martes, 4 de abril de 2023

Te vi tan pensativa

Te vi tan pensativa

Te vi tan pensativa
columpiándote en esa tela de araña
con los ojos cerrados, ciega
sintiendo el balanceo de esas cuerdas
por un momento pensé, eres araña o presa
más en el brillo de tu rostro nada de eso expresa 
ausente en esos pensamientos en tu cabeza
donde la paz reina aunque le estés dando vueltas
ves como se mueve el suelo, la Tierra
con esos ojos del alma que te guían
en ese viaje del columpio de la vida
en ese vaivén de viene y va
hasta que al final la pausa se queda
como las olas en la playa
en ese momento de quietud infinita
ese instante en que se para
el cuerpo se relaja
sueño, realidad, abres los ojos, el mar 
lentamente vuelve a su vaivén, viene, va
la brisa te refresca...

Toni Oliver

Quiero sentirme

Quisiera sentirme

Quisiera sentirme preso
como barrotes tus brazos
como paredes tu pecho
anhelando esos labios.

Buscar ese beso furtivo
con esa mirada fija en los ojos
a los que silente pido permiso
para permitirme ese robo.

Al juntarse esos silentes labios
tras esa mirada de fervor intenso
nos robamos esos besos
que en uno apasionado se han fundido.

Aprietan los brazos
cada vez con más pasión
ya da igual quien es cárcel o carcelero
en el fondo ambos somos nuestros presos.

Cuando esos barrotes vamos separando
se convierten en juguetones dedos
diablillos traviesos
en la exploración de nuestro universo.

En un Big Bang se convierte esa exploración
no preocupan los resultados
la sensación del improviso
el fragor de los sentimientos.

En auténtica batalla convertido 
donde no hay ganadores ni vencidos
sólo dos seres disfrutando de una pasión
en esa locura que nos permitimos.

Otra vez presos en nuestro abrazo
ya sin robarnos los besos
los deseamos, los damos
nada ya nos preguntamos, sentimos.

Toni Oliver

Siéntome

Siéntome

Siéntome de vez en cuando, en esos momentos en que me pregunto, ¿Quién me lee y que siente...? Siéntome como las ondas de radio que se esparcen por el universo a los cuatro vientos y también por el espacio, esperando encontrar algún receptor encendido, sintonizado en mi frecuencia, a alguien que lo está escuchando activándole su cerebro para que le produzca alguna sensación, buena, mala, amorosa, algo que le haga vibrar el cuerpo, su pensamiento, a veces cambiándole su forma de ver el mundo al sentir algo diferente, o si pensaba que lo sabía todo, por lo menos que lo haga pensar en algo que no había pensado, ya el como se lo tomo es casa muy personal. Pero también soy consciente que muchas de las ondas que mando se pierden en el espacio y tiempo desapareciendo de cualquier posibilidad de que sean leídas, escuchadas, como un libro cerrado al que nadie abre, llenándose de polvo, telarañas, hasta que llega algún accidente y lo reduce a cenizas, siendo ventiladas con el viento. También es verdad, que algunos pueden permanecer en el tiempo en esa estantería polvorienta esperando algún accidente y que caiga en manos de alguien curioso, se lo ocurra abrirlo y le lleguen esos escritos, le haga pensar, sentir, vivir momentos no vividos...

Toni Oliver

lunes, 3 de abril de 2023

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 04/04/2023

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 04/04/2023

Nos enseñaron a vivir por y para los demás, pero... Y para nosotros... Ahhhh, de eso no nos dijeron nada. 

No, aprender a vivir la vida propia y no la de los demás, no, no es egoísmo, es por donde se debe empezar.

Después cuando ya vivimos nuestra vida, nos queremos, nos amamos, podemos repartir, en ese momento si tenemos para dar.

No nos enseñaron que para dar primero hay que tener, hasta ahora nos han dicho que hay que dar, pero si no como vamos a dar, por eso lo que damos es nada y lo que pensamos que es un favor o simplemente un acto de dar no es recibido, pensamos que somos buena gente, y lo somos, pero no se percibe, pasamos sin pena ni gloria.

