miércoles, 24 de agosto de 2022

Se hizo la luz

Se hizo la luz

Se hizo la luz
al caer el velo de mis lastres
creencias inculcadas falsas
ritmos de vida inapropiados
felicidades engañosas
para convertirte en un esclavo.

Me costó desaprender
para aprender algo por mi conquistado
con mis miedos, fracasos
mis errores y palos
enseñándome la vida
la falsedad con que fui educado.

Me duele cuando veo
la humana marea loando
a quien lo esclaviza
teníéndolo como ganado
no viendo más lejos que sus propios pasos
y el pasto bajo sus pies pisoteado.

Vi la luz al abrir los ojos
con una gran catarata antes tapados
viendo sólo las sombras
induciéndome el engaño
ahora adaptándome a esa luz
para no seguir cegado.

Toni Oliver

No daban crédito mis ojos

No daban crédito mis ojos

No daban crédito mis ojos
cuando vieron aparecer tu sonrisa
en este mundo tan revoltoso
lleno de belleza escondida.

Me perdí entre la comisura de sus labios
obnubilando mi mirada
al ver esa carita como un paraíso
brillando donde no había nada.

Miento, debería decir ruido
de sonido y vista
entorpeciendo esos regalos
que a escondidas te ofrece la vida.

Esa felicidad del momento
pocas veces encontrada
visto como en un espejo
contagiando en ese reflejo la mía.

Viendo ese algo tan bello
que ni Venus, la diosa
Afrodita en los Campos Elíseos
tanta belleza no juntan.

Su cuerpo en el columpio
donde vuelan las bellas almas
sus vaivenes en el incierto
llegando a la gloria y la calma.

En sus vaivenes voló
tan alto como las estrellas
en una de ellas se convirtió
veo su sonrisa en ellas.

Sí, al anochecer la espero
viendo como sus destellos me hablan
le contesto en silencio 
con mis mudas palabras...

Toni Oliver

¿Dónde están esas letras...?

¿Dónde están esas letras...?

¿Dónde están esas letras
que  forman las palabras
se aúnan para versos, historias
que han desaparecido de mi alma?

Busco en lo más hondo de mis entrañas
esas letras que han abandonado mi pluma
que en mis manos estaba
aburrida, desesperada.

Miré dentro del tintero, esa tinta
desde tiempo ha desaparecida
no quedan ya ni las manchas
hasta del secante han quedado lavadas.

Apareció el ejército en busca de pistas
sólo encontraron neuronas perdidas
al ver los soldados, corrían
como locas, odiaban las armas.

Se perdieron en las madrigueras
sacando a los conejos de sus guaridas 
comenzando la caza, una gran batida
hasta las liebres saltaban de risa.

Tanto correr con tanta arma
pero sin papel ni pluma
manejado todo como autómatas
el cerebro... No se sabe donde se halla.

Quizás se halle con las letras
esas que forman palabras
historias, versos y rimas
en ese lugar recóndito del alma.

Al salir, juntándose, se abrazan
formando nueva belleza
al leerla suena a música
sin más instrumento que el habla.

Toni Oliver

lunes, 22 de agosto de 2022

Dos esmeraldas

Dos esmeraldas

Dos esmeraldas
brillaban desde los ocultos escondrijos
allá en lo alto, en la cima
bajo un pelo rubio deslumbrante
entre las tinieblas del infierno
donde ardía el oscuro fuego
ese que sale desde dentro
en ese lugar donde se avivan los sentimientos.

Dos columnas elevadas
preservadas por el charol
en la cima, la oscura caverna
donde se pierden los sentidos
acogiéndose a la locura perversa
la que entra ante esa presencia
enfundada en negro cuero
mirando hacia lo alto, ciego me quedo.

Late el corazón desesperado
pidiendo la clemencia al tiempo
para que atempere esa pasión
encerrada en esa olla a presión
sin válvula de seguridad desde esa visión
se escucha el borborigmos en sus entrañas
cual aviso de explosión descontrolada
si no se calma en su momento.

A las dos esmeraldas vuelvo
mirándome cono par de rayos láser
clavándose en mis ojos
perforándolos hasta las entrañas 
dejando al descubierto
los oscuros recovecos de mis pensamientos
pensando tenerlos a salvo
ahí han quedado expuestos.

Ahora, ya desnudo
de cuerpo y alma
sin más armas que la misma nada
siguen ardiendo las llamas
sí, las de mis adentros
enloqueciendo a mi cerebro
mientras ya nada veo
tan sólo siento, siento.

