viernes, 28 de abril de 2023

Tras la máscara

Tras la máscara

Tras la máscara
impersonalizada
sólo los ojos asomaban
diciéndote, la vida te salvan
luchando sin cuartel, en esa guerra
incruenta, sin alma
no hay palabras
son los ojos los que hablan
si de los labios salieran
temblorosas serían
como cuando se llora sin lágrimas
que en el vacío del interior se quedan
regando muchas veces la impotencia
de esas manos que se quedan vacías
cuando esa vida que cuidan se evapora
al igual que la esperanza que acumulaban.

En el silencio del alma
en esa vacía oscuridad 
cae esa máscara
empapada de lágrimas y penas
no importa si se sabe que pasa
ante el espejo se mira la cara
apareciendo los surcos, cuales grietas
que dejaron a su paso mientras caían
ríos de penas y algunas glorias
de estás últimas no quedan fuerzas
para la vanagloria. 

Toni Oliver

Pintura a dos manos por Franck Sastre y Asunción González



jueves, 27 de abril de 2023

Tras las cortinas del silencio

Tras las cortinas del silencio

Tras las cortinas del silencio
hechas de fina seda del incierto
un mundo oscuro, negro
el corazón en tus manos
mirándolo, mirándolo
como si no fuera el tuyo
como si para ti fuera un  sortilegio.

En uno de sus latidos
de par en par abriste los ojos
sonreíste con tus bellos labios
otros que estaban mirando
de ellos se enamoraron
tus ojos, ya abiertos, brillaron
la bella magia del universo.

Dos sonrisas se enamoraron
se rompió el silencio
aunque sin palabras hablaron
ni en la mejor enciclopedia hay tanto diálogo
como el que salía de dos labios mudos
cuatro ojos destellando
rezumando ese amor esperado.

Toni Oliver

Pintura de Franck Sastre



Sólo quedó el rastro

Sólo quedó el rastro

Sólo quedó el rastro
de esa sangre derramada sin sentido
quizás por un varonil macho
siguiendo los dictados de su ego
muchas vidas destruyendo
para alimentar el absurdo
de un, ya no ser, sin cerebro
autómata en los malos tratos
sistemático a diario...

¿Quién es capaz de entender esa sinrazón?
Por más que pienso, por más que pienso
sólo llego a la conclusión de que nada entiendo
bulle la sangre por dentro
como una olla a presión
al ver cuan inútiles tales hechos
acabando la vida en un momento
tras un largo trecho de sufrimientos
a mansalva miedos.

Y mira que lo intento
tanta inútil violencia no entiendo
sus manos se ha manchado
mas de ella, la suya, en el suelo ha dejado
desparramada, como un río rojo
de vida ahogada por simples celos
por los fantasmas de sus sueños
esos de grandeza, pero etéreos...

Toni Oliver

Pintura a dos manos por Franck Sastre y Asunción González



Unos ojos

Unos ojos

Unos ojos
cruzados por el calor de la ardiente arena
medio día en pleno Siroco
el rostro tapado a cal y canto.

Sofocante el calor
minúsculas partículas de fuego
impulsadas por el viento
clavándose en los ojos.

De noche, la piel como el hielo
bajo las estrellas del cielo
para ver la luna se pelean los párpados
de frío se quedan ciegos.

Piel curtida como el hierro
a golpes de vida y fuego
tras su turbante y la chilaba
se esconde un gran misterio...

Toni Oliver

Pintura de Franck Sastre



Te encontré

Te encontré

Te encontré
pensativa, tu rostro entre tus manos
una maraña de pensamientos
fluyendo por tus ojos
esas pupilas azules sobre blanco
esos labios de besos deseosos.

Intenté entras en tu cerebro
cuanta intriga, cuanto misterio 
quizás pensando en el amor
tal vez, todo lo contrario
o esa ilusión que se va escapando
como los pájaros que se van volando.

Hablando de vuelos
te veo volando hacia el cielo
sobrevolando las nubes hacia el infinito
nave espacial, sin cuerpo
viajando en el vacío
ummm, una lágrima veo cayendo.

Toni Oliver

Pintura de Franck Sastre 



Maullando

Maullando 

Maullando estaba el gato, en algún lugar impreciso, quizás sobre los tejados, buscando apareamiento, esos maullidos muy parecidos al de los niños llorando. De vez en cuando se encendían las luces de las ventanas adyacentes intentando aplacar esos maullidos con ruidos extraños.

