las estalagmitas, marineros pedidos desde hace muchos años con sus correspondientes parejas, las sirenas, a cada cual más bella. No, no pasó el tiempo para esta gente desaparecida, están haciendo vida normal, aparentemente, en el fondo de la caverna, no les hace falta el aire, respiran como si estuviesen fuera.

Me parece ver al Capitán Nemo y los restos de su naufragio, el Náutilus, también con su sirena tomando cerveza, o eso parece desde la burbuja en que me hallo. Se le ve tan mandón, como siempre, nada de su carácter le ha cambiado.

Los caballitos de mar se van paseando por dentro la cueva, es como si fueran las hadas del bosque, no sé si tendrán la misma magia, pero ahí están danzando un vals para mi desconocido. 

Hostias, no puede ser, ahí veo al Fari, sí, ese taxista, cantante, tan feo que ya no quedaban espejos para poder mirarse, todos se rompían. Nunca se vio un espejo en sus escenarios, pero su vos y letra enganchaban a la gente, estaba con Don Francisco de Quevedo, un gran misterio. ¿Cómo habrán llegado a esos lares estos dos señores? ¡Qué alguien me lo aclare!

Me parece que ya me falta algo de oxígeno, acabo de ver a Rafa Nadal jugando y estudiando sus jugadas a cámara lenta, es decir, como si jugara dentro del agua. Una total incongruencia.

Fuertes turbulencias remueven toda el agua, mi burbuja cada vez se agranda y agranda quedando entre otras tantas burbujas de ese vaso de agua, moviéndose como las pelotas al chocar con la raqueta del tenista, subiendo, bajando, rebotando unas con otras, con las paredes del propio recipiente, mis ojos dando vueltas y vueltas como espirales independientes...

Realidad, mentira, imaginación, todo está en su mente...

Toni Oliver



Intrigante ese ojo

Intrigante ese ojo

Intrigante ese ojo
que ve nada y ala vez todo
silente, como una roca mudo
recordándote un “te veo”.

Impresionado te quedas al verlo
como si un gran gigante ahí lo hubiera dejado
tus acciones vigilando
a la entrada de su territorio.

Sientes como te va escaneando
por dentro desnudando
sólo con su mirada, sin manos
hasta te eriza el vello.

Que hay detrás de eso ojo
expuesto al viento
a las inclemencias del tiempo
superando éste a su antojo.

Y si fuera ese ojo eterno
que nos controla hasta el aliento
para ver como reaccionamos
a las inclemencias de sus caprichos.

Tal vez un curioso
mirando nuestro ardiente fuego
cuando me acaricias o en ti pienso
o dándote un beso.

Un navegante sin barco
buscando sirenas perdido
entre las olas, la espuma, el sol
tras la tormenta y el viento.

Quizás un simple pensamiento 
entre tormentas de mi cerebro
mirando el ojo ahí me quedo
despertándome la humedad y el frío...

Toni Oliver



El mar tiene fama

El mar tiene fama

El mar tiene fama
que quien a él se arrima
le viene la calma
bien sea con su fiereza
o con el vaivén de las olas
en la orilla de la playa
si se va en compañía
y el corazón se arritmia
esa mar salada
que a la piel se pega
los labios enamora
y ese salitre los excita
cuales llamas
que calientan el alma
y otras cosas que se callan
que no digo, pero se imagina... 

Toni Oliver



El noray

El noray

El noray, fuerte, duro, persistente
siempre anclado en un pasado
pero también siempre está en presente
nos recuerda algo tan simple 
"estamos de paso, 
quizás nos quedemos un tiempo, 
pero hay que seguir el viaje". 

Nada es para siempre
nuestros andares son esos pasos 
en los que dejamos una huella
la material desaparece con el tiempo
la que se queda en el corazón 
esa, queda permanentemente.

Muchos tienen prisa por llegar
sin saber adonde van
se aburren cuando llegan
volviendo  con sus prisas
aunque no sepan donde vayan
y cuando paran se aburren nuevamente.