Toni Oliver

Baleares o Illes Balears, del paraíso a colmena humana

Baleares o Illes Balears

Baleares o Illes Balears, de paraíso a colmena humana.

Un paraíso que en poco más de un siglo ha pasado del Medievo, mundo feudal de facto, que no de Derecho a un mundo de hormigón y masificación llevando el camino de convertirse en una enorme colmena humana, bueno, en cierta forma ya lo somos, pero ahora viene el gran problema, si seguimos así los recursos de las islas serán, y de hecho ya van siendo, insuficientes.

Seguimos en la dualidad de vivir y explotar la gallina de los huevos de oro a sabiendas de que lo que hacemos es matar a dicha gallina, o por otro lado, pensar que Illes Balears queremos y planificar para que todo sea sostenible sin cargarnos la gallina.

Necesitamos la industria, bien sea hotelera u otra, pero no podemos vivir sólo de la hostelería. Ahora viene otro problema, aumentamos la población, bien sea porque nos reproducimos o porque vienen desde el exterior buscando una vida mejor, eso supone aumento de población, ese aumento gasta recursos, pero también necesita poder ganar dinero para seguir existiendo y llevar una vida digna.

La gran pregunta: ¿Como lo hacemos? ¿Intentamos saber lo que realmente queremos? ¿Intentamos planificar lo que queremos para el bien de todos, y no sólo de unos pocos? O ¿Simplemente nos dormimos en los laureles y que revienten las islas junto con su gente por donde reviente?

Señores pensantes, políticos y demás gente experta, si la hay, o que tenga recursos para llegar a proponer soluciones, id pensando y proponiendo ideas, pero repito, no sólo buenas para unos pocos, sino para una gran mayoría y sin matar la gallina, tan preciada, de los huevos de oro.

Toni Oliver

domingo, 21 de agosto de 2022

En el atardecer de mis días

En el atardecer de mis días

En el atardecer de mis días, siguiendo el ejemplo del sol tras acostarse tras las montañas o el mar día a día, seguiré llenando al alba el universo de palabras, algunas de ellas prohibidas para que no calen en las mentes de las gentes, pudiendo de esa forma seguir gobernándola en un mundo de esclavitud permanente, con el falso nombre de libertad, sólo aparentemente. Se abolió la esclavitud, sólo el nombre, se cambiaron las formas y el nombre, ahora llamado libertad aparente. Seguiré con mi lápiz, fiel escribiente.

Toni Oliver

¿Y si cambiamos...?

¿Y si cambiamos...?

¿Y si cambiamos
la educación para esclavos
la que nos dan las clases opresoras,
no me refiero a las políticas
son simples instrumentos
sino a los que mandan de facto
por esa educación ideada por esclavos
para liberar las mentes 
de esos opresores de muchos siglos
para que entiendan la libertad
esa forma de vivir
ese tú a tú que tanto olvidan
un sistema horizontal, no vertical
donde todos seamos iguales
no por la cartera sino por hechos
con el respeto para todos
de todos con todos y el universo
olvidando ese mundo adverso
ideado por esos pocos
que necesitan los esclavos
para alimentar su ego
su bolsillo, su cartera
incluso la despensa 
dejando sin nada al resto
aunque se le pudra en sus manos
sólo para disfrutar del dolor
la obediencia por obligación
sentirse dioses ante la clemencia
de sus esclavos bajo sus suelas?

Toni Oliver

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 21/08/2022

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 1/08/2022

Ya sé que es difícil olvidar lo malo de nuestro pasado, todo lleva su tiempo. Quizás olvidar tampoco sea la palabra más adecuada, podríamos ponerle "apartar de mi presente" para que no interfiera en mi vida.
De acuerdo que somos la suma de nuestro pasado, pero este nos tiene que ayudar a avanzar, no estorbar nuestros pasos. 

Toni Oliver

sábado, 20 de agosto de 2022

El ramo

El ramo

Sentado en un bar, taciturno, de tanto divagar por la noche, una copa en la mano de un extraño líquido que con sólo olerlo ya trastoca mis sentidos, la terraza abarrotada, un concierto de voces donde no se distinguía ninguna, conseguía que mi mente llegara al olvido de penas, angustias y otros problemas que ya ni especifico.

Me despertaba algún golpe de alguna ligera brisa que se perdía en entre la gente y su perfume de humanidad, proveniente de todos y de ninguno al mismo tiempo, al menos refrescaba un poco mi cansada cabeza en un momento de esa tan deseada pausa. Sí, como si hubiera apagado el interruptor ese que dicen que tenemos para no pensar en nada.

