viernes, 17 de marzo de 2023

Y me fui de compra

Y me fui de compra

Y me fui de compra
cual día cotidiano
tras ver la nevera vacía
el estómago haciendo eco 
tan sólo con mirarlo.

Entré en la tienda
se me hincharon las pupilas
desorbitaron los  ojos
pensaba que me había equivocado
que en una joyería de lujo había entrado.

Los tomates a precio de diamante
las lechugas a precio de oro de Marte
las cebollas a precio de pulsera de platino
las patatas, mejor ya ni lo digo
y... Los bistecs hace poco iban más baratos.

Me encontré en las estantería
con la ambición del dinero
el egoísmo de unos cuantos
la acaparación de los más adinerados
al pasar por caja, la burla hacia los desamparados.

No, no me refiero a los empleados
esos bastante tienen con mantener su puesto y sueldo
me refiero a esos que al que produce no le pagan
al que transporta le mangonean
y ellos ponen los precios de nave espacial.

A dónde vamos Pueblo
que en casa todos callados
en el bar con la copa en la mano nos quejamos
cuando salimos, lo hacemos cabizbajos
ni pío soltamos, no sea que nos tapen la boca de un guantazo.

Toni Oliver

jueves, 16 de marzo de 2023

En la oscuridad

En la oscuridad 

En la oscuridad de la noche
el golpear de las gotas de lluvia
sobre los charcos interminables
las tenues luces de las farolas
parpadeando mientras chisporrotean los cables
gastados por el tiempo, nadie los cuida...

Un golpear de unos pasos
paso firme, parecen tacones
mesclándose ya con el río formado
en la calle con los imbornales atascados
un rayo, otro, concierto de truenos
temblando hasta los cimientos de la ciudad.

No, no vuelan los pájaros
vuelan los paraguas escapados
tras el viento huracanado que se ha formado
salido del infierno, con aire glacial
formando una cortina de agua
grande, espesa, convertida en auténticos chorros de agua.

Unos chillidos, pelea
el correr de muebles por algún lado
sonido de vajilla chocando contra algún muro
palabras inconexas, sin sentido
inentendibles a lo lejos, de repente
dos disparos, sonaron como dos bombazos.

Ni los truenos los acallaron
ellos si se callaron
reinando un misterioso silencio 
de puntillas iban los gatos
para no montar más jaleo
las ratas, silentes, mojadas
asomando el hocico 
para ver lo que está pasando...

Toni Oliver

Sin sentido

Sin sentido

Viendo el mar, cuasi en calma, sus pequeñas olas acariciando las rocas, su sonido relajante, me trasladan como por arte de magia a unos patios mallorquines, con sus  arcos, sus suelos se convierten en el mar, las baldosas en las olas, de ese azul tan característico, acariciando las pareces de los patios ya mencionados. Sobre las aguas, flotando en el aire, una hermosa alfombra con el té recién preparado, dos cuerpos invisibles sorbiendo de  esas tazas de plata. Cosa extraña, del azucarero sale la cuchara poniendo una cucharada de azúcar en una de las tazas de té, la otra se mueve de lado a lado, como diciendo que no quería. Se fue elevando la alfombra, ondeando cual manta marina.

Se enfureció el aire, el agua dentro del patio se volvía salvaje, rompiendo las olas sobre las paredes como cuales muros resistentes. Un objeto extraño aparece, mágico, salido de la nada, un hermoso brasero dorado, son sus brasas ardientes, calentando ese extraño patio, estaba colocado en la parte inferior de la camilla, sin faldones, se notaba su calor en medio de ese temporal.

En un rincón del patio, ya sin mar, sentado en una mesa de madera pequeña, una botella medio vacía, un vaso vacío, un hombre sin cara, son su sombrero gris oscuro, olvidando las penas que al tiempo se va creando, quizás de algún amor ya vencido...

De fondo, el sonido de un piano, a media luz, una pareja bailando al son que va marcando, en la calle, los agricultores, trajeados, después de un sudoroso día segando el trigo, ya dorado.