Pero hay otros que van despacio
como la tortuga o los caracoles
disfrutando de ese camino
los detalles, aunque sean ínfimos
no tienen prisa por llegar
la vida es el camino
el destino la muerte.

Toni Oliver



sábado, 18 de marzo de 2023

Y voló

Y voló

Te acariciaban mis dedos
esa piel que al pasar, poco a poco
iban atando  esos sentimientos
estremeciéndose a su paso
cada vez más intenso
elevándose hasta alcanzar el cielo
no ese azul, allá en lo alto
sino el cielo de tu particular cosmos
donde te sumergiste hasta lo más profundo
quedándote ahí adentro
flotando sobre las olas de tus pensamientos
en cada una de estas olas estaban mis dedos 
recordándote de ese viaje el inicio
hasta el camino incierto
hasta que te elevaste al infinito
regresando lentamente hasta el limbo
como en una montaña rusa, bajando, subiendo
en la mente luces de todos los colores parpadeando
mientras en ti se hacía el silencio tan preciado
tu sola, el silencio, mis dedos...

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 18/03/2023

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 18/03/2023

Un día para...

Estos días está habiendo una gran polémica sobre si celebrar el día del padre o no, todas las opiniones son respetables, pero vamos un poco más allá.

¿Porqué se tiene que celebrar un día de algo, sea padre, madre, hombre, mujer, del asado, etc, la lista es interminable?

No sería más lógico recordar todo lo que nos interesa y no solamente un día porque lo marca el calendario, o los grandes almacenes o quien se encargue de ello.

No sería más lógico que si uno quiere hacerlo más especial, un día cualquiera, sin atenerse a fechas concretas, que a veces no sienta bien no por horarios no por existencias en los bolsillos, se celebre cuando a uno le plazca.

No sería más lógico festejar el que cada día nos levantamos vivos y podemos disfrutar de nuestra vida con todo lo que ello conlleva.

En fin, que cada uno celebre lo que le de la gana, pero más que un día determinado porque lo manda un calendario o quien lo haya hecho... Porqué no hace de cada día un día especial, no importa hacer grandes festejos, basta con la intención, con un vaso de agua o como se quiera o prefiera.

Y preguntas a modo retórico. 
¿Acaso no tenemos padre todos los días hasta que nos deja? Disfrutémoslo mientras lo tengamos.
¿Acaso no tenemos madre todos los días de su vida? Disfrutémosla.
¿Acaso no tenemos familia todos los días mientras vivan? Disfrutémosla.
¿Acaso no tendría que ser todos los días el día de la mujer o del hombre? Disfrutemos de lo que somos.

Podría seguir con muchas cosas más, disfrutémoslas.

Recordemos que el único momento que vale es el ahora, el mañana no existe ni existirá, el pasado ya se fue... Recordemos ¡AHORA!

Toni Oliver

viernes, 17 de marzo de 2023

En sueños

En sueños

En sueños
Ángel caído dentro de mi imaginación
entre los despertares en la nada
apareces como la imagen de Venus
de piedra muy fina, bien tratada.

Perdiéndome entre esa cálida textura
el placer de acariciarla
como sin o tase la vibración
de esa piel tan bien cuidada
curvas, pensamientos, la imaginación baila.

El baile del incierto
de lo que se imagina y lo cierto
el corazón se vuelve alocado
el cuerpo fuego
todo en llamas, un infierno.

El infierno prohibido
ese de los bajos deseos
que son los más altos
que se dejen de cuentos
con ellos me quedo.

Me quedo un ese mundo
de lo prohibido con castigo
cuando lo pruebas es un premio
por salirte del marcado camino
ahí vamos los locos cuerdos.

Toni Oliver

Hoy las musas

Hoy las musas

Hoy las musas me han pedido un poco de descanso, pero tras un rato de asueto me han pedido que les cuente un cuento, como si fueran las batallitas del abuelo. Como puedo negarme a eso si alimentan todos los días mis pensamientos.
¿Os acordáis, cuando aún no había nacido que nacer no quería, al final acabé saliendo? Sin acordarme de ello, lo iba contando por la vida, y tras muchos años me enteré de que era cierto.
¿Os acordáis también, siendo también muy chico, yendo en ese coche con carrocería de madera, el patinazo que dimos y se desmontó todo el vehículo? Recuerdo yo de tal día esas manos misteriosas que me sujetaron entre tantas vueltas sin que los golpes del vuelco me afectaran, cosas de antaño, se  puso el coche en su posición correcta, todos los trozos del mismo dentro y nosotros encima y continuamos el camino... Sólo un susto, antesala de lo que sería mi vida.

