domingo, 19 de marzo de 2023

Entre burbujas

Entre burbujas

Entre burbujas, adéntrome en los fondos marinos, con mi nave mágica, la de la imaginación resultante de mu pluma incipiente, pero inquieta, intentando emular a Don Julio Verne sin asomarme a sus letras, será que venía de otro planeta, el de la imaginación persistente.

En mi gran burbuja, toda ella transparente, bajando poco a poco a las profundidades marinas, encogiéndose dicha burbuja por la presión existente, volviéndose menguante hasta llegar a burbujita inapreciable, invisible  si no es bajo microscopio.

La luz, cada vez más des-iluminada entrando en la oscuridad aparente de los extraños mundos submarinos, desconocidos por la mayoría de la gente. Poco a poco seres luminiscentes, de formas diferentes, transparentes como vasos de agua pura. Quizás medusas con luces de neón como en las ferias, diferentes colores con sus parpadeos pertinentes.

Seguía bajando ya, mi mini burbuja, que aunque yo me veía igual, seguramente encogido ya estaba, por lógica, minúsculo al igual que esa burbuja con que viajaba.

Entrando en la cueva de los tiempos, donde el tiempo no existe, la mano humana todavía no ha llegado para ahí implantarlo. De la oscuridad, pasa a mil luces de millones de colores, una gran feria visual, por entre las estalagmitas, marineros pedidos desde hace muchos años con sus correspondientes parejas, las sirenas, a cada cual más bella. No, no pasó el tiempo para esta gente desaparecida, están haciendo vida normal, aparentemente, en el fondo de la caverna, no les hace falta el aire, respiran como si estuviesen fuera.

Me parece ver al Capitán Nemo y los restos de su naufragio, el Náutilus, también con su sirena tomando cerveza, o eso parece desde la burbuja en que me hallo. Se le ve tan mandón, como siempre, nada de su carácter le ha cambiado.

Los caballitos de mar se van paseando por dentro la cueva, es como si fueran las hadas del bosque, no sé si tendrán la misma magia, pero ahí están danzando un vals para mi desconocido. 

Hostias, no puede ser, ahí veo al Fari, sí, ese taxista, cantante, tan feo que ya no quedaban espejos para poder mirarse, todos se rompían. Nunca se vio un espejo en sus escenarios, pero su vos y letra enganchaban a la gente, estaba con Don Francisco de Quevedo, un gran misterio. ¿Cómo habrán llegado a esos lares estos dos señores? ¡Qué alguien me lo aclare!

Me parece que ya me falta algo de oxígeno, acabo de ver a Rafa Nadal jugando y estudiando sus jugadas a cámara lenta, es decir, como si jugara dentro del agua. Una total incongruencia.

Fuertes turbulencias remueven toda el agua, mi burbuja cada vez se agranda y agranda quedando entre otras tantas burbujas de ese vaso de agua, moviéndose como las pelotas al chocar con la raqueta del tenista, subiendo, bajando, rebotando unas con otras, con las paredes del propio recipiente, mis ojos dando vueltas y vueltas como espirales independientes...

Realidad, mentira, imaginación, todo está en su mente...

Toni Oliver



Intrigante ese ojo

Intrigante ese ojo

Intrigante ese ojo
que ve nada y ala vez todo
silente, como una roca mudo
recordándote un “te veo”.

Impresionado te quedas al verlo
como si un gran gigante ahí lo hubiera dejado
tus acciones vigilando
a la entrada de su territorio.

Sientes como te va escaneando
por dentro desnudando
sólo con su mirada, sin manos
hasta te eriza el vello.

Que hay detrás de eso ojo
expuesto al viento
a las inclemencias del tiempo
superando éste a su antojo.

Y si fuera ese ojo eterno
que nos controla hasta el aliento
para ver como reaccionamos
a las inclemencias de sus caprichos.

Tal vez un curioso
mirando nuestro ardiente fuego
cuando me acaricias o en ti pienso
o dándote un beso.

Un navegante sin barco
buscando sirenas perdido
entre las olas, la espuma, el sol
tras la tormenta y el viento.

Quizás un simple pensamiento 
entre tormentas de mi cerebro
mirando el ojo ahí me quedo
despertándome la humedad y el frío...