En la ventana, perdón, el balcón, el mar en frente alguien semi desnudo mirando como las olas se mecen para acariciar con su espuma la playa, un pequeño velero poniendo rumbo a la gran catedral que adorna la bahía, iluminada, como si de un millón de velas, mientras entraba la noche esperando a la luna llena, con su aparición, totalmente roja en el horizonte, esta noche inmensa, majestuosa, elevándose a los cielos, intentando ver el sol recién acostado...

Tras el espejo, entre sueños, fantasías, ilusiones, los tres reyes magos, sin corona ni reino, pero encantados buscando esas ilusiones que se perdieron al pasar de niño a adulto, entre mentiras y engaños, retornando ese niño, con más ganas, con más fuerza, con más ilusión, locos les llaman, recién salidos del manicomio por incompatibilidad con la dirección del mismo.

Un secreto, no se lo digáis a nadie, teme ese director por su puesto si nos mantiene en el manicomio...

Toni Oliver

miércoles, 15 de marzo de 2023

Te vi tan inmensa

Te vi tan inmensa

Te vi tan inmensa, a pesar de tu pequeño tamaño, el mío, mucho más minúsculo, viéndote ahí en lo alto. Se me ocurrió, como una hormiga, subir por tu piel explorando ese nuevo universo, un nuevo mundo por descubrir donde pondría todo mi empeño. Empecé la escalada, sólo me faltaban los clavos y la piqueta, mas tu piel no quería dañar, sólo acariciarla con lupa para que no se me escapara nada, ni tan siquiera un poro, ni un pelo, nada. Ya sin prisas, aunque la escalada cada vez era más escarpada, inclinándose hacia el vacío, en el intento no cesaba, aunque fuera más despacio, había que seguir subiendo hacia una cueva en el camino, una enorme vegetación cubría la entrada, pero servía para sujetarme mientras la puerta secreta hallaba. Terreno húmedo, ya la luz no entraba, patinaba sobre ese gel gelatinoso cayendo al vacío en la parte más oscura, algo húmedo, viscoso la caída amortiguaba, si bien algunas magulladuras me quedaban en el cuerpo. Poco importaba, esa cueva es como una isla misteriosa con otras cuevas aún no descubiertas en sus entrañas. Muchas labor para el momento, un descanso no viene mal, me lo tomo, quedando dormido como un niño pequeño en su cuna, además, como ellas, se balanceaba. Se escuchaba un ruido de fondo, como un toque preciso, acompasado de tambor, acompañado por algún que otro silbido. Sonidos misteriosos no podía precisar si situación, pero para dormir acompañaba, como una constante música. Los párpados, muy pesados se van cerrando, si antes nada veía, ahora no veo nada.

No puedo describir muy bien los sueños, pero noté como una mano  de esa cueva me sacaba, me colocaba más cerca de ese ruido de tambor, sonaba mucho más fuerte, la piel era firme, tersa, ya no patinaba, podía andar por una especie de montañas, parecían dos gemelas con unos picos afilado en la cima, el suelo temblaba, parecía un terremoto, por más que me agarraba al vello, me costaba mantenerme en pie y no caerme desde las alturas hacia el lejano suelo, por suerte pasó un hermoso cabello, como una gran liana a la que me agarré, aunque salí volando por los aires, sin soltarme, parecía un tiovivo, una atracción de esas de feria, sólo le faltaban las luces el el sonido estridente, pero no, era ese sonido misterioso, ahora ya un poco más lejano. Subí por el pelo hasta llegar al principio del bosque, me sentía como una pulga perdida entre una gran mata de pelo, pero eso era una selva, no,no, una gran selva tropical de la que no veía su fin. Por debajo del suelo, se escuchaban pequeños silbidos, como si de múltiples venas de agua fueran circulando a toda velocidad por debajo el subsuelo al ritmo de ese misterioso tambor no identificado.
Vi como unos dedos gigantes, y yo que no me creía los de los cuentos, ahora aparecen en esa grandísima selva agarrándome, sacándome de ella y expulsándome a un vacío que no entiendo... Llevo tiempo cayendo y todavía no veo el suelo ni lo que hay debajo, si es que caigo sobre algo, es como su hubiera caído al vacío desde una estrella, nunca a ninguna parte llego. Sigo divagando por el espacio...