Se sumaron a la fiesta los ladridos de varios perros, indeterminado el número ni la posición, pues entre la noche y tanto jaleo se convertía todo en uno.

Buen concierto para una noche de verano, de esas que necesitas reconciliar el sueño y no hay forma, te piensas que has empezado a dormir y empiezas a escuchar esos niños llorando desesperados, pero don, esos gatos en su ceremonia de apareamiento.

A veces uno desearía mejor que hubiera algún “Pub” o Discoteca cerca, por lo menos uno podría bajar a tomar algo y no aburrirse hasta desesperarse dando vueltas en la cama, mirando el despertador, hay que levantarse temprano, el trabajo no perdona, y si no trabajas te quedas en paro, sin casa, sin comida, y sin todo. Pasan las horas y sigue el animalístico concierto, perros, gatos, seguro que las ratas están aplaudiendo el espectáculo desde la mejor terraza donde se contemplan los músicos, iluminados por la luna llena, encendida allá en pleno cielo. A veces parece,a l pasar alguna nube por delante, que se pone un velo de seda y guiña un ojo a esos ratones que tan bien se lo están pasando sin tener que huir a la carrera ante esos músicos, ahora entusiasmados son sus aullidos, ladridos, adulados por los aplausos, quizás con un poco de orden se podría confundir con el arte flamenco de las palmas, pero reconozco que todavía no están lo suficientemente entrenados, no pasan de malos aficionados.

En el piso de arriba, se escuchan movimientos de muebles, golpes sin ton ni son, por un momento pienso que algún fantasma está removiendo toda la casa para asustar a sus inquilinos, pero no, al rato se escucha unos golpes metálicos acompasados rebotando en la pared, uno, dos, tras, cinco, diez minutos, por fin, un descanso...

Poco duró, al poco tiempo las sirenas de las ambulancias, policía, bomberos y no sé que más, un lío de sirenas y luces azules y naranjas, gente con botas, lo digo por el ruido de sus pisadas, subiendo a toda prisa por las escaleras.

Tocaron a la puerta de manera desesperada, ¡Abran, abran, policía, bomberos! Abrí la puerta, vestido con la sábana, de sudor toda mojada, sólo me dio tiempo a coger las llaves. Me vi en una masa de gente que bajaba corriendo, otros no habían tenido la suerte de agarrar algo para taparse, desnudos tal como vinieron al mundo, poco importaba, decían que se había incendiado el edificio en la parte de arriba, desde abajo no se notaba nada...

Ya en la calle, el piso de encima del mío ardiendo, los bomberos con sus escaleras, muy justas para llegar hasta el séptimo piso, intentando con sus mangueras apagar dicho fuego... Como sucedió, ni idea, salvo que con tanto movimiento y insistencia, con la cama hicieran contacto con los cables y se incendiara... 

Esperaremos al amanecer a ver que cuentan los periódicos, ahora la información es nula, sólo llamas por la ventana.

Toni Oliver

miércoles, 26 de abril de 2023

¿Qué es el tiempo?

¿Qué es el tiempo?

¿Que es el tiempo?
El pasar de una mentira
un gran invento de control 
de algo que no existe ni existió
algo inexistente sumando
para llamarnos viejos con descaro
cuando la edad no se cuenta por años
sino por el saber, el sentir, 
esos conocimientos acumulados
de vivencias, avatares que dentro llevamos
sólo nos pesan si no sabemos desprendernos
del acopio venenos enmochilados
en esa mochila que vamos cargando
donde lo que pesa no es bueno para seguir avanzando
y lo que peso no tiene nos ayuda a levitarnos.

Nunca dejes que te abandone esa sonrisa
que no se pierda de esos labios
que a esos ojos no se le pierda el brillo
por muchos aconteceres que vayamos cargando
que los pies ligeros sigan bailando
y cuando pesados sean, sigamos andando
sin prisa para la meta, 
el camino es lo que hay que ir valorando
esas pequeñas cosas que a veces ni nos fijamos
pero si nos paramos... Ummm
nos damos cuenta que es lo que buscamos.

Toni Oliver

Nos quejamos muchas veces

Nos quejamos a veces

Nos quejamos a veces
cuando el corazón se nos destroza
olvidando que esas cicatrices
son simplemente nuestra historia.

En el mundo nipón no se abandona 
ni se destruye por estar roto
más bien se recompone con esmero
con todo el cariño, sin odio.

Se miman esos cachos
con el máximo cuidado
no se cose ni se pegan con algo barato
sino con hilo de oro.