Toni Oliver



El mar tiene fama

El mar tiene fama

El mar tiene fama
que quien a él se arrima
le viene la calma
bien sea con su fiereza
o con el vaivén de las olas
en la orilla de la playa
si se va en compañía
y el corazón se arritmia
esa mar salada
que a la piel se pega
los labios enamora
y ese salitre los excita
cuales llamas
que calientan el alma
y otras cosas que se callan
que no digo, pero se imagina... 

Toni Oliver



El noray

El noray

El noray, fuerte, duro, persistente
siempre anclado en un pasado
pero también siempre está en presente
nos recuerda algo tan simple 
"estamos de paso, 
quizás nos quedemos un tiempo, 
pero hay que seguir el viaje". 

Nada es para siempre
nuestros andares son esos pasos 
en los que dejamos una huella
la material desaparece con el tiempo
la que se queda en el corazón 
esa, queda permanentemente.

Muchos tienen prisa por llegar
sin saber adonde van
se aburren cuando llegan
volviendo  con sus prisas
aunque no sepan donde vayan
y cuando paran se aburren nuevamente.

Pero hay otros que van despacio
como la tortuga o los caracoles
disfrutando de ese camino
los detalles, aunque sean ínfimos
no tienen prisa por llegar
la vida es el camino
el destino la muerte.

Toni Oliver



sábado, 18 de marzo de 2023

Y voló

Y voló

Te acariciaban mis dedos
esa piel que al pasar, poco a poco
iban atando  esos sentimientos
estremeciéndose a su paso
cada vez más intenso
elevándose hasta alcanzar el cielo
no ese azul, allá en lo alto
sino el cielo de tu particular cosmos
donde te sumergiste hasta lo más profundo
quedándote ahí adentro
flotando sobre las olas de tus pensamientos
en cada una de estas olas estaban mis dedos 
recordándote de ese viaje el inicio
hasta el camino incierto
hasta que te elevaste al infinito
regresando lentamente hasta el limbo
como en una montaña rusa, bajando, subiendo
en la mente luces de todos los colores parpadeando
mientras en ti se hacía el silencio tan preciado
tu sola, el silencio, mis dedos...

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 18/03/2023

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 18/03/2023

Un día para...

Estos días está habiendo una gran polémica sobre si celebrar el día del padre o no, todas las opiniones son respetables, pero vamos un poco más allá.

¿Porqué se tiene que celebrar un día de algo, sea padre, madre, hombre, mujer, del asado, etc, la lista es interminable?

No sería más lógico recordar todo lo que nos interesa y no solamente un día porque lo marca el calendario, o los grandes almacenes o quien se encargue de ello.

No sería más lógico que si uno quiere hacerlo más especial, un día cualquiera, sin atenerse a fechas concretas, que a veces no sienta bien no por horarios no por existencias en los bolsillos, se celebre cuando a uno le plazca.

No sería más lógico festejar el que cada día nos levantamos vivos y podemos disfrutar de nuestra vida con todo lo que ello conlleva.

En fin, que cada uno celebre lo que le de la gana, pero más que un día determinado porque lo manda un calendario o quien lo haya hecho... Porqué no hace de cada día un día especial, no importa hacer grandes festejos, basta con la intención, con un vaso de agua o como se quiera o prefiera.

Y preguntas a modo retórico. 
¿Acaso no tenemos padre todos los días hasta que nos deja? Disfrutémoslo mientras lo tengamos.
¿Acaso no tenemos madre todos los días de su vida? Disfrutémosla.
¿Acaso no tenemos familia todos los días mientras vivan? Disfrutémosla.
¿Acaso no tendría que ser todos los días el día de la mujer o del hombre? Disfrutemos de lo que somos.

Podría seguir con muchas cosas más, disfrutémoslas.

Recordemos que el único momento que vale es el ahora, el mañana no existe ni existirá, el pasado ya se fue... Recordemos ¡AHORA!

Toni Oliver

viernes, 17 de marzo de 2023

En sueños

En sueños

En sueños
Ángel caído dentro de mi imaginación
entre los despertares en la nada
apareces como la imagen de Venus
de piedra muy fina, bien tratada.