Toni Oliver

Esta noche

Esta noche

Esta noche, en un viaje retrospectivo en el tiempo, aquellos del blanco y negro, me encontré como protagonista del primer viaje a la luna llamando a Houston comunicando en perfecto inglés, cosa del que yo sé poco, la buena comunicación y el buen aterrizaje. Me extrañó esa perfección en el idioma, del cual a veces no entiendo ni yo lo que digo, también el que fuera en blanco y negro, cuando ahora ya todo es en color. Más bien parecían recuerdos de aquella televisión en la que nos sentábamos embobados tragándonos todo lo que nos echaban, sobre todo el “parte”, este no podía faltar, silencio absoluto mientras lo estaban dando. Al igual de cuando retransmitieron por ese aparato,me acuerdo que estaba sentado en el suelo, no había más sillas, todos con la boca abierta, los más viejos decían que todo esto era un invento, que era imposible llegar a la luna y mucho menos con ese montón de latas que nos estaban mostrando. 

No sé si al final fue verdad o mentira, o si existen voces conspiratorias que dicen que todo se montó en un escenario, aquí en la tierra, pero que de alguna manera tenían que hacer constar que ganaban a los rusos en la carrera espacial. El pueblo llano que de eso nada entendía, cierto o mentira, se lo creyó.

Pero en esta noche, en un sueño del que me he despertado hablando inglés americano, ahí estaba yo comunicando la llegada...

Cosas de las neuronas alteradas...

Toni Oliver

Del error al error

Del error al error

Del error al error
camino del acierto
lecciones vamos aprendiendo
hasta que nuestros días van cayendo
en el precipicio del olvido.

A veces nos cabreamos
de tanto error que tenemos
hasta que un día entendemos
que el aprendizaje tiene su precio
a veces bastante caro.

Mas sin ese precio
nada aprendemos
entendemos las lecciones haciendo
no inactivos en el sofá sentados
sin atreverse a respirar por si acaso.

Nos gusta vivir cómodos
sin preocuparnos por los hechos
que nos lo den todo sin esfuerzo
así no aprendemos
nos volvemos vagos y ciegos.

Quien no yerra nada va aprendiendo
sólo repite lo que le van diciendo
llenando de la ignorancia el ego
este lo sabe todo
no ha lugar para ir aprendiendo.

Toni Oliver

Entre la algarabía del silencio

Entre la algarabía del silencio

Entre la algarabía del silencio 
labios chillones mudos
mentiras perdidas en el viento
cayendo en los mejores surcos
sembrando el nacimiento del odio
aniquilando el amor
por avaricia y destrucción.

Salieron los versos
que se esparcen con el corazón
viven en esa sangre que éste va bombeando
sus latidos silentes van repartiendo
el amor que va naciendo
desde la interna desesperación
cambiando destrucción por construcción.

Construcción de un nuevo mundo
erradicando la avaricia y el odio
para que prevalezcan los abrazos
esos fuertes, sentidos
pero no los de la traición
prevalezcan en las miradas los diálogos
ante las mentiras mudos los labios.

Las peleas se olvidaron
también los malos entendimientos 
el odio y la destrucción se quedó en el olvido
enterrado en el baúl de los malos recuerdos
de las guerras hasta el nombre se perdió
todo se transformó en besos y abrazos
en cooperación y colaboración.

Toni Oliver

martes, 14 de marzo de 2023

Eterna la historia de amor

Eterna la historia de amor

Eterna la historia de amor
la de la luna y el sol
desde su nacimiento condenados
por el pecado no ocurrido
simplemente por haber nacido
entre estrellas y de estas polvo
ese polvo que todos somos
y en él nos convertimos. 