De oro para que brille
recordemos lo superado
al verlo así, con esa hermosura
que deslumbra a quien está mirando.

No, el mundo no es del famoso
es de quien no se rinde a pesar de sus destrozos
que cuida con esmero esos cachos
para lucirlo como un gran trofeo ganado.

Te preguntas porque puede ser bonito
ese montón de trozos
son la historia del esfuerzo
y de nuestro amor propio.

Estamos en el mundo de usar y tirar
cambiémoslo a algo más bello
el de amar, mimar, cuidar
no el de un simple basurero.

Dejemos que brillen nuestros pedazos
que sepa el mundo por lo que hemos pasado
aunque caminemos en el silencio
a la luz de las velas vaya destellando...

Toni Oliver

Aparecieron los nubarrones

Aparecieron los nubarrones

Aparecieron los nubarrones, oscuros cerrando el cielo, los rayos del sol ofuscados tras el grueso de la tormenta, de granizo para más datos, golpeando con toda la fuerza toso lo que estaba a su paso. 

Sobre el suelo húmedo por la lluvia anterior salpicaban el agua los trozos de hielo que estaban cayendo, parecido a un bombardeo sobre el asfalto de pequeñas bolas blancas de hielo.

Al chocar sobre los paraguas de los transeúntes, lo agujereaban haciéndolo inútil, si le sumamos el viento que estaba tomando fuerzas superiores arreciando hacia el infinito, ese paraguas se convertía en un objeto inútil que entorpecía el avance, pues el viento al incidir sobre él hacía retroceder los pasos andados, terminando la escena abandonando semejante instrumento inservible y estorbado, incluso peligroso, podría arrastrarte sin remisión hasta estamparte en cualquier lado.

Se escucha un paso firme, sin prisas, pero decidido, a cada pisada saltaba el agua del suelo montando una ola que se esparcía por los lados, entre esa oscuridad, el bombardeó del granizo, la lluvia que lo acompañaba, apareciste, vestida de negro, abrigo corto bastante por encima de las rodillas, sin apariencia de llevar nada debajo. Tu mirada en mi se quedo grabada, mientras el pelo chorreando, que digo, rezumando agua por todos lados, fuente infinita que caía entre esos pechos recorriendo, bajo el abrigo, esa piel hacia caer bajando por las piernas y fundiéndose con el resto mojado.

Ahora ya eran nuestras miradas las que se habían quedado en modo fijas, casi sin parpadeo, esa vez también estaba ya mojado, nuestros labios, sin acuerdo alguno se sonrieron los unos a los otros, acabando ambos abrazados bajo la fuerte lluvia y el viento que seguía arreciando.

¿Porqué no nos resguardamos quizás te estés preguntando? Una buena pregunta, pero no había sitio alguno en esta calle donde resguardarse y mojados ya estábamos, calados hasta los huesos, que más da si nos seguimos mojando si cuando lleguemos a algún lugar cubierto tendremos que quitarnos todo lo que llevamos puesto para no enfermar de una pulmonía. De la mano seguimos caminando, a ratos emulando el famoso “cantando bajo la lluvia”, esta vez sin mangueras que nos proporcionaran el agua, ahora el agua en directo y natural, a lo bestia. Hasta pensamos bailar agarrados de alguna farola, pero no estaban encendidas, perdía la gracia, pero, porque no reconocerlo, algunos pasos si dimos aferrados a alguna farola existente, aunque no iluminara, cosa que ya hacía falta dado que ya era ella tardecer y con la oscuridad en que estábamos sumidos por la tormenta hubiese sido bien aceptada.

Llegados a ese momento, ya nadie se paseaba por la calle, la gente se había disuelto entre esas gotas y el peligroso granizo que se estaba acumulando sobre el suelo volviéndose peligroso, resbaladizo. Por debajo la hacer ase ven correr algunas capas de granizo florando sobre el agua que los arrastra hasta los atascados desagües de la ciudad, ahora ya misteriosa con apariencia de abandonada.

Llegamos a un hostal, si bien no inspiraba demasiada confianza tampoco había muchas más alternativas. El recepcionista, tras pedírselo, nos dio una llave y subimos a la habitación, nos quitamos todas las ropas tirándolas dentro del plato de ducha, chorreaban por todos lados como si fueran grifos abiertos, nos secamos con las toallas y buscaos como calentarnos... Ahí que trabaje la imaginación, nosotros estamos ocupados...