Estaba tan a gusto, hasta sonreían mis labios, sin motivo alguno o con todos los motivos del universo.

Rompió mi abstracción un mensajero con un ramo de flores, rosas rojas y blancas, decoradas con ramitas verdes que salían de los costados, como una especie de armazón que las mantenía quietas en el centro. Reconozco que eran preciosas esas bellas rosas.

¿Es usted quien dice en la tarjeta? Me espetó el mensajero. 

Sí, soy yo.

Este ramo es para usted.

Me lo entregó y se fue, me dejo con esa cara de satisfacción e imbécil al mismo tiempo. Por dentro silencio de mi mente, ésta empezó a cavilar y ha hacer preguntas sin respuesta.

Mientras, mis ojos hacían un escaneo de todo el panorama visible para ver quien podía haberme mandado las flores. Nada vi, nada encontré.

Empecé a analizar el ramo por si tenía alguna tarjeta oculta aparte de la de mi nombre que no llevaba nada más. Un un rincón encontré una pequeña, tenía forma de cilindro, como si fuera un cigarro, pero estaba liada en uno de los troncos de una rosa, para más inri, pinchada con una espina, mientras el resto no tenían ninguna.

Intenté sacarla con cuidado por no romper el ramo, si bien creo que tampoco me importaba demasiado, la intriga me ganaba, deseaba saber quien las mandaba, para así poder saber el motivo de ese mérito.

La deslié, despacio, con cuidado, si bien era un auténtico control, la ansiedad me superaba. Al abrirla, estaba totalmente blanca y decía. “¿...?.

Sin palabras, sin idea del significado, ya mis ojos en blanco, mi mente en un desierto infinito, sin oasis para un respiro, quien me viera desde fuera, seguro que me vería como un viejo, quizás borracho, con la mirada al infinito, sin mirar a ninguna parte visible ni con destino conocido.

No me quedaban palabras para pedir otra copa, con mucho esfuerzo conseguí levantar la mano cuando vi asomar al camarero para que me la trajera.

Me trae la copa, me mira raro, también al ramo,me dice: ¡Qué bien le quiere esa señorita!

Me quedo mirándolo. ¿La conoces?

No, sólo he visto al mensajero que le traía las flores y tal como vino desapareció. No es de los habituales por esta zona.

Cortésmente le di las gracias, se apartó, pero no lo hizo mi mente, ella seguía preguntando y preguntando sin respuesta alguna. Un gran misterio que rompió esa paz que había conseguida momentos antes con tanto esfuerzo.

En mi mesa el ramo, huele muy bien, lo reconozco, pero me sumerjo entre los efluvios alcohólicos que hay en la copa, inhalando todo esos vapores que se desprenden, con los ojos cerrados, como si de una bola de cristal oscura estuviera mirando para conocer mi presente y futuro, pero no, seguía mi mente llena de preguntas, sin respuestas, a momentos en blanco buscando un vacío donde guarecerme. Al final terminé de levantar la copa a la altura de los labios, sorbiendo el líquido poco a poco como si fuera el elixir de la vida y la inteligencia o conocimiento, pero nada, sólo me entraba sueño y más sueño...

Toni Oliver

Silentes diálogos

Silentes diálogos

Silentes diálogos
palabras mudas
ojos, sus miradas
diciendo más que mil enciclopedias
labios hambrientos de cuerpo
carne cruda, sintiente
aumentando esa hambre en cada parpadeo
aumentando el calor de esa lava
como volcanes en erupción
en cualquier momento la explosión
saliendo ese fuego, esas llamas
sin control alguno
desde el corazón.

Toni Oliver

viernes, 19 de agosto de 2022

Andaba el tren

Andaba el tren

Andaba el tren, con su ritmo cansino, su interminable música al pasar por la separación de raíles, monótono el paisaje, parece que el tiempo se ha parado en medio de la nada donde apenas se nota el paso del viento ni alguna hoja que se mueva, notas el movimiento de ese tren, pero afuera nada cambia, ni tan siquiera las nubes, ausentes dese que se conoció su existencia, conocida en los libros, mas no en esos parajes.

Lo único que dio algo de alegría fue al atardecer, al ver como el sol se acostaba debajo de esas interminables arenas, llegando rápidamente la noche oscura, tanto que ni las lámparas del tren conseguían romperla.