Perdiéndome entre esa cálida textura
el placer de acariciarla
como sin o tase la vibración
de esa piel tan bien cuidada
curvas, pensamientos, la imaginación baila.

El baile del incierto
de lo que se imagina y lo cierto
el corazón se vuelve alocado
el cuerpo fuego
todo en llamas, un infierno.

El infierno prohibido
ese de los bajos deseos
que son los más altos
que se dejen de cuentos
con ellos me quedo.

Me quedo un ese mundo
de lo prohibido con castigo
cuando lo pruebas es un premio
por salirte del marcado camino
ahí vamos los locos cuerdos.

Toni Oliver

Hoy las musas

Hoy las musas

Hoy las musas me han pedido un poco de descanso, pero tras un rato de asueto me han pedido que les cuente un cuento, como si fueran las batallitas del abuelo. Como puedo negarme a eso si alimentan todos los días mis pensamientos.
¿Os acordáis, cuando aún no había nacido que nacer no quería, al final acabé saliendo? Sin acordarme de ello, lo iba contando por la vida, y tras muchos años me enteré de que era cierto.
¿Os acordáis también, siendo también muy chico, yendo en ese coche con carrocería de madera, el patinazo que dimos y se desmontó todo el vehículo? Recuerdo yo de tal día esas manos misteriosas que me sujetaron entre tantas vueltas sin que los golpes del vuelco me afectaran, cosas de antaño, se  puso el coche en su posición correcta, todos los trozos del mismo dentro y nosotros encima y continuamos el camino... Sólo un susto, antesala de lo que sería mi vida.

El principio de trabajar en las cocinas, empezar el día con una buena explosión de gas, saltando la cocina por los aires, con resultado de un chamuscado de pelos y cejas... El susto no me lo quitó nadie. Creo que ahí ya querían entrenar mi corazón para que fuera lo suficientemente fuerte para aguantar el resto de mi vida.

En mis viajes subacuáticos, a 300 metros bajo el agua se rompen los timones bajando y bajando hasta que se escuchaba como se retorcía el submarino, el buen hacer de los compañeros y la magia que nos ayudó a que se parase la interminable inmersión hizo que se quedara estabilizado, subiendo a la superficie de nuevo, todos sanos y salvos, más blancos que el mejor lavado del inmejorable detergente de aquellos tiempos... Llegó la ballena misteriosa e invisible y nos subió a la superficie.

Seguimos con las explosiones en viajes subacuáticos a gran profundidad. A medio metro de mi explota una bengala de señales marinas reventando la puerta de 25 mm del exterior, un cable me golpeó, por la explosión las piernas, suerte que las llevaba cubiertas con una gruesa funda, que quedó cortada. Los nomos de las profundidades marinas le restaron fuerza.

O ese autobús, que por esquivar un coche que se empotró en el en una curva quedando colgado al borde del precipicio, lleno de cables de alta tensión, 85 personas a bordo, con toda la calma posible pudimos salir del autobús, mientras se balanceaba, los nomos del bosque lo aguantaban, seguro. No tanta suerte los del coche, tres cuerpos reventados por el golpe.

Un día yendo en moto, veo un coche que hacía un stop estupendo, la intuición me decía, “a que sale cuando pases”, dicho y hecho, sale el coche todo lanzado, que nadie me pregunte como, pero salte de la moto, me levanté del suelo y la moto seguía arrastrándose por los suelos más de cien metros del impacto. Del susto ni hablo, al día siguiente mi corazón seguía disparado, la moto para el chatarrero.

Más explosiones de gas con los mismos efectos que en la primera o un gran infarto donde se quedó un tercio del corazón... Tantas veces la Parca viniéndome a verme, nos echamos una partida, y  a seguir viviendo.

Me preguntáis por mi calma, ahí os he dejado unos ejemplos.

Podría poner más, pero por hoy ya basta... Vámonos, señoras musas a la cama, que por hoy ya hay bastante cuento.

Toni Oliver

Vi volar mi mente

Vi volar mi mente

Vi volar mi mente
tan abstracta ella
volando en mis afueras
como si fuera un águila.

Por un momento nada entendía
que cosas más raras
mil preguntas me hacía
mi mente, desde fuera, me ignoraba.

Buscaba respuestas
a tantas cosas incomprendidas
y mi mente afuera planeaba
como si no fuera mía.