Nos pasamos toda la vida viviendo por y para los demás, nos olvidamos, como he dicho antes, de vivir nuestra vida, por y para nosotros, cuando ya llevamos mucho tiempo haciendo lo primer nos damos cuenta, como dice la canción de Julio Iglesias, de que “me olvidé de vivir”. Sólo hay un pequeño problema, ya nos queda muy poco tiempo para aprender a vivir y ser nosotros mismos, luego vienen las prisas y nos perdemos el disfrute de vivir por vivir corriendo intentando acapararlo todo lo que en muchos años no hemos hecho.

Eso es sólo a modo de reflexión y a ello os invito. La solución está en las manos de cada uno.

Toni Oliver

De entre las olas

Dedicado a todos esos marinos que entre las olas han dejado su vida para alimentar la vida que en tierra les aguarda.

De entre las olas

De entre las olas
donde la vida acaba
nace la prosa entre las tristezas
de quien buscaba llevar algo a casa
se lo tragó la tormenta
si bien su vida a ella se acostumbraba
desde tierra al zarpar la barca
mira con melancolía
como de la costa se aleja
sin saber si retornará a esa tierra
o acabara entre las profundidades de las aguas
entre delfines y ballenas.

En la tormenta, en la calma
se mira la lejanía
pensando donde fue su alma
volviendo a la melancolía
a sabiendas, entre penas
que para ese retorno no hay vía
quizás algunas lágrimas
cayendo por las mejillas
secarlas, levantar la cabeza
y volver a su propia vida.

El mar seguirá
el alimento nos proporcionará
pero también nos cobrará
con algo sin precio, la vida
esa que ya no retornará
las profundidades como tumba
alimento de otras vidas...

Toni Oliver

Me atrajo

Me atrajo

Me atrajo hacia ella
como si fuera una gran aspiradora
una luz potente succionadora
no, no era a mi, era a mi mente.

Podría pensar que era su cuerpo
no, no lo era y eso que es preciosa
sus curvas, tampoco, y eso que las tiene muy bellas
su desparpajo, quizás, pero tampoco era.

Entonces, que es lo que me atrae de ella
es como una luz que me ciega
mi cuerpo levita, se desliza hacia ella
en doquier la encuentras, se pega...

Cual imán, sin saber que es una gran fuerza
nada entiendo, tampoco de esa inercia
que como en la brújula esa aguja
te marca la dirección de tu carretera.

De rumbo intentas cambiar
da igual, todos los caminos te llevan a ella
el propio viento me cambia la dirección de las velas
sin permiso, por su jeta.

Y sí, de nuevo, repito, me atrajo
como un gran imán
irresistible fuerza magnética
para la izquierda, por la derecha
acabas ante ella.

No, ya no pienso, me dejo arrastrar 
por el fluir de la inercia
que tenga que ser lo que sea
el camino espera.

No, la luz no la veo
pero la siento como un hormigueo
que recorre toda la piel, el cuerpo
mientras el corazón se recupera...

Toni Oliver

La ventana

La ventana

Se ve esa ventana con las luces encendidas, un edificio de oficinas convertidos en apartamentos, ventanales grandes, un hombre dando vueltas y más vueltas de un lado hacia el otro, gesticulando como si se peleara con alguien, que de momento no se ve, ahora se ve con una pistola en la mano, revisando al cargador, sin parar de dar vueltas, no se distingue si le pone el seguro  o no, se la pone en la cintura, sujetada por los pantalones, desde la lejanía no se le ve la cara, parece una persona de unos 50 años, pero difícil de percibir claramente. Ahora sí, una mujer, pelo pargo, casi desnuda, desde mi punto de viste desnuda se ve, pero no con la claridad suficiente para confirmarlo, siguen, ahora ya los dos, dando vueltas, gesticulando, como si estuvieran discutiendo, desde la lejanía no se escucha ni una palabra, sólo los gestos de los brazos y, aparentemente, mueven los labios.