El principio de trabajar en las cocinas, empezar el día con una buena explosión de gas, saltando la cocina por los aires, con resultado de un chamuscado de pelos y cejas... El susto no me lo quitó nadie. Creo que ahí ya querían entrenar mi corazón para que fuera lo suficientemente fuerte para aguantar el resto de mi vida.

En mis viajes subacuáticos, a 300 metros bajo el agua se rompen los timones bajando y bajando hasta que se escuchaba como se retorcía el submarino, el buen hacer de los compañeros y la magia que nos ayudó a que se parase la interminable inmersión hizo que se quedara estabilizado, subiendo a la superficie de nuevo, todos sanos y salvos, más blancos que el mejor lavado del inmejorable detergente de aquellos tiempos... Llegó la ballena misteriosa e invisible y nos subió a la superficie.

Seguimos con las explosiones en viajes subacuáticos a gran profundidad. A medio metro de mi explota una bengala de señales marinas reventando la puerta de 25 mm del exterior, un cable me golpeó, por la explosión las piernas, suerte que las llevaba cubiertas con una gruesa funda, que quedó cortada. Los nomos de las profundidades marinas le restaron fuerza.

O ese autobús, que por esquivar un coche que se empotró en el en una curva quedando colgado al borde del precipicio, lleno de cables de alta tensión, 85 personas a bordo, con toda la calma posible pudimos salir del autobús, mientras se balanceaba, los nomos del bosque lo aguantaban, seguro. No tanta suerte los del coche, tres cuerpos reventados por el golpe.

Un día yendo en moto, veo un coche que hacía un stop estupendo, la intuición me decía, “a que sale cuando pases”, dicho y hecho, sale el coche todo lanzado, que nadie me pregunte como, pero salte de la moto, me levanté del suelo y la moto seguía arrastrándose por los suelos más de cien metros del impacto. Del susto ni hablo, al día siguiente mi corazón seguía disparado, la moto para el chatarrero.

Más explosiones de gas con los mismos efectos que en la primera o un gran infarto donde se quedó un tercio del corazón... Tantas veces la Parca viniéndome a verme, nos echamos una partida, y  a seguir viviendo.

Me preguntáis por mi calma, ahí os he dejado unos ejemplos.

Podría poner más, pero por hoy ya basta... Vámonos, señoras musas a la cama, que por hoy ya hay bastante cuento.

Toni Oliver

Vi volar mi mente

Vi volar mi mente

Vi volar mi mente
tan abstracta ella
volando en mis afueras
como si fuera un águila.

Por un momento nada entendía
que cosas más raras
mil preguntas me hacía
mi mente, desde fuera, me ignoraba.

Buscaba respuestas
a tantas cosas incomprendidas
y mi mente afuera planeaba
como si no fuera mía.

De vez en cuando me miraba
con su burlesca sonrisa
como diciendo, pues mira
el tiempo es quien te da la respuesta.

Me irritaba verla ahí tan pancha
vagando entre el todo y la nada
ella disfrutaba y yo... Nada entendía 
quizás no fueran las preguntas correctas.

Los años pasaban
las arrugas llegaban
los pasos se acortaban
incluso de un bastón me ayudaba.

Empecé a entender muchas preguntas
de las que antes me hacía
y respuesta no obtenía
el tiempo a palos te las enseña.

Toda una vida
para entender algo que importa 
no hay más momento que el de ahora
para hacer lo que quieras
lo demás poco importa.

Toni Oliver

Y me fui de compra

Y me fui de compra

Y me fui de compra
cual día cotidiano
tras ver la nevera vacía
el estómago haciendo eco 
tan sólo con mirarlo.