De vez en cuando me miraba
con su burlesca sonrisa
como diciendo, pues mira
el tiempo es quien te da la respuesta.

Me irritaba verla ahí tan pancha
vagando entre el todo y la nada
ella disfrutaba y yo... Nada entendía 
quizás no fueran las preguntas correctas.

Los años pasaban
las arrugas llegaban
los pasos se acortaban
incluso de un bastón me ayudaba.

Empecé a entender muchas preguntas
de las que antes me hacía
y respuesta no obtenía
el tiempo a palos te las enseña.

Toda una vida
para entender algo que importa 
no hay más momento que el de ahora
para hacer lo que quieras
lo demás poco importa.

Toni Oliver

Y me fui de compra

Y me fui de compra

Y me fui de compra
cual día cotidiano
tras ver la nevera vacía
el estómago haciendo eco 
tan sólo con mirarlo.

Entré en la tienda
se me hincharon las pupilas
desorbitaron los  ojos
pensaba que me había equivocado
que en una joyería de lujo había entrado.

Los tomates a precio de diamante
las lechugas a precio de oro de Marte
las cebollas a precio de pulsera de platino
las patatas, mejor ya ni lo digo
y... Los bistecs hace poco iban más baratos.

Me encontré en las estantería
con la ambición del dinero
el egoísmo de unos cuantos
la acaparación de los más adinerados
al pasar por caja, la burla hacia los desamparados.

No, no me refiero a los empleados
esos bastante tienen con mantener su puesto y sueldo
me refiero a esos que al que produce no le pagan
al que transporta le mangonean
y ellos ponen los precios de nave espacial.

A dónde vamos Pueblo
que en casa todos callados
en el bar con la copa en la mano nos quejamos
cuando salimos, lo hacemos cabizbajos
ni pío soltamos, no sea que nos tapen la boca de un guantazo.

Toni Oliver

jueves, 16 de marzo de 2023

En la oscuridad

En la oscuridad 

En la oscuridad de la noche
el golpear de las gotas de lluvia
sobre los charcos interminables
las tenues luces de las farolas
parpadeando mientras chisporrotean los cables
gastados por el tiempo, nadie los cuida...

Un golpear de unos pasos
paso firme, parecen tacones
mesclándose ya con el río formado
en la calle con los imbornales atascados
un rayo, otro, concierto de truenos
temblando hasta los cimientos de la ciudad.

No, no vuelan los pájaros
vuelan los paraguas escapados
tras el viento huracanado que se ha formado
salido del infierno, con aire glacial
formando una cortina de agua
grande, espesa, convertida en auténticos chorros de agua.

Unos chillidos, pelea
el correr de muebles por algún lado
sonido de vajilla chocando contra algún muro
palabras inconexas, sin sentido
inentendibles a lo lejos, de repente
dos disparos, sonaron como dos bombazos.

Ni los truenos los acallaron
ellos si se callaron
reinando un misterioso silencio 
de puntillas iban los gatos
para no montar más jaleo
las ratas, silentes, mojadas
asomando el hocico 
para ver lo que está pasando...

Toni Oliver

Sin sentido

Sin sentido

Viendo el mar, cuasi en calma, sus pequeñas olas acariciando las rocas, su sonido relajante, me trasladan como por arte de magia a unos patios mallorquines, con sus  arcos, sus suelos se convierten en el mar, las baldosas en las olas, de ese azul tan característico, acariciando las pareces de los patios ya mencionados. Sobre las aguas, flotando en el aire, una hermosa alfombra con el té recién preparado, dos cuerpos invisibles sorbiendo de  esas tazas de plata. Cosa extraña, del azucarero sale la cuchara poniendo una cucharada de azúcar en una de las tazas de té, la otra se mueve de lado a lado, como diciendo que no quería. Se fue elevando la alfombra, ondeando cual manta marina.

Se enfureció el aire, el agua dentro del patio se volvía salvaje, rompiendo las olas sobre las paredes como cuales muros resistentes. Un objeto extraño aparece, mágico, salido de la nada, un hermoso brasero dorado, son sus brasas ardientes, calentando ese extraño patio, estaba colocado en la parte inferior de la camilla, sin faldones, se notaba su calor en medio de ese temporal.