Se acerca ella a la ventana, corriendo los visillos, ahora todo parece como una sesión de teatro de sombras chinescas, se ha atenuado la luz, las sombras se mueven como antes, ahora se han puesto frente a frente, siguen gesticulando, pero sin tocarse.

De pronto el saca la pistola, le apunta a la cabeza, ella deja de gesticular, el, por los movimientos de la pistola, parece que dispara un par de veces, ella cae al suelo, eso es lo que parece ya que desaparece de la escena, se queda mirando hacia el fondo de la habitación, con la cabeza un poco agachada... Ella asoma la cabeza, levantándose agarrándose a los pantalones y la camisa de él. Se miran, ambos miran al fondo de la habitación, con la cabeza un poco agachada, como si alguien, allí en el fondo yaciera en el suelo. Desde mi posición no se escuchó nada, todo lo que veo es desde el silencio, no sale sonido alguno del edificio. Se apagan las luces de la habitación. 

De pronto el silencio se rompe con las sirenas de las ambulancias y de la policía, un ruido ensordecedor, las luces de los apartamentos se empiezan a encender, como si se preguntaran que había pasado... Al igual que aparecieron las sirenas, desaparecieron, volviendo el silencio, las luces de los apartamentos se apagaron de nuevo, todo oscuro, hasta las luces de la calle se apagaron...

Curioso, ahora se ven las estrellas en el cielo, una noche muy oscura, pero ahí están ellas parpadeando, hacía muchos años que no las había visto, para verlas había que salir de la ciudad e irse muy lejos.

Ni idea de lo que ha pasado, pero la noche se ha puesto muy bella, silente, abajo totalmente oscura, sin luna, se distingue la Osa Mayor, también la menor y otras de las que no me acuerdo de sus nombres. Solo, rompiendo el silencio, el ladrido de algún perro que se ha quedado solo, aullidos lastimosos, dando pena, sólo cambiando a ladridos al escuchar los pasos de alguien o de otro perro callejero al pasar por debajo de la ventana...

Toni Oliver

Al final del túnel

Al final del túnel

Al final del túnel tu estabas
con esa sonrisa que me iluminabas
de lejos la veía mientras se diluía la oscuridad 
que mis pasos acompañaba.

Dentro de esta 
como si se corriera una cortina
abriendo el escenario de esa vida
que a veces vivimos a desgana.

Hasta que un día
entre el todo y la nada
hace la luz su apariencia 
iluminando el todo, desapareciendo la nada.

Sí, ahí, al final del túnel ahí estabas.

Toni Oliver

domingo, 2 de abril de 2023

Apareció el lienzo en blanco

Apareció el lienzo en blanco

Apareció el lienzo en blanco
rayas y curvas se imaginan las manos
muchas de un color bien colorado
sobre el verde prado
las flores va brillando
corazón ardiente color pálido.

Y el pincel, que estará pensando
se aliará con el cincel que está parado
irá formando esos surcos
que el pincel irá decorando
dándole el relieve esperado
sensibles a los dedos al ir acariciando...

La obra de arte se va creando
al pasar el pincel sobre el lienzo
se activan las sensaciones, los sentimientos
el vibrar de todos los elementos
que la pintura van colocando
encendiendo la flama de ese fuego esperado.

Entre raya y raya, en ese momento
como si de un terremoto se tratara
tiembla hasta el suelo
el volcán escupe fuego
humo, chillidos, alaridos
en la lejanía se van escuchando.

La hoguera ardiendo
con sus flamas bailando
la danza de los sentires inexplicados
con el alma sentidos
el corazón está disfrutando
como el niño con  su juguete nuevo.