Condenados a no estar juntos
alejados en el espacio
viéndose por breves instantes mudos
los días que van coincidiendo
en el amanecer o el ocaso
tras las nubes las lágrimas van cayendo
para ir el mundo regando
entre penas y sufrimientos eternos.

Toni Oliver

Esa ventana al alba

Esa ventana al alba

A través de la ventana
en cualquier lugar la mirada
vuela la imaginación hacia el todo y la nada
cierras los ojos, te apartas
la mente queda lavada
pero en la calma.

Calma que te ayuda
a caminar los pasos del día
la luz que por ella entra
te carga de energía
rompiendo la oscuridad del alma
en los momentos de la melancolía.

Esa, el presente gastando pasado te roba
dejándote ciego en vida
sin dejarte disfrutar de las cosas buenas
apartando las malas que te martirizan
calmando el alma entre mentiras
abriendo los ojos de nuevo al nuevo día. 

Toni Oliver

Parpadeaban las luces

Parpadeaban las luces 

Parpadeaban las luces de los comercios, los escaparates alumbraban más que el sol diurno, las calles un auténtico ejército de hormigas deambulando para uno a otro lado, de escaparate en escaparate, rebotando como pelotas de pin pong, como una mano invisible, les daba con fuerza, mientras que al acercarse a los escaparates se movían a cámara lenta danzando con la cabeza sobre los objetos ahí expuestos.
Un gran mensaje implícito, que no explícito, diciendo “compra, compra, compra...” Uno a sabiendas de los bolsillos vacíos, la nevera vacía y que lo de cobrar no se sabe ni cuando, pensando en comprar, comprar, comprar como vendidos al diablo.

No  se conoce la pregunta que dice ¿Para qué lo quiero, me hace falta, etc.? La cabeza sólo entiende compra, compra, compra. No se llega a final de mes, se piden prestamos que uno no sabe como ni cuando los va a pagar, cada día más endeudado...

Comprabas algo para disfrutarlo, ahora lo tienes que vender para sobrevivir porque cuanto más trabajas más te cuesta parar lo pedido prestado. Curiosa mente, en eso momento te das cuenta de que eres un auténtico esclavo, tu trabajo ya no te gusta, te revienta cada segundo que sigues con él, no soluciona tus problemas, al final, con el tiempo, te quedas sin lo comprado, sin casa,sin trabajo y en la calle durmiendo bajo un árbol, suponiendo que no es´te ocupado, los puentes ya están llenos, si se acerca alguien lo echan de ahí a patadas, no quieren a nadie más, se bastan con ellos mismos, tampoco se fían de ti, piensan que eres un policía infiltrado, un ladrón o cualquier otra cosa que mejor tener lejos. Para colmo, viene la policía y te dice que no se puede dormir en la calle, pero tampoco se puede ir a un asilo porque están repletos y son menos seguros que las propias calles.

Te ponen separadores en los bancos con el objetivo de que ahí no se acueste nadie. Miras los periódicos y cuentan que es la mejor ciudad para vivir, que horror, eso es sólo para millonarios, vas a la tienda a comprar algo para comer con las limosnas que te han dado y no te bastan ni para el bocadillo, quizás, tal vez, para algo de pan.

Viva la esclavitud del siglo XXI, y eso que se abolió hace casi tres siglos oficialmente, sí, oficialmente, porque se sigue siendo esclavo de un sistema donde se te educa para seguir siendo lo que eres, mano de obra barata, aunque digan que sales muy caro.

Curiosamente seguimos siendo esas hormigas con anhelos de comprar todo lo que vemos, pero sin un céntimo en el bolsillo, esperando que algún día la situación vaya cambiando, mientras perdemos todo, incluso el gran tesoro de la SALUD.

Ahí lo dejo a modo de reflexión, cada uno con sus conclusiones.