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 26/04/2023

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 26/04/2023

Curiosamente nuestra manipulación empieza en casa, nos cortan las alas, nos cortan las ideas, la creatividad, todo lo que pueda salir de dentro de nosotros, luego vamos arrastrando todo eso para , también, inculcarlos a nuestros descendientes. Y ya cuando estamos cascados sin remedio nos damos cuenta de todo lo que nos hicieron e hicimos sin plantearnos nada. Nos damos cuenta de que o aprovechamos lo poco que todavía nos queda o habremos pasado por la vida sin saber si era vida lo que teníamos o una forma de muerto viviente movido por los hilos de la manipulación. 

Toni Oliver

martes, 25 de abril de 2023

Atravesaste en picado

Atravesaste en picado

Atravesaste en picado
el infinito universo
pasaste por el cielo, el infierno
entre cánticos y calderas hirviendo
entre uno y otro
la montaña rusa de sentimientos
agua, fuego, hielo
del negro al blanco
del blanco al negro
el gris lo dejamos para los inciertos
nada esperamos
todo llega en su momento.

Por la ventana entran los rayos
los que forman la magia del sol 
que infiltra el calor a modo de inyección
tras los cristales y sus visillos
iluminando el rojo pasión
que tras la fuerte presión
se torna más bello
la hermosura resaltando
en esos mundos extraños
donde nada somos
en nada tornamos
pero quedan en el espacio
los hermosos sentimientos
que recibimos y damos.

Toni Oliver

Con esa sonrisa

Con esa sonrisa

Con esa sonrisa apoyada sobre el piano
esa de cola, gran plataforma
la de barra del bar, una copa
saboreándola al son de las notas
da igual las manos
de ellas no hablamos
sino del sentir del alma
de quien las toca con su maestría
haciendo que el alma tuya vibre
como las llamas de las velas 
que acompañan esa mirada
cómplice de tiempos pasados
los presentes y los no llegados
tiembla la tapa
tiembla la copa
vibran tus pensamientos
los párpados relajados
sin perder la mirada
de quien toca el piano. 

Toni Oliver

¿Cómo medir la hermosura?

¿Cómo medir la hermosura?

¿Cómo medir esa hermosura? 
Si todo va con el genio y figura 
de los ojos que miran, 
los dedos que palpan, 
quizás también la lengua 
o esa imaginación vana, 
también muy vaga 
que por no discernir 
divaga entre juegos malabares de las palabras, 
entre las rimas o el rímel que no llevan, 
o los parpadeos que bailan al son de las doctrinas, 
a veces más letrinas que lo primero... 

¿Cómo medir algo tan etéreo?
Que se volatizan al pronunciarlas
tantas variantes variadas
mal sonantes, bien sonadas
hasta las más “bellas” como armas
como halago las más feas
según de quien procedan
o a quién vayan destinadas
en esos momentos en que se respira 
a veces con la respiración acelerada
otras entrecortada...

Toni Oliver

lunes, 24 de abril de 2023

Entre libros, cuerdas y velas

Entre libros, cuerdas y velas

Entre libros, cuerdas y velas
un ataúd en forma de chinchorro
de libros formados
las cuerdas aguantando las velas
las primeras en mis manos
capitaneando mi velero
sí, mi velero, no ataúd ni chinchorro
con si palo escribiendo versos
sobre las olas del mar.
Tampoco soy Don Miguel de Cervantes
que sobre las olas escribía
si las bombas, los disparos, las espadas
hasta las tormentas le dejaban
para que la tinta no se le derramara
sus versos entre piratas
que Don Quijote todavía no asomaba.

No, a tanto no llego
sólo a poeta que no conocen ni en su casa
pero con el palo del velero
la tinta de mis sentimientos
escribo los versos sobre las olas
convirtiendo las musas en sirenas
mi corcel en caballito de mar 
los elefantes en ballenas
invitando a Neptuno a pasear...

Ambos, sobre los caballitos
escoltados por el ejército de delfines
merodeando los tiburones
conociendo las profundidades de su Reino
ese tan desconocido, lejos de los humanos ojos
pues sería un gran desconcierto.

Me comenta Neptuno
gran conocido de antaño
si soy escritor
a lo que le contesto
escribir escribo
no soy yo quien juzgo la talla que doy
quien me lee es quien decido
si soy o no escritor.

Me guiña un ojo una sirena
me dice Neptuno con la cabeza que la siga...
Allá voy... ¡Hasta luego!