Toni Oliver

Quisiera explicar

Quisiera explicar 

Quisiera explicar a los cuatro vientos lo que por ti siento, pero al intentar explicarlo, pobre de mi, las palabras no encuentro. Busco y rebusco, no las hay en el diccionario, no para hacer lo con esa intensidad que hace que vibre, otros dirían que tiemblo, pero no, es la vibración que hacen esos dedos al pasar sobre mi piel, mis labios, en cualquier parte de mi cuerpo, es más, no hace falta ni que toquen, sólo el sentirlos cerca, el notar su calor que se acerca, que juega con esa sensación del “te toco, no te toco pero aquí estoy”. Sentir tu respirar, tu aliento, como esa brisa, si esa que mueve los árboles, pero no son ellos, soy yo el que se mueve, vibra con el solo paso de esa brisa sobre mi, mi piel se eriza, elevando el vello para sentir ese aliento con más fuerza, al hacer que se muevan como esas ramas que lo saludan haciendo vibrar la savia de los árboles, al igual que haces con mi sangre al pasar por las venas, fluyendo a velocidad vertiginosa, enloqueciendo mi cerebro con sólo pensarte, sentirte tan cerca como para abrazarte en un fundido abrazo, de esos interminables, donde el sólo contacto de esa piel tibia, apasionada, sin nada que nos separe, nos pone en resonancia, nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestras ideas vibran al mismo tiempo, al mismo son, como la música en las cuerdas de la guitarra o de cualquier instrumento, vibrando en la misma frecuencia, a veces en disonancia, formamos una orquesta de sonidos, vibraciones diferentes que se conjuntan, haciendo sonar una nueva música que mueve nuestros sentimientos, esos sentires no armonizados, salvajes, como una sesión libre de jazz, donde la improvisación hace que se llegue a ese sumo donde jamás se había imaginado. Como explicar todo esto a quien jamás lo ha vivido ni sentido. No, no puedo explicarlo.

Toni Oliver

sábado, 1 de abril de 2023

Andaba con mis cansados pasos

Andaba con mis cansados pasos

Andaba con mis cansados pasos, mis pies tras tantos años aguantando mi cuerpo les costaba caminar, pero seguían constantes, sin parar. Por un momento, me volví para ver si mi sombra todavía me acompañaba, vi como todo tipo de aves de rapiña, cuervos, buitres, incluso las hienas se les sumaban esperando que del todo me parara.

Decidí en este momento que no estoy para darles placer ni alimentar a tanto desalmado hambriento. Abandoné mi sombra entre la oscuridad de las tinieblas, aún siendo de su calaña, no encontró la salida para seguir mis pasos, ahora, ya más libre por no tener que arrastrarla bajo la luz del día, la gente me mira extrañada, ya no van mis pasos lentos, levitan sobre el asfalto, el cemento, esa sombra no me ancla a la tierra ni a sus despojos, no se explican como sombra no dejo tras mis pasos, soy la luz que refleja la sombra de quien me mira, más la mía ni asoma, ni los carroñeros me buscan se perdieron entre los misterios que ellos mismos crearon.

Tan es así que la propia oscuridad se difumina a mi paso, me teme por enfrentarme con su prima, mi sombra, que en su casa la abandoné para que se repensara su existencia.

Mis pasos, ahora ya livianos, sigue andando por los caminos de la aventura, quizás no tan rápidos como cuando iba corriendo a todos lados sin saber ni el destino ni para que lo estaba haciendo, sólo siguiendo la inercia de los que, al igual que yo seguían corriendo hacina ningún lado.

Un día, en una de mis pausas, viendo como la tortuga llegaba a todos lados, sin prisas, también sin pausas, me sentí como la liebre totalmente agotada por correr sin rumbo, saltando como una cabra sin saber donde ni porqué saltaba, la tortuga, siempre serena, su gran coraza sobre sus espaldas, su piel arrugada, no le importaba ni su madriguera, ni su casa, ella era su propia casa, no tenía que llegar a ellas tras estar todo el día corriendo, no, ella no corría, siempre estaba en su casa, pero jamás en el mismo sitio, feliz como ella misma sin la locura de la joven liebre con sus carreras sin rumbo. La tortuga quizás no busque su destino, ella es su propio destino, tampoco le teme a sus agresores, ella es su propia defensa, si se siente atacada, se esconde en su fuerte castillo donde los colmillos no entran, tampoco se preocupa por su sombra, cuando de ella se cansa, la abandona en sus escondites bajo tierra, donde su ego se muere al no ser contemplada ni recibir los aplausos que deseaba.