Toni Oliver

Radiante hasta la médula

Radiante hasta la médula

Radiante hasta la médula
brillas ante la ventana
como el sol que te irradia
que contigo esa irradiación intercambia
como dos estrellas
ardientes desde su alma
el calor corre por sus venas
como la luz en esa vida etérea
ilumina, mas no se sabe a quien le llega
a mi me llegas a través de esa ventana
alegrándome la vida nada más mirarla
te veo como a una estrella.

Toni Oliver

Lágrimas

Lágrimas

Los huracanes hacen llorar los ojos
estos lloran de dolor, también de alegría
las lágrimas, son como la lluvia
limpian, dan vida, son necesarias
sí, ya sé que a veces son mal vistas
pero es sólo cosa de la hipocresía
esa que hay en ese mundo y su gran farsa
dicen que sólo es cosa de mujeres llorar
eso es una gran mentira, los hombres también lloran
si no lo hacen enferman por no sacar su basura
si sacan toda esa basura se curan
aunque la hipocresía le critique y le ponga trabas
quien esconde sus sentimientos enferma
para eso no hay más medicina
que sacarlos, ventilarlos a la luz del día
para que salgan de nuestras entrañas
dejando sitió para nuevas aventuras
las de sentir mejores sentimientos cada día
y si son malos, también ventilarlos para que se vayan
ni dejemos nada preso en nuestras cárceles secretas
lo que dejamos ahí dentro nos carcome la vida.

Toni Oliver

lunes, 13 de marzo de 2023

Sentí

Sentí

Sentí como si me hubiera sentado en un hormiguero de millones de hormigas de cabeza roja, como se movían sobre mi piel, cual ejército bien entrenado, sus afamadas cabezas, dientes bien afilados, silentes como ninjas, dejando sus marcas cual catana manejada por el mejor maestro del arte grabatorio, fiel pluma de mejor escriba, grabando, como si a fuego fuera, cual imaginación a la deriva, a su paso, el hipnótico veneno que mi mente obnubila, dejándome inmóvil ante la procesión del sábado noche viendo como las ceras, de mil colores, van pintando el decorado para el paso de esas hormigas, ese paso, con sus marcas infinitas grabadas sobre el asfalto de blanca piel, al despertar, si sienten en el tacto, como un sueño realidad ha tornado, como el tornado de sensaciones que junto con el corazón palpitan, de esas hábiles y tiernas manos.

Toni Oliver

Permíteme divagar

Permíteme divagar

Permíteme divagar
entre colores imperfectos
vuela mi mente
una rana alucinógena
posada sobre una roca
mirando como esas divagan
se difuminan en una madre
que a sus retoños abraza
con la ternura de una abuela
la seguridad de una gallina clueca
que cubre con sus propias alas.

Todo en un mar azul en calma
con las nubes difuminadas
en el cielo de las incertezas
el de ahora sol, ahora nada
del mar otras rocas
surgidas de las profundidades
como las del pensamiento 
nuestra mente y sus recovecos
problemas imaginarios
convertidos en reales.

Se ve, como en un sueño
en que nada es real 
sin ser nada mentira
se difumina la mente
hasta que nada recuerda
sólo el vaivén de las ideas
perdiéndose en la ínfima distancia del tiempo
que del absurdo se recrea
o quizás no tan absurdo
sino realidad disfrazada
de inciertos ciertos
mentiras sin engaño
o, tal vez, todo lo contrario.

Quién sabe que es verdad 
quién sabe que es mentira
quien sabe si sólo imaginación
tal vez distracción de la realidad 
o distorsión perpetua 
quién sabe, quizás, tal vez...
Y yo que sé.

Toni Oliver

Dormida estaba la guitarra

Dormida estaba la guitarra

Dormida estaba la guitarra
pero mucho soñaba
sus notas entre los sueños sonaban
aunque fuera fantasía
feliz ella se hallaba
en ese mundo sin habla 
donde las palabras eran miradas
esas que todo lo decían.