Olvidé la ventana por unos instantes, quizás horas, al abrir los ojos, vi una especie de sombras chinescas moviéndose tras las ventanas. Dos corazones con sus arterias cortadas largas, usadas como brazos, se veía como latían incesantemente persiguiéndose el uno al otro, se acercaban, sus brazos empezaban a hacer aspavientos, peleas incansables, mientras se aceleraban los latidos en cada movimiento. 

Al rato, se daban la vuelta, se separaban, volviendo al ritmo normal sus latidos, yendo cada uno por su lado.

Sin saber como, volvían las sombras a perseguirse, corriendo cada vez más fuerte, se paraba una, se paraba la otra, se miraban, volvían a la carrera alejándose.

Sale la luna, aumentando el relieve de los corazones, uno de ellos se para, mientras la mira sin parpadeo alguno. De pronto, se acerca el otro, despacito, lo abraza por detrás con suavidad, ternura, ambos se quedaron así por un buen rato, mirando esa bella luna que les iluminaba. Cambiaron de postura, mientras se miraban de cara, de las arterías salían algunas lágrimas que el suelo iban inundando, cada vez más y más. Tanto que subía el nivel por los cristales de las ventanas del tren, perdiéndose los corazones y la luna, esta última más despacio, pues su reflejo se notaba desde abajo todo ya difuso.

Entra el sol por la ventana, rayos entre cortados entre los árboles del bosque por un lado, en el otro, un hermoso lago azul, donde saltaban los peces a nuestro paso.

Volvimos a la cansina música, el traqueteo interminable con su correspondiente balanceo, un paisaje muy bello, mientras me preguntaba que había pasado a aquellos corazones...

Toni Oliver

jueves, 18 de agosto de 2022

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 18/08/2022

Pensamientos filosóficos a cualquier hora del día o de la noche. 18/08/2022

Uno de los grandes problemas de esta humanidad es que nos empeñamos en cambiar a los demás para que sean lo que queremos y no se nos ocurre la idea de cambiar nosotros mismos.

Si te gusta una persona por lo que es, si la cambias, ya no será aquella persona que te gustaba, sino un raro proyecto de lo que a ti te parecía que te iba a gustar, pero le vas a hallar más defectos todavía, le has añadido los tuyos. 

Toni Oliver

Divagaciones políticas a cualquier hora del día o de la noche. 18/08/2022

Divagaciones políticas a cualquier hora del día o de la noche. 18/08/2022

La gran tomadura de pelo “LAS CRISIS”.

Me voy a basar en la actual, más reciente.

Se monta una guerra, ya tenemos el detonante para remover las aguas y tener buena pesca.
Con el agua ya turbia, sin que suba el precio del petróleo, las petroleras, es decir, las que nos venden los combustibles derivados del petróleo, deciden, bueno, lo tenían planeado, subir los precios a lo bestia, pero escalonadamente.
Mientras, la prensa, la TV, etc. Todos los medios de comunicación haciéndose eco de una guerra montada a la carta por el jefe de la OTAN, el presidente de turno de EEUU, tenían el terreno preparado y candente, sólo les hacía falta activar el detonante. En este caso fue tocarle durante más de diez años los cataplines al Putín, que no es un santo, pero mucho menos lo es el ucraniano, cantamañanas, farsante y vividor, lo de NAZI eso lo dicen muchas partes implicadas. Esto último se lo calla la prensa, también calla el que las empresas gasísticas y petroleras que hay y pasan por territorio ucraniano pertenecen a la familia del actual presidente.

Con la misma excusa anteriormente expuesta las gasísticas también suben los precios del gas, la gran trampa y especial arma para subir los precios a su libre albedrío de las eléctricas que suben los precios de la electricidad descaradamente, algunas, en España, vaciando los pantanos en época de sequía para así llenarse más los bolsillos, la sed del pueblo y la ruina de los regantes les importa un comino, sólo les importa su afán de ganar y ganar más dinero, como sea, caiga quien caiga, como los anteriores.

Para último, las empresas de alimentación, aprovechado las aguas turbias y bien revueltas y con los almacenes llenos de todo producto suben los precios descaradamente, da igual si son de Ucrania o de San Perico de Los Palotes, a llenarse las arcas de nuevo. A los agricultores y pescadores no les llega ni un céntimo de todo ese disparate.

Conclusión, todo el planeta jodido por unas pocas empresas que lo controlan todo a su antojo y montan las crisis una detrás de otras arruinando al pueblo una y otra vez.