Decidí ser como la tortuga, quizás no corra, pero vivo mi existencia con más calma, contemplando las pequeñas cosas, los pequeños actos que me acompañan, sabiendo disfrutar de una sonrisa, unas palabras que me acompañen en mi calma, o solamente una mirada que diga más cosas que una enciclopedia, que me haga sentir vivo, sin pensar si viviré mañana, tampoco si moriré, eso ya poco importa, es un futuro utópico, ya llegará si tiene que hacerlo, lo que importa es no perder ese momento, sino vivirlo, sentirlo, aprovecharlo, todo lo demás son simples e inútiles inventos.

Toni Oliver

¿A dónde vas asesino de bosques?

¿A dónde vas asesino de bosques?

¿A dónde vas asesino de bosques?
No quemas solo madera
quemas la fauna, la vida
el oxígeno que respiras...

Con ese “malage” que buscas
alimentar las madereras
edificar con más cemento sin hierba
dejando que aumente la temperatura...

¿Dónde anidarán los pájaros?
O  harán sus madrigueras
esos conejos, liebres
u otros animales que su casa ya tenían.

Destruiste su vida
para llenar unos bolsillos
con papeles que llaman dinero
no, no se come, da miseria.

De dónde conseguirás el oxígeno
que necesitas segundo a segundo...
Acaso unos billetes te solucionan el problema
o el de la gente que tienes a tu vera.

O tú, que disfrutas de ver como quema
esas llamas que todo lo destruyen
¿Tu placer vale más que la vida?
La que destruyes como un psicópata...

¿A dónde vas asesino de bosques?
Asesino sin alma
disfrutando del olor a carne quemada
para que tu vanidad sea llenada.

No, no sólo asesinas la vida del bosque
asesinas, aniquilas la del planeta
por cuatro míseras pesetas
mientras se forren quienes te lo mandan y pagan...

Reflexiona, apaga tu ego que enciende la miseria
sin apagar las llamas, más bien aviva las del odio
las del dolor, las del hambre cercana
del pan que quemas sin haber mañana.

Toni Oliver

Se abrazaron

Se encontraron

Se encontraron con esa bella luna
dos bellezas con sus sonrisas
los tres con su rostro que brilla
allá en el cielo como las estrellas
también en esa tierra de pequeñas alegrías
de cosas cotidianas cada día
donde una sonrisa te alegra
quitando el mal humor y la malicia.

En el universo se abren las puertas
cuando las de tu alma tienes abiertas
con tus brazos de par en par 
para que a ellos quiera llegar
y poderse abrazar sin más
sin motivo aparente ni nada que aparentar
sólo con el sentir de esos brazos como abrazan
y el corazón palpitar.

Toni Oliver

Crecerán nuevas alas

Crecerán nuevas alas

Crecerán nuevas alas
una vez curada la herida
por haberlas perdidas
dolorosa, 
pero hay que sobrevivir a las caídas.

De la nada, surgirán nuevas plumas
aunque tengas que coserlas una a una
emprendiendo de nuevo ese vuelo
hacia un cielo infinito
mucho más allá de las montañas.

Imagina el columpio
roto entre escombros
hasta que ese niño curioso
lo arranca de ese entorno
lo limpia y lo instala...

Brilla el sol de nuevo
oscilando entre las subidas y bajadas
ese vaivén que es como la misma vida
ahora arriba, abajo, otra vez arriba
repitiendo la jugada.

No mires las alas rotas
imagina las nuevas
recién salidas
más fuerza, más belleza
corre y vuela.

Toni Oliver

viernes, 31 de marzo de 2023

Solté mis dedos

Solté mis dedos

Solté mis dedos inconscientes con su locura, la pluma cargada, el papel en blanco, el cerebro apagado y la mente ausente.

Se pusieron a jugar los duendes de la tinta, las hadas de los poemas indefinidos, las musas de cachondeo con unos y otros, los dedos temblorosos, soltando gotas de tinta en forma de letras , formando palabras, frases, versos, todos inconexos.