Entré en la tienda
se me hincharon las pupilas
desorbitaron los  ojos
pensaba que me había equivocado
que en una joyería de lujo había entrado.

Los tomates a precio de diamante
las lechugas a precio de oro de Marte
las cebollas a precio de pulsera de platino
las patatas, mejor ya ni lo digo
y... Los bistecs hace poco iban más baratos.

Me encontré en las estantería
con la ambición del dinero
el egoísmo de unos cuantos
la acaparación de los más adinerados
al pasar por caja, la burla hacia los desamparados.

No, no me refiero a los empleados
esos bastante tienen con mantener su puesto y sueldo
me refiero a esos que al que produce no le pagan
al que transporta le mangonean
y ellos ponen los precios de nave espacial.

A dónde vamos Pueblo
que en casa todos callados
en el bar con la copa en la mano nos quejamos
cuando salimos, lo hacemos cabizbajos
ni pío soltamos, no sea que nos tapen la boca de un guantazo.

Toni Oliver

jueves, 16 de marzo de 2023

En la oscuridad

En la oscuridad 

En la oscuridad de la noche
el golpear de las gotas de lluvia
sobre los charcos interminables
las tenues luces de las farolas
parpadeando mientras chisporrotean los cables
gastados por el tiempo, nadie los cuida...

Un golpear de unos pasos
paso firme, parecen tacones
mesclándose ya con el río formado
en la calle con los imbornales atascados
un rayo, otro, concierto de truenos
temblando hasta los cimientos de la ciudad.

No, no vuelan los pájaros
vuelan los paraguas escapados
tras el viento huracanado que se ha formado
salido del infierno, con aire glacial
formando una cortina de agua
grande, espesa, convertida en auténticos chorros de agua.

Unos chillidos, pelea
el correr de muebles por algún lado
sonido de vajilla chocando contra algún muro
palabras inconexas, sin sentido
inentendibles a lo lejos, de repente
dos disparos, sonaron como dos bombazos.

Ni los truenos los acallaron
ellos si se callaron
reinando un misterioso silencio 
de puntillas iban los gatos
para no montar más jaleo
las ratas, silentes, mojadas
asomando el hocico 
para ver lo que está pasando...

Toni Oliver

Sin sentido

Sin sentido

Viendo el mar, cuasi en calma, sus pequeñas olas acariciando las rocas, su sonido relajante, me trasladan como por arte de magia a unos patios mallorquines, con sus  arcos, sus suelos se convierten en el mar, las baldosas en las olas, de ese azul tan característico, acariciando las pareces de los patios ya mencionados. Sobre las aguas, flotando en el aire, una hermosa alfombra con el té recién preparado, dos cuerpos invisibles sorbiendo de  esas tazas de plata. Cosa extraña, del azucarero sale la cuchara poniendo una cucharada de azúcar en una de las tazas de té, la otra se mueve de lado a lado, como diciendo que no quería. Se fue elevando la alfombra, ondeando cual manta marina.

Se enfureció el aire, el agua dentro del patio se volvía salvaje, rompiendo las olas sobre las paredes como cuales muros resistentes. Un objeto extraño aparece, mágico, salido de la nada, un hermoso brasero dorado, son sus brasas ardientes, calentando ese extraño patio, estaba colocado en la parte inferior de la camilla, sin faldones, se notaba su calor en medio de ese temporal.

En un rincón del patio, ya sin mar, sentado en una mesa de madera pequeña, una botella medio vacía, un vaso vacío, un hombre sin cara, son su sombrero gris oscuro, olvidando las penas que al tiempo se va creando, quizás de algún amor ya vencido...

De fondo, el sonido de un piano, a media luz, una pareja bailando al son que va marcando, en la calle, los agricultores, trajeados, después de un sudoroso día segando el trigo, ya dorado.

En la ventana, perdón, el balcón, el mar en frente alguien semi desnudo mirando como las olas se mecen para acariciar con su espuma la playa, un pequeño velero poniendo rumbo a la gran catedral que adorna la bahía, iluminada, como si de un millón de velas, mientras entraba la noche esperando a la luna llena, con su aparición, totalmente roja en el horizonte, esta noche inmensa, majestuosa, elevándose a los cielos, intentando ver el sol recién acostado...