No, no había mentiras
ni tan siquiera farsas
no, eso no existía
simplemente ojos que brillaban
entre rostros fluorescentes de noche y de día
aunque la luz no alumbrara
pero sí, esas mudas miradas.

Toni Oliver

Mil colores diversos

Mil colores diversos

Mil colores diversos
el mundo de los pensamientos
aliado con los sentimientos
el calor que emana de dentro
las llamas parpadeando hasta el infinito
recorriendo todo el cuerpo
como si fueran dedos
quizás labios
quien sabe si el mismo diablo
las llamas avivando
ese cuerpo de mil colores pintado
pincel maquiavélico
quizás sea un mundo raro...
¡Pero es tan bello!

Toni Oliver 

domingo, 12 de marzo de 2023

Nos empeñamos

Nos empeñamos

Nos empeñamos
en cuestiones de sentimientos
explicaciones vamos buscando
porque nada entendemos.

Sentimientos encontrados
a la vez arrejuntados
el sí, el no, todo lo contrario
buscamos algo que nos lo vaya explicando.

Con lo simple que es, sentirlos
hasta el infinitos disfrutarlos
las explicaciones llegarán en su momento
para qué vamos a preocuparnos.

Simplemente, disfrutemos
ya sé que es complicado 
no perdamos más tiempo
sintámoslos.

Toni Oliver

Niño, deja de joder con la máquina del tiempo

Niño, deja de joder con la máquina del tiempo

Niño, deja de joder con la máquina del tiempo, esa que tu papi rico te ha regalado, harto ya de verte haciendo el inútil, que mejor que regalarte ese algo con qué joder la marrana a todo quisqui, colocando las estaciones del año a tu antojo y semejanza de lo que has heredado.

Ese juego de ordenador, con el que le pones nombre a lo que antes se llamaba invierno, verano, otoño, invierno, ahora nombrecitos raros que no se aclara ni el más letrado, con lo simple que era, en invierno hace frío, en verano calor, y en primavera y otoño, un poco de cada.

Jajajaja, pero te pensabas que tu papi te la dio para que jugaras, ¡Qué inocente! Si tiene acciones en todas las empresas de climatizadores, en las eléctricas, en las petroleras, cuanto más jodas más ganan.

Venga ya, tira la puñetera máquina, o el vídeo juego, sí, lo tienen activado con el tiempo real, teniendo en el vórtice de los polos la del frío y el en el desierto sahariano la del calor y tu pensando que sólo estabas jugando.

En fin, como siempre hacéis lo que os sale de los cataplines sin importaros lo más mínimo el resto de ciudadanos, sólo vuestros caprichos, etc.

Joder ¡TIRA LA PUÑETERA MÁQUINA Y DESTRUYELA!

Toni Oliver

Felina, como una gata

Felina, como una gata

Felina, como una gata
posición de ataque
melena despeinada
alborotada como su alma.

Sentí su mirada
tras esa maraña
mientras las uñas sacaba
dejándolas marcadas en mi espalda.

Su pasión en su aliento se notaba
a través de su calor en el cuello
ligeros mordiscos daba
en alguno, sus dientes clavaba.

Pequeños dientes punzantes
agujas de mil miradas
a su paso se sientes como navajas
tras el olvido aparecen sus marcas.

Marcas hipnóticas
retrotrayéndote a un cercano pasado
cuando cara a cara sus ojos se clavaron
en los míos, en mi alma.

Toni Oliver

Me quedé sin palabras

Me quedé sin palabras

Me quedé sin palabras
tu cuerpo intentaba descifras
al igual que tu mente ignota
mis ojos ya ni parpadeaban.

Los rayos de luz ante mi se cruzaban
como las sirenas de la policía
todo destellaba
mi cabeza, estallaba.

Me intenté serenar
mi corazón más fuerte palpitaba
mi mente, la muy cabrona
de decía ¡Ataca!

Pepito grillo, con sus mentiras
diciéndome “calma, calma”
no te apresures, para
sopló el viento, ahí ya no estabas.

Como te pille Pepito, me las pagas.

Toni Oliver