Toni Oliver

Aún cayendo al abismo

Aún cayendo al abismo

Aún cayendo al abismo
hagámoslo con clase
que se joda el destino
da igual si la baba se me cae
si no te enseño mi miedo
no dejo que se regodee
mientras yo si lo hago
milésimas de segundo pasaren
una vida para apreciarlos
que esa película no pare
que yo sigo avanzando
quizás como los pájaros vuele
para que no me veas estrellado.

Y ahora, aunque la brisa sople
sobre ella sigo volando
te reías con mis erres que erres
de ellos he aprendido
yerra hasta que la lección aprendes
para aplicar lo aprendido
cierra los ojos, no, no me mires
ahora es el momento idóneo
para sentir esos sentires
que tras el vértigo y el miedo
se convierten en vivires
ahora el peligro enfrentando
cara a cara, da igual si te ríes
que por dentro yo soy el que me río
mientras, tú, destino poco a poco mueres
por no haber conseguido
que fuera yo quien falleciere.

Toni Oliver

Perdóneme señora

Perdóneme señora

Pedóneme señora
al cruzar sin verla
ciego iba con mi conciencia
sin que ella la percibiera.

Ahora que la veo, ¡Qué belleza!
Espero que no se ofenda
no lo tome a mal señora
que no he pasado por la notaría
para que testifique que no es ofensa
ni notarios, ni testigos, ni jueza
hasta el corazón me tiembla
por no controlar mi lengua.

Sí, ella, la deslenguada
se ha atrevido a decirle guapa
no me he acordado de preguntar
que palabras puedo decir sin que le ofendan.

¡Ay! Mi cabeza también ofendida
en estos años ya no entiende nada
ni decir bella a la belleza
ni el sentir espontáneo en palabras
ni las disculpas en prosa
sin que la policía venga.

Y yo, que no quise que nadie me esposara
llega ésta y me pone las esposas en las muñecas
no sé que artículo de esa ley nueva
me prohíbe decir lo que siento con mi lengua
cómo decirle a alguien lo que siente mi alma
cómo decírselo con palabras 
sin que haya acusación para que me detengan.

De la absurdidad llega la nada
muriendo ahogadas las palabras
en ese lodazal de lluvias ácidas
de las absurdas ideas
que no crean, salvo que sea miseria
no de capital, sino de ideas
el sin sentido de absurdas creencias
voceadas por las voces de la ignorancia
en vez de vocear la humanidad y ciencia.

Toni Oliver

Me sumergí

Me sumergí

Me sumergí
adentrándome en el salvaje bosque
el de los sentimientos malditos...
¿O era benditos? Poco importa
al caso no vienen.
Me sumergí entre los humedales
de eso bosque maldito
que te absorbe el cuerpo, la mente
al igual que el cuerpo te arde
al son de los latidos pertinentes
convirtiendo la brisa de la respiración
en un huracán en plena furia...

Dos montes prominentes
apareciendo en ese claro
que sin salir de lo oscuro
se observa en su cima el afilado pico
apuntando a los cielos infernales
esos sensuales ojos grandes como platos
que al poner los tuyos a su altura
acaban chocando los perdidos labios
en un choque de trenes al tomar el desvío
contagiando la locura de lo prohibido
inmensos mares de ésta
navegando a toda vela.

Velas rojas, apasionadas
parpadeantes al son de nuestro aliento
tibio viento que nos envuelve
entre gemidos, silencios
miradas perdidas, y no tanto
cómplices de los rastros que vamos dejando
en nuestros cuerpos, nuestra piel
nuestro corazón, nuestros sentimientos
ese alocado cerebro ya sin función
abandonándose al descerebrado corazón
perdiéndose ante la sin razón
esos sentires sin explicación.

Toni Oliver

domingo, 23 de abril de 2023

La jaula

La jaula

La jaula
esa de barrotes imaginarios
hechos del mejor acero
en ella cada mañana canta el pájaro
su alegría o sus penas
indescifrables trinos
melódicos al fin y al cabo.

Un día te abren la puerta
la quitan ante tus ojos
asomas la cabeza
no te atreves a sacar el cuerpo
miras el alpiste, el agua
el columpio para tu entretenimiento
tus barrotes imaginarios tu salida bloquean.

Sigues con tu vida encarcelado
sin moverte de la butaca
ese columpio que tantas veces te has columpiado
no te acuerdas de batir las alas
para emprender tu vuelo
a esa libertad olvidada
ahora de ella tienes miedo.