En un rincón del patio, ya sin mar, sentado en una mesa de madera pequeña, una botella medio vacía, un vaso vacío, un hombre sin cara, son su sombrero gris oscuro, olvidando las penas que al tiempo se va creando, quizás de algún amor ya vencido...

De fondo, el sonido de un piano, a media luz, una pareja bailando al son que va marcando, en la calle, los agricultores, trajeados, después de un sudoroso día segando el trigo, ya dorado.

En la ventana, perdón, el balcón, el mar en frente alguien semi desnudo mirando como las olas se mecen para acariciar con su espuma la playa, un pequeño velero poniendo rumbo a la gran catedral que adorna la bahía, iluminada, como si de un millón de velas, mientras entraba la noche esperando a la luna llena, con su aparición, totalmente roja en el horizonte, esta noche inmensa, majestuosa, elevándose a los cielos, intentando ver el sol recién acostado...

Tras el espejo, entre sueños, fantasías, ilusiones, los tres reyes magos, sin corona ni reino, pero encantados buscando esas ilusiones que se perdieron al pasar de niño a adulto, entre mentiras y engaños, retornando ese niño, con más ganas, con más fuerza, con más ilusión, locos les llaman, recién salidos del manicomio por incompatibilidad con la dirección del mismo.

Un secreto, no se lo digáis a nadie, teme ese director por su puesto si nos mantiene en el manicomio...

Toni Oliver

miércoles, 15 de marzo de 2023

Te vi tan inmensa

Te vi tan inmensa

Te vi tan inmensa, a pesar de tu pequeño tamaño, el mío, mucho más minúsculo, viéndote ahí en lo alto. Se me ocurrió, como una hormiga, subir por tu piel explorando ese nuevo universo, un nuevo mundo por descubrir donde pondría todo mi empeño. Empecé la escalada, sólo me faltaban los clavos y la piqueta, mas tu piel no quería dañar, sólo acariciarla con lupa para que no se me escapara nada, ni tan siquiera un poro, ni un pelo, nada. Ya sin prisas, aunque la escalada cada vez era más escarpada, inclinándose hacia el vacío, en el intento no cesaba, aunque fuera más despacio, había que seguir subiendo hacia una cueva en el camino, una enorme vegetación cubría la entrada, pero servía para sujetarme mientras la puerta secreta hallaba. Terreno húmedo, ya la luz no entraba, patinaba sobre ese gel gelatinoso cayendo al vacío en la parte más oscura, algo húmedo, viscoso la caída amortiguaba, si bien algunas magulladuras me quedaban en el cuerpo. Poco importaba, esa cueva es como una isla misteriosa con otras cuevas aún no descubiertas en sus entrañas. Muchas labor para el momento, un descanso no viene mal, me lo tomo, quedando dormido como un niño pequeño en su cuna, además, como ellas, se balanceaba. Se escuchaba un ruido de fondo, como un toque preciso, acompasado de tambor, acompañado por algún que otro silbido. Sonidos misteriosos no podía precisar si situación, pero para dormir acompañaba, como una constante música. Los párpados, muy pesados se van cerrando, si antes nada veía, ahora no veo nada.

No puedo describir muy bien los sueños, pero noté como una mano  de esa cueva me sacaba, me colocaba más cerca de ese ruido de tambor, sonaba mucho más fuerte, la piel era firme, tersa, ya no patinaba, podía andar por una especie de montañas, parecían dos gemelas con unos picos afilado en la cima, el suelo temblaba, parecía un terremoto, por más que me agarraba al vello, me costaba mantenerme en pie y no caerme desde las alturas hacia el lejano suelo, por suerte pasó un hermoso cabello, como una gran liana a la que me agarré, aunque salí volando por los aires, sin soltarme, parecía un tiovivo, una atracción de esas de feria, sólo le faltaban las luces el el sonido estridente, pero no, era ese sonido misterioso, ahora ya un poco más lejano. Subí por el pelo hasta llegar al principio del bosque, me sentía como una pulga perdida entre una gran mata de pelo, pero eso era una selva, no,no, una gran selva tropical de la que no veía su fin. Por debajo del suelo, se escuchaban pequeños silbidos, como si de múltiples venas de agua fueran circulando a toda velocidad por debajo el subsuelo al ritmo de ese misterioso tambor no identificado.
Vi como unos dedos gigantes, y yo que no me creía los de los cuentos, ahora aparecen en esa grandísima selva agarrándome, sacándome de ella y expulsándome a un vacío que no entiendo... Llevo tiempo cayendo y todavía no veo el suelo ni lo que hay debajo, si es que caigo sobre algo, es como su hubiera caído al vacío desde una estrella, nunca a ninguna parte llego. Sigo divagando por el espacio...

