viernes, 12 de septiembre de 2025
Al mirar al cielo
martes, 9 de septiembre de 2025
Repican las silentes campanas
lunes, 8 de septiembre de 2025
Iris
domingo, 7 de septiembre de 2025
Cuantas dudas
miércoles, 3 de septiembre de 2025
No me mires
martes, 2 de septiembre de 2025
Símbolos
Divagaciones políticas a cualquier hora del día o de la noche. 02/09/2025
jueves, 28 de agosto de 2025
Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 28/08/2025
miércoles, 27 de agosto de 2025
Libertad
lunes, 25 de agosto de 2025
Descalza
sábado, 23 de agosto de 2025
Oro
jueves, 21 de agosto de 2025
El arte de la Naturaleza
domingo, 17 de agosto de 2025
Divagaciones políticas, llamémosles SOCIALES, a cualquier hora del día o de la noche. 17/08/2025
Profundidades
Pintura de José Aladid Cochon
domingo, 10 de agosto de 2025
Se escucha
miércoles, 6 de agosto de 2025
Miro el papel
lunes, 4 de agosto de 2025
De repente
viernes, 1 de agosto de 2025
Tu sonrisa
Me deslumbró tu sonrisa, mirando este atardecer, pensando en que sería el sol quien me deslumbrara, pero no, fue tu temblorosa sonrisa mientras te desvanecías ante el sol que se ocultaba, ya no veía el sol y su atardecer, te veía a ti en el justo momento en que esa impaciencia, incerteza, ese no sé qué, que a uno le entra en el cuerpo cuando ves a alguien que te encanta a dos palmos de tu rostro, la censura de la sociedad rompió el hechizo con su encanto, la marea, como una ola gigante, la arrasó.
jueves, 31 de julio de 2025
Lo recuerdo
Lo recuerdo, ya anciano, su gran calma, sin prisa, que el día es largo y hay que llegar donde haga falta.
Yo tenía unos 6-7 años, sentado sobre un saco de paja, el lento camimar del mulo, con la misma parsimonia que el abuelo, tal para cual, pero a todos lados llegaban, hacían su trabajo, de sol a sol, labraban, segaban, trillaban, siempre al mismo ritmo, las prisas no formaban parte del entorno.
Yo que venía de la ciudad, no estaba acostumbrado a ese lento ritmo, las prisas siempre imperaban, si bien, nada se podía comparar con las que ahora se llevan. Corremos, corremos y ni siquiera sabemos donde vamos...
Toni Oliver
Imagino
Imagino tus labios
a los míos acercándose
temblando, cuales adolescentes
a los míos acercándose
quinceañeros
con un pico de experiencia
añadida por los tiempos
pasión de nuevo encontrada
de corazones heridos
en busca de esa medicina dorada
el amor, la que todo lo sana.
Toni Oliver

