Toni Oliver

sábado, 22 de abril de 2023

Malditos libros

Malditos libros

Malditos libros, esos llenos de letras ordenadas que a los gobiernos tanto les fastidia que existan. No soportan que haya pensamiento independiente al que está mandado por orden del ordeno y mando.

No, no soportan que alguien pueda sembrar el veneno a las mentes que ellos de borrar se han encargado, dejándolas como simples grabadoras no pensantes...

Imaginan que la gente se pusiera a pensar, lejos del gran circo mediático existente en muchos campos y no precisamente los de fútbol, ni baloncesto, ni las canchas de boxeo, TV, radio, etc.

Imaginan que la gente pudiera hablar sin ideas preconcebidas de todo lo que está pasando y de la forma en que nos están engañando.

Imaginan que entre esos diálogos crearan un sistema nuevo de gobierno donde se quitara todos esos poderes de facto, esa gente que les sirve para vaciar las arcas de los estados, vaciar la cabeza de los ciudadanos, llenándola de odio y canciones de ideales inventados, lejos de los intereses de los mismos, sólo para unos pocos que se están aprovechando.

Imagina que en este sistema no quepan los corruptos y esos pocos que son los auténticos cánceres inyectados en el sistema, sí, son muy pocos, pero son capaces de manejarnos a todos a su antojo.

Todo esto y mucho más se puede evitar leyendo libros de diversos pensamientos, formas de pensar diferentes leídas desde un puesto imparcial para luego sacar las conclusiones pertinentes, lejos del engaño al que estamos sometidos. 

Y ya que estamos con esos libros, esos que llaman malditos, imaginan poder viajar sin moverse de casa con un libro en la mano, viviendo mil y una aventura en los sitios más insospechados, o esa historia de amor que tanto deseaste y que jamás pudiste conseguir, vivir las sensaciones del escritos, de sus personajes y darte cuenta de que tienen las mismas que tu en muchos momentos de tu vida, retrotrayéndote a tu pasado para que te puedas recrear de nuevo, con esos sentimientos que ya conoces, peor que ahora les han puesto palabras para poder descifrarlos. Vivir esas historias imposibles, pero hechas posibles a través de los libros, de sus letras, sus palabras, sus frases, sus textos.

Leamos antes de que nos dejen sin cerebro, con esa grabadora dentro del vacío espacio donde debía estar esa masa pensante, repitiendo constantemente lo que nos han programado. Leamos para que no loemos a nuestro ladrón de vida y ante el engaño podamos rebelarnos para conseguir un mundo mejor para todos, con la mente abierta tanto para que entre lo que sea menester y salga lo que a todos pueda ayudar...

Feliz día del libro y una rosa imaginaria, de esas muy perfumadas, del color deseado para todos. 
Por cierto, dejo las espinas de las rosas sin las cuales dejaría de ser una rosa completa, esas espinas nos recuerdan que hay que tratarlas con cuidado, mimo y amor, al igual que al resto de personas. No la odiemos por pincharnos, simplemente nos dice que la amemos y nos amemos.

Toni Oliver



Hablan los parlanchines

Hablan los parlanchines

Hablan los parlanchines
esos que nunca un palo han dado
los que nunca se han roto un hueso
salvo que sea esquiando
en una estación de lujo
y una habitación de tres mil pavos
que los viejos, ya cascados
tienen que jubilarse después de la defunción
pues cada día se la están retrasando
para que no llegue al júbilo de estar retirado.

Eso lo respaldan los banqueros adinerados
que hambre nunca han pasado
sólo su chulería han exhibido
critican al trabajador que la fortuna les ha dado
luego los va despidiendo
quince años por anticipado
mientras que el pobre trabajador
que sube todos los días al andamio
tiene que jubilarse pasados los setenta
si es que antes no se ha escacharrado.

Ni que decir, de esos oficinistas de alto rango
que pasan más tiempo merendando
que en la oficina sentados, no trabajando
apoyando esa jubilación con descaro
que a ellos no les duele la espalda ni otro lado
a sabiendas que se retirarán con un sueldazo.

Dicen que no hay dinero
pero el suyo ni tocarlo
sólo a los pobres desgraciados
que antes de los cincuenta van al paro
a una miseria ir cobrando
así se jode el cómputo
de su adorada y esperada jubilación
a la hora de cobrar el descalabro
toda la vida como un esclavo trabajando
y cuando se jubila no le llega ni para un bocado...

Y ya me callo que me van a salir todos los sapos
echando el corazón ya escacharrado
de tanto esperar ese júbilo
y poder seguir respirando...

Toni Oliver