Toni Oliver

Esta noche

Esta noche

Esta noche, en un viaje retrospectivo en el tiempo, aquellos del blanco y negro, me encontré como protagonista del primer viaje a la luna llamando a Houston comunicando en perfecto inglés, cosa del que yo sé poco, la buena comunicación y el buen aterrizaje. Me extrañó esa perfección en el idioma, del cual a veces no entiendo ni yo lo que digo, también el que fuera en blanco y negro, cuando ahora ya todo es en color. Más bien parecían recuerdos de aquella televisión en la que nos sentábamos embobados tragándonos todo lo que nos echaban, sobre todo el “parte”, este no podía faltar, silencio absoluto mientras lo estaban dando. Al igual de cuando retransmitieron por ese aparato,me acuerdo que estaba sentado en el suelo, no había más sillas, todos con la boca abierta, los más viejos decían que todo esto era un invento, que era imposible llegar a la luna y mucho menos con ese montón de latas que nos estaban mostrando. 

No sé si al final fue verdad o mentira, o si existen voces conspiratorias que dicen que todo se montó en un escenario, aquí en la tierra, pero que de alguna manera tenían que hacer constar que ganaban a los rusos en la carrera espacial. El pueblo llano que de eso nada entendía, cierto o mentira, se lo creyó.

Pero en esta noche, en un sueño del que me he despertado hablando inglés americano, ahí estaba yo comunicando la llegada...

Cosas de las neuronas alteradas...

Toni Oliver

Del error al error

Del error al error

Del error al error
camino del acierto
lecciones vamos aprendiendo
hasta que nuestros días van cayendo
en el precipicio del olvido.

A veces nos cabreamos
de tanto error que tenemos
hasta que un día entendemos
que el aprendizaje tiene su precio
a veces bastante caro.

Mas sin ese precio
nada aprendemos
entendemos las lecciones haciendo
no inactivos en el sofá sentados
sin atreverse a respirar por si acaso.

Nos gusta vivir cómodos
sin preocuparnos por los hechos
que nos lo den todo sin esfuerzo
así no aprendemos
nos volvemos vagos y ciegos.

Quien no yerra nada va aprendiendo
sólo repite lo que le van diciendo
llenando de la ignorancia el ego
este lo sabe todo
no ha lugar para ir aprendiendo.

Toni Oliver

Entre la algarabía del silencio

Entre la algarabía del silencio

Entre la algarabía del silencio 
labios chillones mudos
mentiras perdidas en el viento
cayendo en los mejores surcos
sembrando el nacimiento del odio
aniquilando el amor
por avaricia y destrucción.

Salieron los versos
que se esparcen con el corazón
viven en esa sangre que éste va bombeando
sus latidos silentes van repartiendo
el amor que va naciendo
desde la interna desesperación
cambiando destrucción por construcción.

Construcción de un nuevo mundo
erradicando la avaricia y el odio
para que prevalezcan los abrazos
esos fuertes, sentidos
pero no los de la traición
prevalezcan en las miradas los diálogos
ante las mentiras mudos los labios.

Las peleas se olvidaron
también los malos entendimientos 
el odio y la destrucción se quedó en el olvido
enterrado en el baúl de los malos recuerdos
de las guerras hasta el nombre se perdió
todo se transformó en besos y abrazos
en cooperación y colaboración.

Toni Oliver

martes, 14 de marzo de 2023

Eterna la historia de amor

Eterna la historia de amor

Eterna la historia de amor
la de la luna y el sol
desde su nacimiento condenados
por el pecado no ocurrido
simplemente por haber nacido
entre estrellas y de estas polvo
ese polvo que todos somos
y en él nos convertimos. 