Los gobiernos, mirando para otro lado y dando ayudas que lo que hacen es llenar las arcas de unos pocos ambiciosos, que bien creo que son los auténticos ladrones, incluso asesinos por el hambre que van causando o los suicidios que preceden a las crisis.

Y no nos olvidemos de los Bancos, grandes artífices de crisis inventadas.

No nos olvidemos que en cada crisis inventada, que son todas, los anteriormente mencionados reparten muchísimos dividendos en beneficios. Muchos más que antes de dichas crisis.

¿Para cuando un gobierno, nacional, europeo y casi mundial que controle esas empresas que montan todas las crisis? Eso creo que va a ser imposible, todos quieren chupar de esas empresas.

Y como siempre, esto son simples divagaciones de un simple ciudadano, tal como ve y siente la actualidad política y este mundo.

Toni Oliver

miércoles, 17 de agosto de 2022

Bailemos

Bailemos

Bailemos
entre los fuegos
los que nos ponen bajo los pies
mientras andamos ene se mundo perverso
y este fuego que de dentro nos arde
invisibles llamas del infierno
o, simplemente, estrellas de fuego
bailemos, bailemos, bailemos
mientras ardemos
y nos quede fuego para abrazarnos
en esa danza que nos inventamos
el ritmo es solamente nuestro.

Toni Oliver

Se escuchaban los pasos

Se escuchaban los pasos

Se escuchaban los pasos, parecían golpes de martillo sobre el cemento, acompasados, acompañados del repetitivo eco.

Mis pies descalzos, silentes, mis brazos agarrados por dos forzudas manos que me marcaban el camino, manos esposadas, ropa desgarrada, hecha jirones, no cubría nada, más bien caían los jirones a cada paso que daba, dejando el rastro de mis andanzas.

Me quitaron la venda, luz tenue, verde donde  apenas se distinguía nada, más caras colgadas, llaves de gas con sus respectivas válvulas.

Paredes, aparentemente, de hormigón, poco se distinguía para certificarlo, pero si parecían duras y planas.

En el centro de la sala, sin sombras por falta de luz, una camilla médica sobre una oscura alfombra, tétrica, aparentemente un foco todavía apagado, un taburete de ruedas... A su vera, una mesa, llena de instrumentos médicos, cada cual más tenebroso por sus formas medievales..

Un golpe en el estómago, se oscureció mi vista mientras el aire poco a poco me iba faltando, notaba como me estaban atando las manos a las patas de la mesa, al tiempo que las piernas me inmovilizaban.

De vez en cuando, cuando ya casi desfallecía por la falta de aliento, una bocanada de aire, breve, pero intensa para aguantar otros tantos segundos hasta que volviera a entras dentro de esa máscara o lo que fuese que me habían colocado.

Empecé a escuchar el sonido de instrumentos metálicos, algo que olía a alcohol iba mojando parte de mi cuerpo. Sin saber lo que pasaba, empecé a notar como tiraban de los pezones, a su vez, mientras estiraban, como los iban penetrando con algo punzante, escapándome un ahogado grito bajo esa máscara. Repitieron en el otro, esta vez sin chillar, hasta que noté que los tensaban hasta casi levantar mi cuerpo...

El resto para la imaginación.

Toni Oliver

La miraba

La miraba

La miraba mientras hablaba
su voz melódica, su mirada
anclados se quedaron mis ojos
en el azul de los suyos
en un momento, cuatro ojos
clavados unos en los otros
queriendo abrir la puerta
de esos ignotos mundos
adentrarse en las oscuras profundidades
tras esas pantallas
pupilas enamorantes
cielos con sus estrellas
puertas de firmamentos infinitos
donde el explorador nato
siente esa ilusión, esa pasión
de abrirlas hacia lo desconocido.

Ojos contra ojos
sin parpadeo nos miramos
cuando me doy cuenta
cuan parecidos a los míos
pareciendo calcados cual espejo
mientras no coincide el parpadeo
lo que me despierta de mi sueño
no, no es el espejo, es esa conexión
que no se explica con las palabras
sino con los sentimientos
ese latir del corazón
que aún latiendo parecido
algo va diciendo
que suena con otro ritmo.

¿Qué tendrán esos ojos
tan parecidos a los míos
que sin ser reflejados
son fiel reflejo
de los enormes misterios 
que tras ellos están escondidos?