Se escuchó el trinar de los pájaros, bajo la luz naciente del sol, empezaba a calentar su plumaje, coloridos colores resaltados baso esa luz, la libido amorosa en esas calenturas primaverales, el cortejo para el apareamiento, sus cánticos, hicieron que las letras y palabras inconexas, inentendibles, sin sentido, se juntaran de forma legible, ahora ya formando sus notas con el buen sonar de las palabras, enamorándose entre versos, entre las notas de los trinos, la armonía de los escritos, a veces sin entender lo plasmado, el corazón, el cerebro, rara vez de acuerdo, entienden algo que no está en el papel, pero se siente con el alma, algo jamás expresado ni escuchado por el oído humano, eso que cuando lees, escuchas, te traslada a esos mundo no descritos, donde se funde la realidad con la fantasía, incluso con los sueños inexistentes, jamás recordados, pero que afloran con el danzar de las palabras.

Se siente uno como en una nube mágica, cargada de energía, esa neblina que te nubla la vista, pero te abre el corazón, el alma, el sentir de la vida, ese que no está en los escritos, en las escuelas, de los que nadie habla, cuales misterios indefinidos, de los que nada se dice, miedo al intentar descifrarlos, pero no, con la melodía de los versos, su música, el concierto de su conjunto fluyes como el agua del río, siguiendo su curso, recorriendo mundos desconocidos jamás imaginados, hasta entrar el el mar de tus infinitos pensamientos, esos mundos recónditos e ignotos, ahora simplemente sentidos con los sentidos inexplorados del alma.

Y ahí, los dedos inconscientes, intentando seguir explicando lo inexplicable para que el resto de los mortales sean capaces de entender lo que no se entiende, pero se pierden entre los infinitos, lo que no está marcado en los escritos por lo que no encuentras palabras que puedan definir tales eventos que transcurren en nuestras mentes. Ya guardadas en secreto para que no vengan los muy letrados a jodernos los pensamientos ni esos sentires que no les explicamos, ni la locura, según ellos, que nos ataca por momentos.

Deciden esos dedos, ya cansados de vanas explicaciones, tomarse un descanso en las profundidades de las ignotas cavernas, esas oscuras, pero a la vez luminosas, donde la claridad permanece, aun dentro de la oscuridad permanente, donde aparece la verdad entre las mentiras no perennes y que ciegan nuestro mundo, enterrándolo en el mundo de las tinieblas, donde ya las luces son inexistentes.

Toni Oliver

¿Dónde están?

¿Dónde están?

¿Dónde están?
Esos niños que corrían
saltaban, brincaban
la pelota se disputaban
de cualquier cosa un juego hacían
de barro hacían una canicas
al sol secadas, aunque se destrozaran
aquellas pelotas hechas de gomas agujereadas
de la vieja bicicleta ahora reparada.

Aquella ropa remendada
sin etiquetas ni nada que las identificara
que se cosían y cosían
parches y más parches se hacían
hasta que un día de fiesta, si se podía
una muda nueva llegaba
o aquellos zapatos de suela gastada
que el zapatero remendaba
de trozos de goma de coche abandonada.

Aquellos papeles de periódico
que las compras envolvían
un canuto de papel que para todo servía
para las lentejas, los garbanzos, las alubias
el arroz, la pasta, los cacahuetes, las pipas
incluso los caramelos cuando se podía
para los huevos ibas con las hueveras
para la leche con la lechera
de los yogures los envases devolvías
o las botellas cambiándola por una llena.

Quien no llevaba su cesta
a la hora de hacer la compra
para llevar se el bocata
con la aceitera, la sal, lo que hiciera falta
o esa fiambrera que al trabajo llevabas
con las sobras de la cena pasada
el botijo con el agua fresca
los más osados con una copa de cazalla...

¿Dónde están esos niños?
Que a comprar mandabas
corriendo, veloz de casa salía
sin preocuparse por esa pequeña pantalla...