Tras el espejo, entre sueños, fantasías, ilusiones, los tres reyes magos, sin corona ni reino, pero encantados buscando esas ilusiones que se perdieron al pasar de niño a adulto, entre mentiras y engaños, retornando ese niño, con más ganas, con más fuerza, con más ilusión, locos les llaman, recién salidos del manicomio por incompatibilidad con la dirección del mismo.

Un secreto, no se lo digáis a nadie, teme ese director por su puesto si nos mantiene en el manicomio...

Toni Oliver

miércoles, 15 de marzo de 2023

Te vi tan inmensa

Te vi tan inmensa

Te vi tan inmensa, a pesar de tu pequeño tamaño, el mío, mucho más minúsculo, viéndote ahí en lo alto. Se me ocurrió, como una hormiga, subir por tu piel explorando ese nuevo universo, un nuevo mundo por descubrir donde pondría todo mi empeño. Empecé la escalada, sólo me faltaban los clavos y la piqueta, mas tu piel no quería dañar, sólo acariciarla con lupa para que no se me escapara nada, ni tan siquiera un poro, ni un pelo, nada. Ya sin prisas, aunque la escalada cada vez era más escarpada, inclinándose hacia el vacío, en el intento no cesaba, aunque fuera más despacio, había que seguir subiendo hacia una cueva en el camino, una enorme vegetación cubría la entrada, pero servía para sujetarme mientras la puerta secreta hallaba. Terreno húmedo, ya la luz no entraba, patinaba sobre ese gel gelatinoso cayendo al vacío en la parte más oscura, algo húmedo, viscoso la caída amortiguaba, si bien algunas magulladuras me quedaban en el cuerpo. Poco importaba, esa cueva es como una isla misteriosa con otras cuevas aún no descubiertas en sus entrañas. Muchas labor para el momento, un descanso no viene mal, me lo tomo, quedando dormido como un niño pequeño en su cuna, además, como ellas, se balanceaba. Se escuchaba un ruido de fondo, como un toque preciso, acompasado de tambor, acompañado por algún que otro silbido. Sonidos misteriosos no podía precisar si situación, pero para dormir acompañaba, como una constante música. Los párpados, muy pesados se van cerrando, si antes nada veía, ahora no veo nada.

No puedo describir muy bien los sueños, pero noté como una mano  de esa cueva me sacaba, me colocaba más cerca de ese ruido de tambor, sonaba mucho más fuerte, la piel era firme, tersa, ya no patinaba, podía andar por una especie de montañas, parecían dos gemelas con unos picos afilado en la cima, el suelo temblaba, parecía un terremoto, por más que me agarraba al vello, me costaba mantenerme en pie y no caerme desde las alturas hacia el lejano suelo, por suerte pasó un hermoso cabello, como una gran liana a la que me agarré, aunque salí volando por los aires, sin soltarme, parecía un tiovivo, una atracción de esas de feria, sólo le faltaban las luces el el sonido estridente, pero no, era ese sonido misterioso, ahora ya un poco más lejano. Subí por el pelo hasta llegar al principio del bosque, me sentía como una pulga perdida entre una gran mata de pelo, pero eso era una selva, no,no, una gran selva tropical de la que no veía su fin. Por debajo del suelo, se escuchaban pequeños silbidos, como si de múltiples venas de agua fueran circulando a toda velocidad por debajo el subsuelo al ritmo de ese misterioso tambor no identificado.
Vi como unos dedos gigantes, y yo que no me creía los de los cuentos, ahora aparecen en esa grandísima selva agarrándome, sacándome de ella y expulsándome a un vacío que no entiendo... Llevo tiempo cayendo y todavía no veo el suelo ni lo que hay debajo, si es que caigo sobre algo, es como su hubiera caído al vacío desde una estrella, nunca a ninguna parte llego. Sigo divagando por el espacio...

Toni Oliver