Toni Oliver

Se fueron mis musas

Se fueron mis musas

Se fueron mis musas
vieron los oscuros nubarrones
allá en lo alto, quizás del cielo
o, quizás en mi mente
buscándolas desesperadamente.

Se formó el fuerte huracán
vaciando mi cerebro de contenido
sólo se veía el remolino
en mis adentros el vértigo pertinente 
entre toda esa vorágine que atrapa.

Me comentan mentes extrañas
con carácter extraterrestre
vieron salir a mis musas disparadas
saliendo de esa enorme espiral
haciendo un plácido parapente.

Y yo, ya vacío de mente
un poco de calma entre la nada
ese centro del huracán
donde reside la trampa
de pensar que llegaste a la calma.

Cierro los ojos
viendo un pequeño barco
perdido entre las olas
balanceándose como un cascarón
como esa media nuez soltada en el arroyo.

Mientras, de nuevo
me atrapa la espiral succionadora
elevándome a los cielos
como ese cascarón subiendo a las olas
cayendo al vacío en un acantilado sin fin.

¿Dónde estarán mis musas?
Las espero con su parapente
que me rescaten de ese vacío
con su gancho de pluma
y su velamen de tinta y papel.

Toni Oliver

martes, 16 de agosto de 2022

Bajo la lluvia

Bajo la lluvia

Bajo la lluvia
tras el seco y duro verano
petricor alimentaba los pulmones
tu y yo cogiditos de la mano.

Como los niños chicos
en los charcos saltábamos
con fuerza iba cayendo del cielo
mientras nos mojábamos.

Tu vestido, el mío
trasluciendo nuestros cuerpos
como cataratas mi calva, tu pelo
los charcos grandes lagos.

De salto a salto nos miramos
vimos nuestros cuerpos 
como nuestras ropas iban atravesando
nos miramos, abrazamos.

La lluvia seguía cayendo
con más fuerza iba golpeando
nuestros ojos se estaban mirando
nuestros labios quedaron pegados.

Apareció un mudo diálogo
la oscuridad se apropió de nuestros ojos
inquietas nuestras manos
un mundo maravilloso.

La lluvia se acompasó
con el latir de cada corazón
a la par, con la lluvia, trío
latiendo al unísono. 

La humedad de nuestros cuerpos
petricor acompañando
mezcla de perfumes amados
en el charco arrodillados...

Lo demás... Imaginadlo.

Toni Oliver

lunes, 15 de agosto de 2022

Vi esa sonrisa

Vi esa sonrisa

Vi esa sonrisa 
en ese rostro oscuro
colocando en el mío
otra sonrisa bien intencionada
donde se acercaron mis labios a los suyos
bebiendo y saboreando
ese néctar privilegiado
sintiendo ese ardor amargo
por mis entrañas calentando
al alma llegando
de ese oscuro sentimiento 
otra sonrisa provocando
con ese maravilloso beso
su esencia en mis labios
mis manos en su  cuerpo
su aroma, su perfume, ese olor
único en todo el universo
ese café mañanero
al medio día o en cualquier momento
activando mi corazón
mi yo entero.
¡Café, te amo!

Toni Oliver

Me llamas viejo

Me llamas viejo

Me llamas viejo
al ver mis arrugas
mi paso lento
a veces hasta a las paredes me agarro
quizás porque llevo un bastón
mi ayudante para el equilibrio
tal vez porque como despacio
o simplemente porque ando medio encorvado.

Quizás no haya pensado
que en el fondo soy un privilegiado
a mis espaldas llevo una buena suma de años
muchos en el camino se han quedado
no han tenido el honor ni el privilegio
de poder decir ¡A viejo he llegado!

Os veo, a vosotros
jóvenes que nos miráis raro
otros con cariño y respeto
muchos, cosa que no entiendo, con desprecio
haciendo vuestras locuras os vemos
sonreímos, pero nos corroe por dentro
no poder deciros que os estáis equivocando
pero miramos a nuestros adentros
recordamos años pasados
mirando nuestros desastres y apaños
todos estos que tanto nos enseñaron
por eso al recordarlo
sonreímos y seguimos mirando.

Continuamos con nuestro lento paso
nuestras mentes en proyectos
presentes, futuros y pasados
en los que aguantan nuestros cuerpos
la ilusión de hacer lo que no hicimos en el pasado
aunque se resientan nuestros huesos
doliendo y crujiendo descarados
no queremos ante el televisor sentarnos
eso es la muerte de un jubilado
queremos seguir corriendo
aunque sea despacio.

Toni Oliver