Condenados a no estar juntos
alejados en el espacio
viéndose por breves instantes mudos
los días que van coincidiendo
en el amanecer o el ocaso
tras las nubes las lágrimas van cayendo
para ir el mundo regando
entre penas y sufrimientos eternos.

Toni Oliver

Esa ventana al alba

Esa ventana al alba

A través de la ventana
en cualquier lugar la mirada
vuela la imaginación hacia el todo y la nada
cierras los ojos, te apartas
la mente queda lavada
pero en la calma.

Calma que te ayuda
a caminar los pasos del día
la luz que por ella entra
te carga de energía
rompiendo la oscuridad del alma
en los momentos de la melancolía.

Esa, el presente gastando pasado te roba
dejándote ciego en vida
sin dejarte disfrutar de las cosas buenas
apartando las malas que te martirizan
calmando el alma entre mentiras
abriendo los ojos de nuevo al nuevo día. 

Toni Oliver

Parpadeaban las luces

Parpadeaban las luces 

Parpadeaban las luces de los comercios, los escaparates alumbraban más que el sol diurno, las calles un auténtico ejército de hormigas deambulando para uno a otro lado, de escaparate en escaparate, rebotando como pelotas de pin pong, como una mano invisible, les daba con fuerza, mientras que al acercarse a los escaparates se movían a cámara lenta danzando con la cabeza sobre los objetos ahí expuestos.
Un gran mensaje implícito, que no explícito, diciendo “compra, compra, compra...” Uno a sabiendas de los bolsillos vacíos, la nevera vacía y que lo de cobrar no se sabe ni cuando, pensando en comprar, comprar, comprar como vendidos al diablo.

No  se conoce la pregunta que dice ¿Para qué lo quiero, me hace falta, etc.? La cabeza sólo entiende compra, compra, compra. No se llega a final de mes, se piden prestamos que uno no sabe como ni cuando los va a pagar, cada día más endeudado...

Comprabas algo para disfrutarlo, ahora lo tienes que vender para sobrevivir porque cuanto más trabajas más te cuesta parar lo pedido prestado. Curiosa mente, en eso momento te das cuenta de que eres un auténtico esclavo, tu trabajo ya no te gusta, te revienta cada segundo que sigues con él, no soluciona tus problemas, al final, con el tiempo, te quedas sin lo comprado, sin casa,sin trabajo y en la calle durmiendo bajo un árbol, suponiendo que no es´te ocupado, los puentes ya están llenos, si se acerca alguien lo echan de ahí a patadas, no quieren a nadie más, se bastan con ellos mismos, tampoco se fían de ti, piensan que eres un policía infiltrado, un ladrón o cualquier otra cosa que mejor tener lejos. Para colmo, viene la policía y te dice que no se puede dormir en la calle, pero tampoco se puede ir a un asilo porque están repletos y son menos seguros que las propias calles.

Te ponen separadores en los bancos con el objetivo de que ahí no se acueste nadie. Miras los periódicos y cuentan que es la mejor ciudad para vivir, que horror, eso es sólo para millonarios, vas a la tienda a comprar algo para comer con las limosnas que te han dado y no te bastan ni para el bocadillo, quizás, tal vez, para algo de pan.

Viva la esclavitud del siglo XXI, y eso que se abolió hace casi tres siglos oficialmente, sí, oficialmente, porque se sigue siendo esclavo de un sistema donde se te educa para seguir siendo lo que eres, mano de obra barata, aunque digan que sales muy caro.

Curiosamente seguimos siendo esas hormigas con anhelos de comprar todo lo que vemos, pero sin un céntimo en el bolsillo, esperando que algún día la situación vaya cambiando, mientras perdemos todo, incluso el gran tesoro de la SALUD.

Ahí lo dejo a modo de reflexión, cada uno con sus conclusiones.

Toni Oliver

Radiante hasta la médula

Radiante hasta la médula

Radiante hasta la médula
brillas ante la ventana
como el sol que te irradia
que contigo esa irradiación intercambia
como dos estrellas
ardientes desde su alma
el calor corre por sus venas
como la luz en esa vida etérea
ilumina, mas no se sabe a quien le llega
a mi me llegas a través de esa ventana
alegrándome la vida nada más mirarla
te veo como a una estrella.

Toni Oliver