Toni Oliver

jueves, 30 de marzo de 2023

Como el árbol

Como el árbol

Como el árbol de hojas caducas
hay que desprenderse de los viejos conocimientos
ya caducos, secos
dejarlos caer que vuelen como las mariposas
con el viento hasta que se posen en el suelo.

Savia nueva tras una pausa
descanso que es aprendizaje
para lanzar el nuevo follaje
brillante, verde, con fuerza
dotando así su tronco, el cerebro.

Ideas nuevas, frescas
nueva vida, nueva sabiduría
lo viejo, ya abono
sirviendo de alimento
para ese viejo tronco.

Tronco cada vez más grande
resistente a las inclemencias
resiliente para seguir su vida
tras los avatares que va encontrando
sean tormentas, vientos huracanados.

El árbol quieto aparentemente
no se mueve, pero vive, crece
el sol lo achicharra 
el fuego su madera resiente
sus marcas quedan grabadas.

Grabadas en ese tronco
registro de un pasado
nuestros recuerdos interiormente grabados
mientras vivan ahí guardados
sólo aparecerán tras su muerte.

Testamento de una vida
pidiendo que seamos conscientes
cuidemos nuestro entorno
nuestros hechos, pensamientos
para que no nos destruyan del todo.

Toni Oliver

Paró



Paró

La algarabía mental paró
hallando la paz del cuerpo
extasiado por este gran vuelo
de sensaciones y sentires alocados
boca abierta, ojos cerrados
asimilando la realidad de esos sueños
tan simples como in imaginados
en las enciclopedias no están escritos
sólo en textos malditos
por los que no entienden el sentir no ordenado
ese que fluye del corazón
recorriendo todo el cuerpo
haciendo vibrar desde el cerebro
hasta el más in pensado rincón
de la piel, cualquier centímetro
vibrando todos los poros
como cuerpo endemoniado
ahora, en la paz, calmado
ausente, huido
sólo sintiendo y asimilando
en intenso y cercano pasado
segundos tan cercanos
intensidad de esos momentos
calmándose la respiración
la fluidez de la sangre volviendo
a sus acostumbrados pasos...

Toni Oliver

Nadan los peces

Nadan los peces

Nadan los peces
en el mar de los pensamientos
acariciando la piel
de tus dos gemelas caras
la erizan, la erizan
en tus ojos toman forma
en tu flequillo se mimetizan
en él tu tercer ojo
lleno de amor
florece entre las algas
de mil colores
en su centro el color de la pasión
que sube y sube, flota
como los sueños, entre palomas
se funde el color del cielo
entre los rayos de sol
formando el tridente de Neptuno
éste y yo mirando los mofletes
colorados de nacimiento
palpitan como el corazón
a su ritmo, también a destiempo
cambiantes como el son del baile
de las algas entre corrientes
jardín de flores permanentes
ingrávidas entre esas aguas
entre sirenas   y otros seres vivientes
de esas profundidades ignotas
como la ignota fauna y flora
que en sus entrañas lleva, se cría
mundo de fantasía, o no
la realidad supera la ficción
como la de los sueños supera la vida
al abrir de los ojos
no los de la vista
los del sentir con el corazón
del esa alma escondida 
el del simple fluir
como nunca en la vida.


miércoles, 29 de marzo de 2023

Se sienten

Se sienten

Se sienten en el ambiente
esos sentires de fuego
llamas ardientes
parpadeantes con la brisa
portadora de mudas palabras
miradas interminables
robando ese beso de los labios
por ambos tan deseado
Siéntese como poesía
sin palabra alguna
sólo el rozar de los dedos
esos labios cálidos
ese aliento en el rostro
el respirar como trinos
ingrávido vuelo
a un infinito sin retorno
desconocidas sus galaxias
cada una un sentimiento 
desembocando en pasión
fuego del infierno
cielo en el corazón
la calidez del alma.
¡Viva la sin razón!
El cerebro no la entiende
al corazón no le importa
ni la lógica ni nada aparente.

Toni Oliver